MULLET MADJACK SWITCH REVIEW ANÁLISIS

Análisis: Mullet MadJack versión Nintendo Switch 2

Un boomer shooter de esencia retro, original, adrenalínico y muy recomendable

THE MAN, THE MISSION, THE PELAZO Mullet Mad Jack

Mullet MadJack (versión Nintendo Switch 2)

Boomer shooter, Acción en primera persona, Roguelite

Textos en español

3-4 horas de duración

Formato digital

PEGI !8

Convertido en el videojuego de mayor éxito de la industria brasileña de los últimos años, Mullet MadJack desembarca ahora en formato portátil. Nintendo Switch y Switch 2 acogen este despiporre de mala leche, acción frenética y devoción por los animes ochenteros al ajustadísimo y razonable precio de 20 euros.

¿Por qué hay que darle una oportunidad? Os lo contamos en su momento en nuestra review, cuando se lanzó en 2024 para PC, Game Pass y Xbox Series (plataformas donde ha sumando casi dos millones de descargas). Pero, si pasaste por alto este boomer shooter en la vorágine de estrenos en que los consumidores nos encontramos inmersos, no te preocupes. En Videojuerguistas hemos preparado este anàlisis-resumen con lo mejor y lo peor de Mullet MadJack, ahora para Nintendo Switch 2.

Mullet Mad Jack PS

Dispara primero y pregunta después

La propuesta de Mullet MadJack es directa y va al turrón rapidísimo. Nada de larguísimos tutoriales ni complejos comandos que memorizar. Enseguida estaremos dentro de unas mecánicas furiosas, ridículamente violentas y vertiginosas.

El planteamiento jugable se centra en darnos un tiempo de diez segundos por ronda. Este tiempo deberemos incrementarlo a costa de cargarnos a los androides y ciber-matones que ahora predominan en esta sociedad utópica y entregada a los realities shows extremos y a los streamings de máxima violencia. Cuanto más creativos seamos liquidando cyborgs, más segundos extra sumaremos y más posibilidades de llegar a meta dentro del límite de tiempo.

Mullet MadJack se encargará de darte múltiples opciones para reventar robots artísticamente y sacar al Tarantino que llevas dentro. Podemos estamparlos a patadas, reducirlos a tuercas a base de espadazos cual Kill Bill, reventarles la azotea de un balazo, convertirlos en chatarra líquida a base de descargas eléctricas… O, simplemente, arrearles un buen escopetazo. La cosa es disparar primero y preguntar después.

Esto es algo muy de la vieja escuela y sus videojuegos de acción directa, sin complicaciones e idóneos para echar unas partidillas rápidas antes de que empezase Bola de Dragón, o mientras te ventilabas el pan con nocilla en la merienda. Así que, por ahí, punto positivo para Mullet MadJack.

EL VIRTUOSO DE LA VIOLENCIA Mullet Mad Jack

Dominion Tank Police, Appleseed y otras referencias

Tras toda esta violencia gratuita y desestresante, hay muchas capas de nostalgia que hablan del estupendo buen hacer de sus responsables, Hammer95 Studios. Mullet MadJack no solo funciona como videojuego de acción en primera persona gracias a un control pulido y un planteamiento que siempre anima a intentarlo otra vez para testear tus reflejos. Todo el envoltorio estético es un caramelito para los retrojugones y los niños ya no tan niños de los años 80 y 90.

Mullet Mad Jack review

Inspirándose en la estética anime de algunas de las producciones de más renombre de aquellas décadas, Mullet MadJack nos brinda unas secuencias de apertura e interfase dignas de Ghost in the shell, Dominion Tank Police o Appleseed, tres de los referentes principales en los que se ha inspirado Mullet MadJack y su director, Alessandro Martinello.

Y es que la obra de Masamune Shirow está muy presente en este videojuego. No solo en las formas y el homenaje explícito a los OVAs de los 90, sino también en el fondo. Todo el pretexto argumental, con los robots fuera de control y la violencia extrema como método radical para combatir el crimen, están abiertamente tomados de la narrativa de Shirow.

Igualmente, la socarronería de ciertos personajes y su retorcido sentido del humor también se encuentran en Mullet MadJack. Los encontrarás no solo en diálogos delirantes o la evidente crítica que representan el propio streaming donde participamos y su ácida locutora. También se hace patente en las carcajadas (contagiosas) de Jack cuando ejecuta despiadadamente a ciertos enemigos o encadena combos de los más violentos.

Pero hay muchos más detalles old-school en Mullet MadJack, algunos más sutiles que otros. Tenemos desde filtros VHS a sonidos que imitan el sampleado de nuestras queridas y añoradas 16 bits o una tipografía como la PETSCII de los míticos Commodore64, pasando por guiños a Jungla de Cristal (los rascacielos por los que debemos ascender), Robocop o Terminator 2 a través de numerosos encuadres o gestos del protagonista.

Mención aparte merece su formidable banda sonora synthwave, también netamente ochentera en coherencia con el resto de la dirección artística.

THE MAN, THE MISSION, THE PELAZO Mullet Mad Jack

No todo es old-school

Mullet MadJack incluye algunos ingredientes contemporáneos con los que terminar de dar forma a su propuesta. La más evidente es el desarrollo procedural. Esto significa que, con cada intento superado, las recompensas serán aleatorias (dejándonos elegir una de tres opciones). Solo la conservaremos mientras no palmemos.

Al final de cada torre, se nos permitirá quedarnos una nueva mejora hasta el final del juego, como mayor velocidad de desplazamiento, por ejemplo.

MAMONEANDO Y MAZMORREANDO Mullet Mad Jack

Igualmente, las fases se regeneran de manera arbitraria. Los enemigos no se colocarán dos veces en la misma posición. Al menos, no en la run inmediatamente posterior. Tampoco lo harán los tramos que componen las fases (puedes encontrar una rampa al principio con enemigos en las zonas altas, y en la siguiente ronda, encontrar la misma rampa justo al final). A base de partidas, de caer y volverlo a intentar, inevitablemente acabarás familiarizándote con los escenarios y la recolocación de los mismos elementos una y otra vez, reconociéndolos conforme acumules reintentos.

El juego se compone de ocho rascacielos. Cada uno de ellos tiene diez plantas que comparten una misma estética y los recicla constantemente. Así, para cambiar de pasillos, enemigos y escenografía, tendremos que superar esa torre y pasar a la siguiente. Es un modo de distinguirlas entre ellas, pero a la vez puede resultar machacón el tiempo que estés intentando superar el rascacielos correspondiente.

FANTASMÓN EN LA CARCASA () Mullet Mad Jack

Aspectos mejorables

En ese sentido, al juego le pesa la poca variedad de enemigos y diseños. En los roguelite, palmar y volverlo a intentar es parte de la gracia. Porque no sabemos qué ítems aleatorios nos van a tocar, ni cuál va a ser la disposición de los escenarios en la siguiente ronda. Y eso termina «picando» la curiosidad del jugador.

CONCLUSION Mullet Mad Jack

Pero, en propuestas que se centran tanto en la reanudación y en el «vuelta a empezar», es fundamental incorporar suficientes elementos estéticos que eviten la monotonía o la sensación de repetitividad.

A Mullet MadJack le funciona (y mucho) toda esa puesta en escena psicodélica, estridente y chillona de colores intensos y luces de neón. Pero acusa pronto la falta de más enemigos y tramos diferentes, algo más opuestos entre sí. Esto puede desgastar antes de tiempo al jugador, que se enfrenta a oleadas de androides encabronados y habitaciones idénticas excesivamente en sus primeros minutos. En un juego tan dependiente de la repetitividad, una mayor variedad estética hubiese causado mejor impresión.

TANTO GILIPOLLAS TAN POCAS BALAS Mullet Mad Jack

Modos de juego y rejugabilidad

Mullet MadJack, que cuenta con ajustes de dificultad para todos los paladares y subtítulos a español para que no nos perdamos ningún chascarrillo, puede alargarse hasta las cuatro horas (dependiendo de nuestra habilidad) en la campaña principal. Pero no es el único modo de juego.

El estudio ha tenido a bien incluir un modo de oleadas contra todos los jefes sucesivamente (el boss rush que dicen los jóvenes de hoy). Y, además, incluye un modo infinito. En él, se mezclan enemigos y tramos de todos los rascacielos, lo que le hace bastante más variado e impredecible que la campaña principal.

FANTASMÓN EN LA CARCASA () Mullet Mad Jack

Conclusiones

Mullet MadJack era un juego muy recomendable ya cuando salió en 2024. Frenético, atropellado y con todo ese encanto de anime canalla y malote, es un roguelite sólido que sabe conjugar lo mejor de unas fórmulas jugables exprimidas hasta la saciedad con el reclamo de los arcades simples y directos de la vieja escuela.

Su lanzamiento en Switch y Nintendo Switch 2 solo corrobora lo bien que funciona en pequeñas dosis. La posibilidad de jugarlo en portátil y a unos espléndidos 60 frames, sin tirones y con total fluidez, encaja de pleno con la filosofía de estas videoconsolas híbridas. Puedes echarte unas runs en el metro, el bus o en el avión con esta tarantinada japonesa y rellenar esos huecos de minutillos, dejándolo justo antes de que se haga más repetitivo de la cuenta.

El precio es más que razonable, el control responde de maravilla y técnicamente cumple de sobra en portátil. Así que, si buscas un juego para llevarte a cualquier parte donde poner a prueba tus reflejos y la resistencia de tu tupé, Mullet MadJack es tu mejor opción.

PORTADA Mullet Mad Jack

Nota

7.8

Puntuación: 4 de 5.

Sergio Díaz
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