Dragon ball Z akira toriyama portada

Dragon Ball Z en SNES (La Légende Saien) y Mega Drive (L’Appel Du Destin) – Análisis Retro – Comparativa

la leyenda de saien DRAGON BALL ANÁLISIS RETRO

Este 5 de abril de 2024 será el primer cumpleaños de Akira Toriyama sin él, y en Videojuerguistas queríamos rendirle nuestro particular homenaje a este artista único e inconfundible. De su imaginería han salido los protagonistas de muchas, muchísimas horas de diversión desde hace décadas, y no podíamos faltar con nuestro pequeño granito de arena a la oleada de reconocimientos y admiración por este dibujante que ha marcado generaciones.

Queríamos hacerlo recordando dos de los videojuegos que más nos han gustado de los muchísimos basados directa e indirectamente en su obra. Los elegidos para la ocasión ha sido, por un lado, uno de mis videojuegos preferidos de toda mi vida gamer, Dragon Ball Z 2 La Leyenda de Saien para Super Nintendo, y por otro Dragon Ball Z La Llamada del destino de Mega Drive, al que aprovecho para reivindicar en este reportaje. Porque L’Appel Du Destin fue un título que de algún modo estuvo a la sombra del brutal impacto que tuvo en nuestro país el desembarco de Goku en videojuegos a través de la casa Nintendo.

Y me apetece reivindicarlo porque no fue, ni mucho menos, un título sacacuartos que se aprovechase del tirón comercial del fenómeno en que se había convertido Bola de Dragón, ni un producto netamente inferior a los éxitos de SNES.

Fue una experiencia también fantástica, con sendas diferencias que hoy vamos a recordar en este especial Dragon Ball Z L’Appel Du Destin (Mega Drive) y Z 2 La Légende Saien (SNES) Análisis Retro – Comparativa.

Dragon Ball Z Super Butoden KAMEHAMEHA

Érase una vez… un videoclub

Muchos de los que estáis leyendo estas líneas sois forofos de Dragon Ball sin haber vivido la época de los 16 bits. Y es sorprendentemente tal cual, porque el fenómeno Dragon Ball abarca generaciones y generaciones de fans.

En mi lejanísima época adolescente, no teníamos internet ni modo alguno de informarnos del mundillo si no era a través de los medios escritos. La cita mensual con la Hobby Consolas era obligatoria si querías estar al día. Cuando traía VHS con novedades y futuros lanzamientos, directamente entrabas en shock (hoy diríamos “lo petaba”) y era la comidilla (“el salseo”) del recreo del colegio los días siguientes.

Ese recreo era como el cuartel general de los capos de la mafia, en versión chiquillos escolares con los primeros cambios de voz y pelillos en el bigote. Todo se organizaba y gestionaba allí. Las quedadas para salir después de clase, acordar a casa de quién íbamos cada tarde, qué juegos nos prestábamos (o a quién había que partirle las rodillas si no había devuelto el juego prestado el fin de semana), intercambiar mangas y libros…

Y, por supuesto, durante el recreo y a la salida de clase había que rajar de los capítulos de las series que veíamos. Estaba pensando que si hubiésemos tenido chats de whatsapp en aquella época, habríamos colapsado los servicios de mensajería con los míticos partidos de Campeones en Telecinco y, cómo no, con los cliffhangers más trágicos de Bola de Dragón, que aquí en Andalucía llegó a tener doble capítulo de emisión.

dragon ball canal sur

Bola de Dragón repetía el boom que fue años atrás para nuestros hermanos y primos mayores Mazinger Z, pero a una escala mucho más grande. Dragon Ball no dependía únicamente de la televisión -y por ende del boca a boca- como motor de promoción.

Ya estaba dentro de las líneas comerciales del marketing y el merchandising, y en ellas participaba un entretenimiento que, en generaciones anteriores, no había estado presente: el mundo de los videojuegos.

Que Dragon Ball aterrizase en consolas fue poco menos que un evento social de primer orden para los críos y no tan críos de la época. La primera portada de Hobby Consolas dedicada a Goku fue durante años el ejemplar más vendido del magazine con la friolera de casi 200 mil revistas vendidas. Un ejemplo de las masas que era capaz de convocar la creación de Akira Toriyama, publicada por primera vez en 1984.

El furor por la serie estaba constantemente retroalimentándose, no solo por el incipiente merchandising, sino también por las incesantes polémicas que envolvieron la emisión de la serie.

BOLA DE DRAGÓN serie

Las quejas de asociaciones de padres, protestando por la violencia de la producción -que ya se proyectó censurada- fueron aumentando y lograron paralizarla, por ejemplo aquí en Canal Sur. Extrañamente estas asociaciones no tuvieron la misma vehemencia para el horario infantil con las corridas de toros -que aún hoy se echan en esta cadena autonómica-, pero oiga, qué sabré yo de estas cosas.

Sea como fuere, Bola de Dragón fue fulminada de un plumazo de un día para otro y sustituida por Fly (aún tengo pacientes en consulta traumatizados con esto). Aunque llegaría a las cadenas privadas -manteniendo la censura- para prorrogar su estatus de fenómeno al alza.

En mitad de este creciente clima de fervor en torno a Dragon Ball, llegarían los videojuegos. Primero como juegos de importación a precios estratosféricos, pues Super Butouden necesitaba un adaptador para reproducir los juegos de importación en consolas SNES de región PAL.

La tabarra que tuvieron que dar algunos con el tema en su casa surtió efecto, porque algún chaval de clase consiguió el adaptador y el juego. Eso sí, casi se le meten a vivir en su salón compañeros de clase y por poco los tenía que echar con agua hirviendo cada tarde. Fue en primavera de 1993.

DRAGON BALL SUPER NES

La solución para los bolsillos menos espléndidos como el mío pasaba por dejarse también un pico en alquilar el juego y el adaptador en el videoclub del barrio. Los benditos videoclubs del barrio que muchos añoramos tanto.

Tampoco era fácil pescarlo, empezando por la pasta que sumaba el doble alquiler del cacharro y el juego, que tenían precio especial, así que a veces lo pagábamos a medias entre varios. La demanda era tan alta y el negocio tan redondo y apetitoso que hubo videoclubs que montaron tele, consola y juego allí mismo en el local, y cobraban por horas para que la gente lo jugase, como harían los cibercafés unos años más adelante con la llegada de internet.

A más de un dueño, Goku lo forró y lo convirtió en una especie de Florentino Pérez.

Desde Francia con amor

La noticia oficial de que Dragon Ball Z (Super Butoden en Japón) llegaría a las regiones PAL fue una conmoción. Llegaría además para las Navidades del 93. Había que sacar la revista en el patio de recreo y enseñar el titular para que los otros capos te creyesen.

La fantasía se hizo auténtica y tendríamos a Goku desfilando por nuestras Super Nintendo, consola que en aquel entonces se convirtió en verdadero objeto de deseo y disparó las ventas entre conocidos, primos, cuñados y demás fauna salvaje.

Pero ¿y nuestra queridísima Mega Drive? Se hizo de esperar, pero llegaría y coincidiendo con el megatón de Dragon Ball Z 2 La Leyenda de Saien, en primavera de 1994, también a cargo de TOSE Software Company.

DRAGON BALL MEGADRIVE

Como era habitual en la época, una licencia podía tener diferentes adaptaciones según el sistema (Aladdin, Jurassic Park, Batman, Solo en casa), de modo que Bola de Dragón tendría juegos exclusivos dependiendo de la consola hechos por la misma desarrolladora. Un Dragon Ball Z para SNES y otro para Mega Drive parecidos… pero diferentes.

En el caso de Mega Drive fue un único juego por los tres de lucha de Super Nintendo como resultado de la hegemónica situación de la firma en Japón sobre SEGA, y de la inminente llegada de nuevos relevos generacionales y consolas (PlayStation debutaría en 1994, igual que la Saturn de SEGA).

Como indicábamos, Dragon Ball Z llegaría a Mega Drive con el nombre L’Appel Du Destin y a SNES como La Légende Saien. Y se hizo así, con sobrenombres y subtítulos en francés, a causa del impactante éxito que el anime estaba cosechando en Francia.

La distribuidora Bandai optó por traducirlo para dicho mercado para asegurarse un hit comercial. Conscientes del interés generado por Bola de Dragón también en nuestro país, decidieron traerlo a España con el menor desembolso posible, reduciendo la localización a un segundo manual en castellano donde se formalizaban los subtítulos La Llamada del Destino y La leyenda de Saien.

dragon ball z akira toriyama SNES PAL España unboxing
Sí, estáis viendo bien… Guardo hasta el ticket de esta joya

Una de las curiosidades más llamativas de estos lanzamientos es que los Dragon Ball Z para SNES y Mega Drive jamás se comercializaron oficialmente en EEUU, pues Dragon Ball no llegó a Yanquilandia hasta 1996. De hecho, Dragon Ball Z, Z2 y La Llamada del Destino únicamente se vendieron en Japón, Francia y España en primera instancia.

Posteriormente, en una decisión inédita -y alargando el rendimiento comercial de haber hecho la conversión PAL francesa-, Bandai distribuiría L’Appel Du Destin en Portugal a comienzos de 1996, cuando el anime también empezó a hacer grandes audiencias.

Pero no es la única curiosidad relativa a la versión de Portugal de La Llamada del Destino. En un primer momento, se pondría a la venta el cartucho japonés con una carátula y manual traducidos, junto a un adaptador PAL que advertía de que sin él, el juego no se reproduciría.

La medida levantaría cierta controversia, sobre todo en lo relativo al uso de estos adaptadores y la validez de la garantía de la consola una vez utilizado, de manera que la distribuidora Ecofilms terminaría por reemplazar la tirada y comercializar directamente la copia francesa con una contraportada en portugués.

DRAGON BALL z megadrive PORTUGAL

Buyuu Retsuden exprés

Dragon Ball L’Appel Du Destin debutaría el 1 de abril de 1994 en Japón como Buyuu Retsuden, y en menos de tres meses ya estaba disponible en nuestro mercado. Un lanzamiento exprés para batirse en duelo con La Leyenda de Saien, que llegaría a España en abril de 1994, cinco meses después de su lanzamiento en Japón.

Estrenar Dragon Ball Z para SNES y Mega Drive en mercados PAL dentro de estos ajustados plazos fue un auténtico esfuerzo para la mercadotecnia de entonces. Desde luego, influyó, sobre todo en el caso de Mega Drive, el propósito de no dejar en desventaja a la consola y abastecer de Dragon Ball a la sólida base de usuarios europeos de SEGA, donde Mega Drive obtuvo un gran rendimiento comercial que compensó las menores ventas japonesas. Por ende, SEGA intentaría sostener esa situación de privilegio en algunos países donde Super NES le había recortado la distancia (o ganado por goleada, como en el caso de Alemania).

Así las cosas, Dragon Ball sirvió para agitar el avispero, por enésima vez, de la batalla Nintendo VS SEGA y la interminable guerra de las consolas, presente en forma de continuas puyitas en anuncios, spots y páginas de publicidad en la prensa del momento.

Hoy no hay anuncios con indirectas tan directas entre las compañías, pero hay algo que no ha cambiado: las polémicas en torno a las notas y valoraciones de los medios especializados. El 89 dado por Hobby Consolas al Dragon Ball Z de Mega Drive frente al 93 del Légende Saien de Super Nintendo levantó una polvareda enorme en su día. Hay cosas que no cambian.

dragon ball z comparativa SNES Mega Drive

La enésima batalla SNES vs Mega Drive

Ciertamente, a muchos de mis colegas y compañeros de clase, Dragon Ball Z L’Appel Du Destin les gustó… pero muchísimo menos que Dragon Ball Z2 de SNES, que fue la verdadera locura en términos fanservice.

Los juegos de SNES tenían un color espléndido y una nitidez fuera de toda duda, y para la secuela La Leyenda de Saien incluso aumentaron notablemente de tamaño. Algo que no repercutió en los sprites de Goku & friends, que tenían un nivel de detalle más que satisfactorio.

La Légende Saien a su vez presentaba un modo de juego divertidísimo, los Torneos, disputados por ocho contrincantes que podían estar controlados por otros jugadores o la computadora, de manera que se daba la posibilidad de jugar varios esbirros a la vez por relevos.

Esto se traducía en tardes y tardes de gloria entre gritos con los hermanos o los compañeros de clase cuando nos reuníamos. Es decir, berrinches, pataletas, aporreamientos de mandos y risas malvadas cuando ganabas en el último segundo. Sí, yo era el tocapelotas que siempre se pedía a Vegeta y hacía un combo imparable con el que sacaba de quicio a todo bicho viviente, no me escondo.

La Leyenda de Saien contaba con un aliciente extra, una campaña donde participaban personajes extraídos de películas cuyo argumento era ajeno al manga. Así, vimos en movimiento a Broly por primera vez. No se entendía ni jota al no venir traducido, pero traía muchísimos diálogos y hasta toma de decisiones en algunas pantallas, las cuales afectaban al resto de eventos posteriores desembocando en múltiples finales.

BROLY DRAGON BALL snes
Créditos de la foto: ByMrGameplay

También incluyó un modo exhibición donde veíamos jugar a la CPU contra sí misma, lo cual era carne de porras en estas reuniones frikis.

Los juegos de Super Nintendo se reservaban, además del cuidado apartado visual y sonoro (con unas melodías magníficas y pegadizas y un sonido realmente contundente), un puntazo exclusivo a su favor completamente magistral: los choques de ondas vitales.

Esto en Dragon Ball Z2 era un espectáculo visual y te hacía vibrar. Estar taladrando botones mientras se resolvía el kamehameha a grito pelao era cachondeo en estado puro. Y con Z2, las magias también pasaron a chocarse en diagonal, que ya era como el clímax.

dragon ball z la legende saien onda vital KAMEHAMEHA

Para la secuela, el split screen mostraba en el radar réplicas en miniaturas de los personajes, lo que le daba un toque más moderno y refinado. Por último, el mayor número de botones del pad de SNES frente a los tres del mando original de Mega Drive lo hizo -para mi gusto, claro- muchísimo más ergonómico y cómodo de jugar si no tenías el de seis.

Un Dragon Ball a la altura de Mega Drive

Pese a lanzarse después, L’Appel Du Destin lució técnicamente más antiguo que los Butoden de SNES, principalmente por la paleta de colores, mucho más opaca y apagada.

Los escenarios también se percibían demasiado faltos de detalle en comparación, y no existía el mismo grado de interacción en ellos que ya habíamos comprobado en los dos juegos de SNES.

En esencia, parecía una versión intermedia de los dos primeros Butoden, sobre todo técnicamente. Eso sí, los sprites rebosaban detalle y era un gustazo verlos en movimiento.

DRAGON BALL MEGA DRIVE

Pese a que en las formas L’Appel Du Destin prometía replicar la experiencia Butoden en Mega Drive, lo cierto es que a la hora de jugar las sensaciones entre ambos juegos eran diferentes. Para empezar, como comentaba hace unas líneas atrás, jugarlo con el mando de tres botones original de la consola no era intuitivo y era recomendable usar el de seis, entre otras cosas por incluir un botón dedicado al desplazamiento rápido.

Por otra parte, La Llamada del Destino enfatizaba el combate cuerpo a cuerpo a corta distancia, con numerosos ataques especiales incluidos con este fin. En cambio, en SNES las batallas incitaban más a las peleas a larga distancia por esa interactividad con los escenarios y los choques de disparos de energía y kamehamehas.

Uno de los mayores alicientes de L’Appel Du Destin fue el elenco de personajes de Mega Drive, que sumaba un total de 11. Era muy potente y contaba con la presencia de algunos héroes y villanos recreados formidablemente, con Freezer ejecutando su letal Death Psycho Bomb para pasmo de los fans. Y no es que los piratas de La Légende Saien no tuviesen interés, pero los arcos de la saga Namek y los Androides tenía mucho punch.

DRAGON BALL MEGADRIVE vs SNES

Su presencia se explotó con un cuidado modo historia, de larguísimos diálogos también (por desgracia otra vez en francés), eventos y desenlaces únicos para cada luchador, lo que alargaba la duración del título notablemente.

Por último, contenía numerosos detalles curiosos, como la presencia del mono del Rey Kaito del Norte cruzando de izquierda a derecha la pantalla, si la dejábamos en pause durante un combate de exhibición de la CPU, así como un Modo Turbo también y niveles de dificultad, un dato que erróneamente se redujo a uno nada más en alguna revista de la época.

En general, Dragon Ball Z L’Appel Du Destin resultaba un peldaño inferior al homólogo de SNES por ese apartado visual menos vistoso y, sobre todo, la ausencia del plus de espectacularidad de los impactos de ondas vitales. Sin embargo, fue un producto muy bien hecho, con un uso más que satisfactorio del universo de Akira Toriyama y todo el carisma de sus protagonistas plasmado en el título.

Y puede parecer fácil hacer juegazos de peleas con la licencia, porque las tramas de Bola de Dragón colocan al género de lucha como el estado natural para adaptarlas a videojuego. Sin embargo, no lo era, como pudo comprobarse con algunos títulos posteriores a L’Appel Du Destin, con errores de bulto como plantillas desequilibradas. En conjunto, los juegos de 16 bits eran espléndidos y lo suficientemente diferenciados como resultar complementarios entre ellos.

Dragon Ball Z Super Butoden LA LEYENDA de SAIEN

Hasta siempre, Akira Toriyama

El paso de Dragon Ball Z por las consolas SNES y Mega Drive fue mucho más que simple fanservice. En un género tan, tan reñido con auténticas joyas del momento como Street Fighter II y Mortal Kombat 2, y propuestas tan estimables como los Fatal Fury, Samurai Shodown, Eternal Champions, Primal Rage o Killer Instinct, los Dragon Ball de TOSE y Bandai se abrieron hueco con calidad y su propia personalidad, tirando del carisma de Goku y también de ideas propias tan distintivas como la pantalla dividida.

Sinceramente, dentro de su contexto de los años 90, se me ocurren pocas mejoras para estos Dragon Ball Z de SNES y Mega Drive más allá de las inevitables plantillas más amplias, más y variados escenarios y, por supuestísimo, la localización para disfrutar de sus modos historia. Pero, admitámoslo, era demasiado pedir para el momento.

De hecho considero a Dragon Ball Z2 La Légende Saien el mejor videojuego basado en Bola de Dragón que se haya hecho jamás, seguido muy muy de cerca por esa otra maravilla en 2D de Arc System Works llamada Dragon Ball FighterZ.

DRAGON BALL Z SNES UNBOXING
DRAGON BALL Z SNES UNBOXING PAL

Aunque, inevitablemente, en mi criterio juega un papel determinante el factor nostalgia y los recuerdos de haber vivido aquel juego y aquel lanzamiento tan esperado, dentro de un momento tan irrepetible como el del fenómeno de masas en que estaba convirtiéndose Bola de Dragón.

No me considero ningún experto en Dragon Ball, y como me hagáis algunas preguntas medio rebuscadas me pilláis seguro. Y puestos a ser sinceros, tampoco soy ningún experto en la obra de su creador. Por eso este artículo me daba mucho pudor hacerlo. Ya hay grandes periodistas y comunicadores en el medio dominando ambos temas que os van a informar mucho mejor que yo, porque mis conocimientos son muy básicos.

Pero quería hacerle este reconocimiento a Akira Toriyama. Me pareció muy conmovedora la oleada de mensajes de despedida este pasado 8 de marzo de 2024 a este ilustrador que nos ha acompañado décadas con sus creaciones, siempre en un discreto y humilde segundo plano respecto a su propio legado. Porque yo también he sido parte de esos críos que disfrutaban con los héroes y villanos surgidos de su imaginación.

Algunos de esos mensajes en redes sociales, al margen del impacto de la noticia de su pérdida, coincidían en algo tan crudo como cierto: creemos que los autores de muchas de nuestras películas, novelas o videojuegos favoritos van a estar siempre ahí, sin que el paso del tiempo les haga mella. Porque el tiempo no pasa para sus obras.

El prematuro adiós de Akira Toriyama lo ha llevado a reunirse demasiado pronto con sus creaciones, sus personajes y sus aventuras. Algunos nunca vieron más allá de las ostias y la violencia que impregnaban sus fantasías, aunque otros muchos sí supieron ver sus mensajes de superación, lealtad, esfuerzo y determinación. Tantos los vieron que hoy, décadas después, aún seguimos hablando de sus protagonistas.

BOLA DE DRAGÓN ARTWORK

Akira Toriyama cumplió el deseo implícito de todo artista de dejar una huella, de trascender a su propia obra y componer algo distintivo, reconocible.

Sus inconfundibles trazos se diversificaron no sólo en producciones tan queridas como Chrono Trigger o Dragon Quest, sino que influiría indirectamente en mitos modernos del entretenimiento como Final Fantasy VII y los diseños de su héroe principal. Todo ello sin que dejemos de recordar el enorme mérito de seducir a un público, el occidental, tan diferente de sus raíces.

Con este extenso reportaje, quería unirme a todos los mensajes de sus seguidores de estos días pasados y dejar el mío de agradecimiento también, por tantas y tantas horas de diversión.

Ya no son los tiempos de SEGA versus Nintendo, ya no estamos en el recreo de los capos, ni comentando capítulos de Dragon Ball al salir de clase, ni tampoco yendo a liarla a los videoclubs. Pero todos esos bonitos recuerdos forman parte de uno, y sin él, sin su talento y su imaginación no habrían sido posibles.

Gracias, Akira Toriyama. Sin duda será, convencido estoy, de que tu legado continuará fascinando a muchas generaciones.

homenaje a akira toriyama y goku

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Sergio Díaz
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