Final Fantasy VII Retrospectiva

Final Fantasy VII: Retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Final Fantasy VII continúa siendo mito entre los mitos del JRPG, pero ¿conoces todas sus curiosidades? ¿Sabías cómo se vivió este fenómeno en España y las cifras de récord que logró?

final fantasy vii wallpaper by christ139 d5asp8c e1538336343791

Siempre he comparado el impacto de El Rey León con el de Final Fantasy VII. Rocambolesco, sí. Pero dejadme que me explique. Creo que los dos comparten cierto paralelismo, cada uno a su modo, como viaje iniciático. Representan algo rupturista, un antes y un después o punto de inflexión. Como si después de eso, se te tocasen algunas teclas internas que no te dejan ver las cosas del mismo modo. La tremendísima secuencia de Simba despidiendo a su padre fue lacrimógena a más no poder, y a muchos nos pilló que no nos habían salido aún ni los primeros pelos (de la barba, que sois unos degenerados) ni nos había cambiado la voz. Lo que viene siendo shockeado, como dicen los jóvenes de hoy.

ff7 images
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Un drama de muchos kilates al que le sucedieron las risas del Hakuna Matata, el colorido de toda la película y la emocionante secuencia final. Un pastiche que ya nos avanzaba que la vida eran sonrisas y lágrimas. Nos adentrábamos, un poquito más, en esa senda imposible de evitar: el mundo adulto.

Sí considero a Final Fantasy VII, en lo personal, uno de esos símbolos de transición entre la etapa infantil y la adultez. No solo por la carga dramática de la secuencia de Aeris que nos dejó estupefactos en el sillón. También por ser una producción tan fastuosa, recargada y vibrante que llevaba el concepto de videojuego, tal y como lo entendíamos, a otro nivel.

Habíamos tenido aventuras formidables como Zelda A link to the past, la también lacrimógena Secret of Mana, la bellísima y dulce Illusion of Time… Pero Final Fantasy VII fue como pasar de la tele en blanco y negro al color. Una revolución. Un impacto en forma de secuencias cinemáticas deslumbrantes, músicas exquisitas en calidad CD, un sinfín de secretos y un mundo por explorar. Es decir, un salto cualitativo y cuantitativo que le daba enormes capas de complejidad a su desarrollo. Y el mundo adulto, si tiene algo de sobra, es complejidad.

Tifa, Barret, Sefirot, Arma Esmeralda, Ciudad Cohete, materias, invocaciones, Gold Saucer, Meteorito, Aeris y por supuesto Cloud, Cloud Strife… Final Fantasy VII atesora nombres, memes («allé voy») y curiosidades que son sinónimos de una auténtica leyenda de los videojuegos. Pero también son un trocito de la historia personal e íntima de muchos jugadores y jugadoras en todo el mundo. El cariño con el que lo recordamos no es solo por todas las sensaciones y buenos momentos que nos proporcionó como videojuego. Es también porque, en aquellos tres CDs rebosantes de magia, nos acordamos del niño que fuimos y que, a pesar de todo lo que nos ha tocado vivir a cada uno, permanece en nuestro interior.

Hoy 14 de noviembre, día en que Final Fantasy VII aterrizaba en las PlayStation de España y toda Europa, queremos recordar algunas de sus curiosidades y aportar datos extraídos de la prensa de 1997 que recogieron el fenómeno en que se convirtió también Final Fantasy VII en nuestro país.

Bienvenidos a nuestra retrospectiva de Final Fantasy VII a través de sus curiosidades. Esperamos que te guste mucho este viaje en el tiempo a una época de guías en papel, videoclubs, gráficos extrañamente cuadriculados pero rebosantes de vida. De memory cards, teles de tubo y los fascinantes primeros CD-Roms… Un momento de nuestras vidas que, pese a quedar muy atrás en el calendario, permanece inamovible en la memoria.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Final Fantasy 64

Nada hacía presagiar, después de Chrono Trigger, Final Fantasy VI y sobre todo, Super Mario RPG, que Nintendo y Squaresoft iban a tomar caminos tan separados. Sin ir más lejos, Final Fantasy VII arrancó como un proyecto de Super Nintendo posteriormente trasladado a Nintendo 64.

Como recordamos en nuestro reportaje sobre la gestación de la 64 bits y en otro artículo dedicado a la irrupción de PlayStation en el mercado de videoconsolas, la elección del formato cartucho por parte de Nintendo y el malestar entre ésta y Sony tras el periférico Super NES CD-Rom, cambiaron los planes de algunas editoras.

Las limitaciones del cartucho eran un escollo considerable en términos de inversión e insalvable para algunas cuestiones técnicas. Y si a eso sumamos los bajísimos royalties de Sony en comparación a los impuestos por Nintendo… La fuga de alianzas estaba servida.

nintendo 64 was it phenomenal or was it a flop
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

32 bits y 250 millones de dólares

El proyecto se trasladó a PlayStation, experimentando en sus primeros compases con los personajes de la sexta entrega. Yoshinori Kitase (director) y Ken Narita (programador jefe) querían ver el efecto 3D y cómo resultaba, de manera que desarrollaron demos técnicas con aquel elenco de protagonistas.

Después de mucho sopesarlo, optaron por fondos prerrenderizados para las secciones de mapa y exploración que llenarían generosamente de detalles. Por su parte, los personajes presentarían un aspecto super deformed que conectase con la estética tradicional de la saga.

Por el contrario, los combates se resolverían con una puesta en escena tridimensional de siluetas estilizadas y notablemente más realistas; un contrapunto del que también participaban las fastuosas cinemáticas del diseñador Tetsuya Nomura, enfermizamente detalladas (el equipo técnico sufrió su obsesión por los ojos y la expresividad) pero, sin duda, sorprendentes.

Todo este esfuerzo técnico acarreó un gasto económico extraordinario para la compañía. Squaresoft compró herramientas y equipos de programación por valor de 20 millones de dólares y dos servidores Onyx por valor de 1,6 millones.

En total, el presupuesto de Final Fantasy VII rozó los 50 millones de dólares y su inversión en márketing, la impactante cifra de 100 millones de la época. Una suma que, ajustándola por la inflación a la actualidad, estaría cercana a los 250 millones de dólares.

Es decir, un desembolso que sigue dejando a la producción entre las más caras de la historia de los videojuegos. Las casualidades del destino han querido que, hoy por hoy, sea la séptima más costosa. Una curiosa coincidencia que se añade a la omnipresencia del número siete en el propio juego.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

El número siete en Final Fantasy VII

El siete no es un número más para la cultura nipona. Siete son los dioses de la Fortuna en la mitología japonesa, y siete son las reencarnaciones para los budistas. El séptimo día tras el nacimiento de un bebé es el día en que se celebra su llegada. Siete son las veces que caeremos y ocho las que habremos de levantarnos según su proverbio más conocido ( 七 転 び 八 起 き ). Y atención, en estas culturas el número siete se asocia con la fuerza de la Naturaleza, pues siete son las fases de la Luna.

Como veis, no es casualidad el peso concedido al ecologismo en el juego.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Tampoco lo es el protagonismo concedido al número a través de numerosos guiños. Por ejemplo, si la vitalidad del personaje presentaba 7777 puntos, éste entraba en una especie de éxtasis e infligía ataques por dicho valor.

También era múltiplo de siete el número de plantas del edificio Shinra (70), el de flores en la secuencia entre Cloud y Aeris en la iglesia (cuéntalas y compruébalo) y la cantidad de secciones del Gold Saucer era, justamente, siete. Y siete era el número de colores de las materias.

¡Ah, y no olvidemos el bar de Tifa: “El Séptimo Cielo”!

final fantasy vii 20180707130027
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Una traducción inesperada (en todos los sentidos)

Parte de ese estratosférico presupuesto mencionado estaba destinado a las diferentes localizaciones. Los idiomas a los que llegó fue, sin duda uno de los puntos cruciales por los que Final Fantasy VII sería, y es, recordado. Aunque por motivos inesperados que han ayudado a la propia mitología del juego.

El primero, y más obvio, es que no era nada habitual en 1997 lanzar un título con aquellas proporciones traducido a nuestro idioma. Basta con comparar la gigantesca diferencia con respecto a las líneas traducidas de anteriores aventuras en SNES, que ya eran de por sí llamativas. Así, lo esperable (y lo habitual) era que llegase a los diferentes mercados en inglés.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Su carácter ambicioso tiene más valor en retrospectiva puesto que, desgraciadamente hoy décadas después, aún siguen llegando sin traducir numerosas producciones muy estimables, como Disgaea, y hasta de la misma Squaresoft (hoy, Square-Enix). De hecho, es sorprendente que sus nuevas entregas de Octopath Traveler o la reimaginación de Final Fantasy Tactics hayan prescindido del español en pleno 2025…

Para contextualizar aún más la gesta de su traducción, inclusive en aquella época títulos de gran renombre tampoco se atrevieron a asumir los costes de una localización (The Legend of Zelda Ocarina of Time, 1998).

Esto sirvió, desde luego, para alcanzar ese estatus inmediato de fenómeno. Final Fantasy VII era gigantesco, novedoso, transgresor… y también accesible. No era una traducción perfecta, pero al menos, permitía enterarse de lo esencial.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

“Su fiesta le espera en el piso 2”

Con sus diálogos en español, saciar nuestra curiosidad por los mundos y secretos del juego era más sencillo y más factible al no contar con barreras idiomáticas. De esto modo, estaba impulsando el boca-a-boca entre los aficionados y con ello, la popularidad de Sefirot y compañía.

Pero la traducción contribuyó a multiplicar la popularidad de Final Fantasy VII de un modo involuntario. Sus múltiples pifias despistaban a los jugadores con frases inconexas y carentes de sentido. Algunos diálogos eran sencillamente ilógicos y hasta mamarrachos, pero ahí quedan para la posteridad como parte de la propia personalidad y el carisma atemporal de Final Fantasy VII.

Tenemos desde los cambios de género en personajes como Marlene o Tifa a cambios de parentesco, pasando por expresiones ilógicas, malentendidos en el guion (Aeris y Zack nunca tuvieron una relación amorosa) hasta llegar a la legendaria “Allévoy”, hoy todo un meme imprescindible entre los apasionados de los videojuegos.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

El motivo de que la traducción fuese poco menos que bizarra se debió a la utilización de un programa, el Simple-Direct-Media, que trasladaba las palabras en el sentido literal.

errores traduccion en videojuegos final fantasy vii

Posteriormente, ese texto se pulía bajo la supervisión de correctores, que en el caso de la localización a castellano, fue tarea de Laura López-Bonilla y Gloria Camino. Esto era algo muy difícil de hacer sin una mínima información, lo cual explica mejor los cambios de género (no sabían si determinado personaje era masculino o femenino) y la descontextualización de múltiples expresiones.

A todas estas dificultades hay que añadir el limitado espacio para cada diálogo. Un tema particularmente farragoso para las tareas de traducción, pues siendo el tamaño de la fuente invariable, las expresiones debían empobrecerse, recortarse e ingeniárselas para entrar como pudieran en esos recuadros tan ajustados.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

La difícil adaptación internacional

Por último en lo relativo a la traducción, y especialmente significativo por su complejidad, encontramos los kanjis japoneses, que ya se adaptaron irregularmente al inglés y de ahí al resto de idiomas, multiplicando las erratas.

Pero no fueron las únicas trabas de la lengua original del juego. Aunque algunos no fuesen un error como tal, ciertos nombres también se modificaron en su proceso de occidentalización por las características y ambigüedades del japonés.

El caso más representativo lo encontramos en el personaje de Earisu Geinzüburu: ese “-su” puede trasladarse indistintamente como “s” o como “th”. La traslación correcta hubiese sido “th” -tal y como sucede en el remake- por permitir el juego de palabras y fonemas con “Earth”, que significa “Tierra”, a la postre pieza fundamental del mensaje ecologista de Final Fantasy VII. Sin embargo, y como todos sabéis, nos llegaría como Aeris Gainsborough.

aeris
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

En cualquier caso, y como comentábamos antes, estas anécdotas son parte de la magia de Final Fantasy VII. Y, como tal, se han asumido desde el buen humor y la nostalgia. No es intención de esta retrospectiva emborronar el titánico esfuerzo de una traducción que se hizo para llegar a tanta gente como fuese posible. Además, pese a todo, Final Fantasy VII estaba también lleno de frases que, aun siendo clichés, resultaban bellas y reconfortantes.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

La primera fantasía

No cabe duda de que el público respondió, y masivamente, a la llamada de este JRPG tan atractivo pese a ser un género que se prodigaba poco en determinados mercados. El juego superó las expectativas más altas de Squaresoft, que vendió sólo en el mercado USA más de 3,4 millones de copias (por las 800 mil que estimaban los directivos). El éxito de Final Fantasy VII fue tan atronador que cambiaría a la compañía, y al mismo género, para siempre.

El JRPG se expandía y se daba a conocer con Cloud y Tifa como embajadores, permitiendo descubrir un género nuevo a unos jugadores cada vez más deseosos de propuestas adultas, maduras y elaboradas.

El videojuego ya no era un entretenimiento juvenil ni infantil. WipeOut, Tekken, Daytona USA, Lara Croft, Metal Gear Solid y Resident Evil, por citar algunos ejemplos, estaban ampliando la industria a nuevos consumidores que abrazaban un entretenimiento en pleno proceso de reimaginación. En ese sentido, PlayStation jugó muy bien sus cartas y se convirtió en abanderada de esa tendencia en la que público adulto daba el paso de consumir videojuegos.

tifa lockhart ff
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Un fenómeno de ventas también en España

Tirando de hemeroteca, puede comprobarse mediante notas de prensa en los medios de la época que Final Fantasy VII también arrasó entre el público español.

Final Fantasy VII agotó su primera tirada de 67000 juegos en días, superando las 80000 unidades en dos semanas. Brutal. Vamos a hacer una comparativa para darle a este dato la trascendencia que tiene.

Uno de los fenómenos comerciales de 1997 fue FIFA 98. Este juego agotó su tirada inicial de 82000 unidades en una semana. Hablamos de hace décadas, cuando los videojuegos aún no tenían la popularidad que tenían en la actualidad y todavía estaban peleando por hacerse un entretenimiento masivo que facturase más que el cine y la música juntos. Con aquel dato, las previsiones de ventas para FIFA se pulverizaron, pues 82000 copias era lo que se esperaba vender en la campaña navideña. Imaginaos cómo se quedarían en Sony España cuando un juego como Final Fantasy VII, perteneciente al rol y por tanto en las antípodas de la popularidad del fútbol, había entrado en las listas de ventas como elefante en cacharrería.

Pero vamos a dar otro dato curioso. En pleno 2025, el nuevo FIFA (ahora renombrado como EA Sports) ha vendido en su estreno 75000 unidades y 100 mil copias en los quince primeros días. Es el juego más vendido de España desde hace años y un habitual de los primeros puestos en las listas de ventas a nivel europeo. Sin embargo, fijaos en la escasa diferencia del debut entre uno y otro siendo dos contextos radicalmente distintos. En la actualidad, FIFA es una marca consolidada y una licencia de éxito con una popularidad imbatible desde los tiempos de Mega Drive y SNES. En 1997, los videojuegos de JRPG lo tenían todo por hacer y las cifras de ventas de FFVII correspondían, para rematar, a una única plataforma, no a la suma de varios sistemas.

Otro dato más: uno de los grandes éxitos de los últimos años, Hogwarts Legacy (el videojuego de aventuras con la licencia de otro fenómeno de masas, Harry Potter), debutó en España hace un par de años con 40 mil unidades sumando todas las versiones y plataformas. Sacad conclusiones.

final fantasy vii 20180711203612
Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Una fantasía artística

Como decíamos, las 3D habían reformulado el ocio interactivo a través de capas y capas de realismo y profundidad, desmarcándose de cánones más juveniles por tradición/encorsetamiento.

Y Final Fantasy VII aportó un imborrable grano de arena a esa tendencia renovadora. Como hemos desarrollado, lo hizo con muchos elementos. Pero no habíamos hablado aún de los registros musicales. Las portentosas melodías de Nobuo Uematsu, inspiradas en piezas tan dispares como Purple Haze de Jimmi Hendrix o La consagración de la primavera de Stravinsky, retumbaban con calidad CD construyendo una atmósfera absolutamente mágica.

Pero no era el único aspecto cautivador del juego. Final Fantasy VII te devolvía la mirada y clavaba sus ojos en ti cuando te quedabas embobado, hipnotizado por aquellas mastodónticas e interminables secuencias cinemáticas. En una época sin YouTube y en la que los videojuegos se daban a conocer en las tiendas utilizando muebles con un televisor de tubo incrustado (y un mando para que jugases un rato), el aspecto visual tenía que ser un poderoso reclamo para destacar entre la competencia. Y Final Fantasy VII, desde luego, lo hacía.

Los enormes ojos de Aeris, mirando durante la intro al jugador, deslumbraban y cumplían a la perfección su cometido: dejar en el espectador el deseo de saber más. De empaparse de aquel mundo tan mágico y exótico. Porque Final Fantasy VII era todo un ejercicio de estilo. Exhibía unos diseños artísticos sublimes que mezclaban un aire ancestral (templos, construcciones antiguas) con líneas vanguardistas para sus urbes, revistiendo el conjunto de una imaginación exquisita y seductora.

Sus majestuosos barcos voladores eran solo uno más de los incontables recursos con los que despertar la curiosidad. En Final Fantasy VII había desiertos, pantanos, poblados místicos, granjas de animales fantásticos, hermosos pueblos costeros, civilizaciones perdidas y metrópolis futuristas, desbordadas de edificaciones que se perdían en cielos de un gris sucio y contaminado.

Ciudades, por cierto, inspiradas en la opus magnum Blade Runner, los edificios reales próximos a las oficinas de la misma Squaresoft en Tokio y, cómo no, en la vanguardia arquitectónica por excelencia, Nueva York. Esta última localización, curiosamente, era el epicentro de uno de los primeros borradores de Final Fantasy VII, en el que se barajó plantearlo como una aventura de detectives.

No es la única anécdota relacionada con la Gran Manzana. Yusuke Naora, al frente de la dirección artística del título, buscaba darle una forma original a Midgar. Que fuese reconocible dentro del juego y, a la vez, diferente de los clásicos conceptos estéticos de las ciudades futuristas.

Así que, dándole vueltas al tema, no se le ocurrió otra cosa que diseñar una metrópoli a lo Nueva York que, a vista cenital, estuviese acotada por límites redondeados… Como una pizza de Domino’s Malasia. Exactamente la misma forma de una de sus comidas preferidas y la que se estaba zampando la Nochevieja que se le ocurrió la idea.

La anécdota está trasladada al propio desarrollo del juego a través de diferentes guiños, como comentarios sarcásticos de Barret y el nombre del alcalde de Midgar: Domino. Así que, sí, podéis decirlo: la ciudad de Midgar es como una pizza con extra de queso.

Por cierto, ¿habéis contado cuántos sectores/porciones tiene…?

El secreto peor guardado de la historia

El clímax de Final Fantasy VII, la trágica secuencia de Aeris, resultó que nos la habían contado ya… en la contraportada. ¡Y nosotros sin saberlo!

La portada trasera de Final Fantasy VII fue todo un error de cálculo, evidenciando una vez más los problemas derivados de lanzar una producción de tal magnitud. En su afán por colocar imágenes potentes y atrayentes (los juegos en esa época también estaban en estantes que podíamos cotillear a nuestro gusto y la venta digital era inexistente), nos soltaron en la misma cara un spoiler como una casa.

Claro, había que hilar fino para llegar a esa conclusión y adelantarte al guion, pero a posteriori, resulta surrealista que el juego recurriese JUSTO A ESE ESCENA con el enorme número de cinemáticas que tenía… Así que efectivamente le dieron toda la visibilidad al mayor secreto de su argumento. Con un par de… chocobos. Gordos.

Por cierto, ¿os habéis fijado que incluso la contraportada también tenía errores de traducción…? Leed bien sobre la foto de Cloud en la tabla de snowboard…

pal

Más ediciones y portadas que materias

Una de las curiosas más desconocidas de Final Fantasy VII es que sus contraportadas tenían un texto personalizado para cada país. De este modo, la versión británica hacía expresa mención en el texto al hecho de que ocupaba tres discos, mientras que en Italia y España se hacía más hincapié en la presencia de magia y brujería, y varias veces.

Las portadas occidentales compartían el meteorito como ilustración central junto al nombre del juego. Una decisión para mi gusto acertada con la que derrochaba sobriedad y elegancia. La portada japonesa original se respetó para el resto de mercados con retoques muy sutiles, manteniendo esa apuesta por el minimalismo.

Esta primera tirada, que tiene especial valor para los fans del juego, sería sustituida por la edición Final Fantasy VII International. Este relanzamiento es la versión popular del juego y la que se traduce a los demás idiomas. Por así decirlo, es el parche día 1 de Final Fantasy VII. Se lanzó al mercado el 2 de Octubre de 1997, 10 meses después de su lanzamiento oficial en Japón y seis semanas antes de su estreno en Europa.

En la portada podemos ver el meteorito con el nombre más el “apellido” international, el fondo blanco es sustituido por Midgar y se añaden algunas informaciones de jugabilidad. Para mi gusto, una portada mucho menos inspirada.

La contraportada está llena de información, dejando atrás la casi ausencia de datos respecto a la versión inicial de Enero de 1997. Podemos ver a Arma Rubí y la historia de Zack cuando entramos en el tercer disco en la mansión de Nibelheim, así como el precio en yenes y alguna otra información.

Esta versión, que contenía ligeras peculiaridades como animaciones más breves para las Armas, sería la segunda de las muchas que sucedieron al estreno occidental de Final Fantasy VII. Contando las versiones Platinum, no Platinum, Greatest Hits en EEUU y un largo etcétera, Final Fantasy VII amontonó (y solo en PS1) un total de trece portadas y contraportadas. Al menos de las que tengamos constancia. La cifra de portadas en PC también supera la docena, con versiones presentando, por ejemplo, a Cloud a lomos de su Hardy Daytona.

En cualquier caso, aquella legendaria ilustración también sirvió de base para la portada del remake, un proyecto soñado que tardó años en materializarse. Concretamente cinco, pues se anunció el 15 de junio de 2015 durante el E3 y saldría a la venta en plena pandemia mundial de covid-19, en abril de 2020.

Final Fantasy VII: una retrospectiva con secretos, datos y curiosidades que aún no sabías

Otras curiosidades de Final Fantasy VII

Vamos a ir acabando esta retrospectiva con una ronda rápida de anécdotas y datos curiosos.

  • En los primeros borradores del guion, Aeris y Sefirot serían gemelos. De ahí cierto parecido físico.
  • Otro de los borradores del guion proponía un clímax en el que morirían casi todos los personajes en un dramático salto en paracaídas sobre Midgar, dejando únicamente a tres supervivientes.
  • La traducción de japonés a inglés, y de la que partieron todas las demás traducciones, la realizó no un traductor, sino un programador: Richard Honeywood.
  • Durante uno de los delirios del protagonista, Cloud menciona la palabra Xenogears, otro RPG mítico de Squaresoft y franquicia de la que han derivado los JRPG de culto Xenoblade.
  • Las armas Rubí y Esmeralda se incorporaron como material nuevo primero en occidente. Todas se inspiran en los gigantescos robots Gundam, muy populares en Japón.
  • Cloud se llamó primitivamente Detective Jose cuando FFVII se concibió como un juego de misterio para SNES emplazado en Nueva York.
  • FFVII fue uno de los primeros videojuegos en anunciarse en televisión en España en horario de máxima audiencia.
  • Fue el primer juego de la historia de PlayStation en ocupar tres discos.
  • En las cinemáticas participaron 120 artistas de secuencias CG, con expertos en Softimage 3D que ya habían trabajado en secuencias de Terminator 2 y Parque Jurásico.
  • Diferentes revistas en UK y EEUU multiplicaron sus ventas insinuando en sus portadas que se podía resucitar a Aeris, dando lugar a una de las leyendas urbanas más longevas y comentadas de la historia de PlayStation.
  • Japón conmemora el 31 de Enero como el Día de Final Fantasy VII por lanzarse el 31 de Enero de 1997.
  • Final Fantasy VII dejó de ser exclusivo de PlayStation en consolas 22 años después de su lanzamiento. Lo fue concretamente hasta marzo de 2019, cuando el original de PS1 llegó por fin a una consola de Nintendo: Switch.

Final Fantasy VII, una fantasía sin final

El atronador éxito de Final Fantasy VII y el hueco que se ganó para siempre en millones de jugadores de todo el mundo ha sido, y es, una gallina de los huevos de oro a la que Square nunca ha querido renunciar.

Películas, spinoffs, un remake troceado, relanzamientos HD, títulos derivados para móvil… El filón de Final Fantasy VII es inagotable porque sigue siendo un poderoso reclamo. Y, en base a eso, alguna vez que otra nos han dado chocobo por liebre.

Pero, al margen de decisiones empresariales muy cuestionables a veces y otras muy acertadas, el mérito de Final Fantasy VII es incontestable. Es un videojuego que reconoces enseguida y del que siempre te gusta saber o que te hablen. Su bellísimo mensaje de amor por la Naturaleza, su estrafalario sentido del humor mezclado con pasajes conmovedores y lacrimógenos… Todo eso ha perdurado en el tiempo, junto a ese deseo expreso de no ser un juego más, sino de trascender y calar entre los usuarios.

En otros artículos he hablado de lo fácil que es sacarle las costuras a Final Fantasy VII desde una perspectiva actual, lo que sería ridículo y oportunista. Reconocer sus virtudes y su carácter pionero no se trata tanto de una cuestión de nostalgia, ni de esnobismo ni de admiración gratuita. Más bien, se trata de que puede gustarte más o puede gustarte menos, pero a Cloud, Tifa y Sefirot no se le puede negar esa gesta de ir más allá de todo lo que ofrecían los videojuegos hasta 1997.

Independientemente de que fuese uno de los juegos de moda de finales de los 90 (es el segundo título más vendido de la primera PlayStation con casi 10 millones de copias, solo un millón menos que Gran Turismo– y el Final Fantasy más vendido), y del recurrente aprovechamiento de su universo, es justo reconocer que el legado de Final Fantasy VII no se restringe a esa implacable explotación comercial. Porque su huella es mucho más que el recuerdo de un montón de espléndidas cinemáticas o el resultado de un marketing sin precedentes.

Y es que pocos, poquísimos juegos igualan la melancolía que Final Fantasy VII es capaz de generar. Fue una epopeya de dimensiones tan inusuales que ejercía de puerta giratoria. Se marchaba el género según se concebía hasta la fecha, mientras se introducían en él incontables jugadores que nunca habían probado un JRPG. Pero no solo jugadores japoneses: Final Fantasy VII ha pasado a la historia por ser el título que dio a conocer y popularizó masivamente el rol tradicional japonés entre jugadores de todo el planeta.

Y lo hizo marcando para siempre no solo al género que hizo más grande, sino a toda una generación de jugadores.  

Unos jugadores que hoy, tantos años después, nos seguimos sintiendo muy orgullosos de jugar videojuegos y no haber caído en los convencionalismos de aquella edad adulta que ya asomaba en 1997. La que dicta que renuncies a ciertos ideales, modos de ser, o incluso pasatiempos.

Final Fantasy VII representa esa fantasía interminable de dejarnos ser héroes por un ratito. La evasión de las cargas diarias, el entretenimiento, el ocio puro y duro, el mundo interior de sueños que gustan ser soñados despierto.

Por eso es más que historia del JRPG. Es también un momento en el tiempo de nuestras vidas. Uno al que ya no podemos volver jamás, solo a través de la magia de los recuerdos y las emociones.

Y es que en Midgar no crecían ni la hierba ni las flores, pero sí la magia. La magia de ser, para siempre, la ilusión de un niño.

Feliz Aniversario, Final Fantasy VII.


¡¡¡Gracias por haber celebrado el aniversario de FINAL FANTASY VII con nosotros!!!

Sergio Díaz
Estoy en
error: Este contenido está protegido con derechos de autor

Descubre más desde Videojuerguistas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo