Así fue el anuncio live action para televisión de Resident Evil 2 (1998) dirigido por George A. Romero
Una pieza de culto para los fans de la serie que contó con un presupuesto millonario

La época de la primera PlayStation fue especialmente creativa e impactante no solo en el terreno conceptual y la ejecución de los videojuegos. También lo fue en el sector del marketing y la publicidad. Todos los que vivimos aquella época recordamos campañas tan chocantes como la de Riqueza Mental. Pero esta oleada de spots (que se proyectaron en un medio tan infrecuente por entonces como la televisión) tuvo fuera de nuestras fronteras aún más intensidad. Numerosas celebrities ejercían de embajadores de videojuegos, y algunos spots se convirtieron en auténticos cortometrajes sorprendentemente cuidados. Tal fue el caso del anuncio live action de Resident Evil 2, dirigido nada menos que por George A. Romero. Hoy vamos a contaros un montón de curiosidades de aquel spot que, por desgracia, no llegó a emitirse en nuestro país.

La influencia del marketing
Lo habitual, cuando se produce un gran estreno en el sector del entretenimiento, es que haya toda una parafernalia de marketing alrededor. El cine de Hollywood de los 80 inició esta práctica, comercializando junto a sus blockbusters peluches, llaveros, tazas, pósters, carpetas y también videojuegos, cuando estos aún no eran una línea de negocio masiva como en la actualidad. Así, incontables largometrajes como Indiana Jones, Willow, Robocop, La familia Addams, Jurassic Park… multiplicaban los ingresos en taquilla indirectamente con productos que aprovechasen el tirón en cines.
Con el boom del sector de los videojuegos a finales de los años 90, los videojuegos fueron adquiriendo un protagonismo propio. Los grandes estrenos, principalmente en consolas, también contaban con su merchandising específico. Sobre todo en Japón, por ser el país más adelantado a la hora de darle al ocio interactivo un estatus particular.
Hubo una suma de factores que aceleraron la masificación de los videojuegos. Por un lado la llegada de las 3D, que permitieron personajes y gráficos más realistas y creíbles. Por otro, el empuje del formato CD y sus bondades en lo relativo al sonido y la reproducción de largas secuencias de vídeo. También influyó el interés del público más adulto por los videojuegos, al hacerse estos más maduros y complejos no solo tecnológicamente, sino también psicológicamente.
Y, definitivamente, la guerra de consolas. Habían entrado en juego, nunca mejor dicho, nuevos contrincantes como Sony. Esta tenía clarísimo que, para triunfar en un campo tan competitivo, tenía que conquistar a un público diferente al que ya tenía consolidado Nintendo. Así, inició potentes y transgresoras campañas de marketing que atrajesen a nuevos consumidores adultos desde todos los medios posibles. Eso suponía publicar anuncios más allá de los medios especializados en videojuegos, saltando a la televisión, la radio, marquesinas y hasta patrocinando vallas en campos de fútbol de la Champions League.
A la estela de ese público adulto que se estaba dejando seducir por los videojuegos, Capcom ideó una monumental campaña de promoción para su nueva gallina de los huevos de oro.

Construyendo un blockbuster… pero en videojuego
Resident Evil se había convertido en un antes y un después dentro del género de terror. Las películas de zombis en las que se había inspirado daban forma a una mansión siniestra, repleta de planos cinematográficos que supuraban misterio y suspense.
Pese a haber estado en la cuerda floja más de una vez dentro de los planes internos de Capcom y lanzarse por la puerta de atrás en mercados como el europeo (en verano de 1996 y sin traducción), Resident Evil se ganó su estatus de juego de culto. Lo hizo con un boca-oreja que corrió como la misma tinta con la que guardábamos partida en aquellas icónicas máquinas de escribir.
Tras lanzar una suerte de remake denominado Director’s Cut y cancelar el prototipo de Resident Evil 2 denominado 1.5, Capcom preparó para enero de 1998 el lanzamiento de la secuela. Lo hizo cuidando hasta el más mínimo detalle. A fin de cuentas, un elaborado márketing es publicidad en sí misma.
Además de la publicación de la banda sonora en disco, la compañía preparó réplicas y atuendos como los de los protagonistas, DualShocks temáticos para PlayStation a cargo de ASCII, figuras distribuidas por TOY BIZ, pancartas y siluetas de cartón en las tiendas especializadas, anillos, camisetas, muñecos, pulseras, auriculares, pines, lickers a escala… No faltó detalle al que sacarle rendimiento económico.

Y para asegurarse de que el público iba a caer rendido a esta ambiciosa secuela, se marcó un espectacular golpe de efecto: un anuncio para televisión que recrease los primeros momentos de Resident Evil 2 con actores reales.
Hoy os contamos algunos de los datos más curiosos del anuncio live action para televisión de Resident Evil 2 (1998).

El maestro dirigiendo al alumno
Hay un detalle que me gusta muchísimo de este spot televisivo de Resident Evil 2 (1998). El director del anuncio live action era nada menos que George A. Romero, el cineasta tras la mítica La noche de los muertos vivientes, paradigma de las películas de zombis.
Fue su primera película, se estrenó en 1968 y caló de tal forma en la cultura popular que, desde entonces, permaneció vinculado a la temática zombi el resto de su carrera con incontables secuelas y remakes. Con todo, también realizó otras producciones de terror tan estimables como Creepshow (1982), en la que adaptaba a Stephen King, o El rostro de la venganza (2000), cinta gala protagonizada por Leslie Hope y el siempre enorme Peter Stormare.
Pero al césar lo que es del césar. Romero instauró y masificó el concepto “zombi”, inclusive estéticamente, en los mass media del siglo XX. Su impacto llega hasta la actualidad. Es imposible no encontrar en las producciones de temática zombi de mayor éxito el rastro de La noche de los muertos vivientes. Así, The Walking Dead o Guerra Mundial Z se erigen como parte natural del legado de George A. Romero.

Resident Evil como revulsivo de la temática zombi
En ese legado participan no solo cómics, películas o series de televisión. También los videojuegos, por supuesto. The House of the Dead, una de las recreativas más taquilleras de SEGA, no escatima en guiños a las películas de Romero. El arcade arrasaría desde su estreno en 1996, reimpulsando la popularidad de los muertos vivientes. Y de tal manera que el propio cineasta le reconoció el mérito de revitalizar la temática zombi a finales de siglo.

Un mérito que Romero reparte a medias con Resident Evil. La producción de Capcom, que también se estrenó curiosamente en 1996, era una creación de Shinji Mikami. El que fuera programador en Aladdin de SNES quiso actualizar un rpg de terror de la empresa, Sweet Home, lanzado únicamente en Japón en los años 80.
Su intención de primeras era reimaginarlo para SNES. Pero la llegada de las 3D y el formato CD, con todas las ventajas técnicas que conllevaba, trastocó los planes y transformó radicalmente el proyecto.

La nueva dimensión que había alcanzado el desarrollo de Resident Evil supo sacar partido a la tecnología del momento. Las secuencias de vídeo, como el primer zombi del juego, sabían realzar una atmósfera de terror estudiada al milímetro, instaurada a golpe de planos fijos tan cinematográficos como retorcidos e insinuantes.
Las esquinas camuflaban amenazas, escondían partes del escenario de las que no podíamos ver nada a menos que nos acercásemos, y eso tenía al jugador en un suspense denso y constante.

Cerrando el círculo
El conjunto era magistral y desprendía un regusto a película de terror intachable. Mikami plasmó con brillantez todas las sensaciones que le transmitieron las cintas de George A. Romero. Devoró la filmografía del director para asegurarse de que el jugador tuviera la certeza de estar bajo un acecho permanente. Un desasosiego que construyó estudiando al detalle, también, la cinta Tiburón (1975) de Steven Spielberg.
Con la dirección del anuncio live action de Resident Evil 2, George A. Romero se encontraba con uno de sus alumnos más aplicados y sobresalientes. Era cerrar un círculo. La afinidad era tan natural que Capcom había preseleccionado a Romero también como director de la película de Resident Evil con la que se había planificado su salto al cine. Así lo registraron los medios de la época.

Sin embargo, por cuestiones económicas, el director finalmente no se puso al frente de la adaptación de cine. Una tarea que recaería, posteriormente, en Paul W. S. Anderson.
Romero, eso sí, seguiría siendo fuente de inspiración para la empresa, pues adaptó con ciertas libertades otra de sus películas de zombis más reconocidas. Así, Dead Rising se convirtió en un Amanecer de los muertos interactivo deslumbrante, con decenas de caminantes simultáneos en pantalla, rutas alterntaivas, finales secretos, docenas de ítems con los que customizar al personaje y mucho sentido del humor.

Maquillaje de categoría
El anuncio live action de Resident Evil 2 (1998) no tuvo solo un nombre de postín. Para el maquillaje, el spot televisivo contó con el artista nipón Joji Tani, más conocido por su alias profesional Screaming Mad George.
El artista se labró una reputación formidable por sus efectos especiales para taquillazos del calibre de Depredador (1987), Pesadilla en Elm Street 3 (1987) y la película de culto Golpe en la pequeña China (1986). Sigue siendo de los escasos especialistas que recurren únicamente a técnicas artesanales, lo que forzó prácticamente su retiro hace muchos años por el monopolio de los efectos digitales.
Este anuncio live action buscaba recrear, en 30 segundos, los primeros momentos de Resident Evil 2, cuando Leon y Claire llegan a Raccoon City y se encuentran la ciudad arrasada por el brote zombi. Para ello, rodaron en una cárcel real (la penitenciaría Lincoln Heights de Los Ángeles) utilizando planos y contraplanos rápidos con mucha estética videoclipera, siguiendo las modas publicitarias de los 90.
Puedes ver el anuncio a continuación:
Casting del anuncio live action
Los actores que participaron en el spot televisivo de Resident Evil 2 (1998) interpretando a Claire Redfield y Leon S. Kennedy fueron Adrienne Frantz y Brad Renfro.

Frantz es un rostro con cierta popularidad televisiva entre los americanos forofos de los culebrones. La actriz, que se tiñó para el rodaje por ser rubianatural, ha participado en numerosos telefilms que aquí nos brinda Antena 3 en las sobremesas del fin de semana, con las incansables baby sitters asesinas, maridos adúlteros y barrios de clase alta con cuernos a granel por metro cuadrado. Pero sobre todo, destaca su presencia en culebrones de gran seguimiento en audiencias, como Belleza y poder, telenovela en la que estuvo más de mil doscientos episodios, o The young and the restless (más de 400 capítulos).

Brad Renfro apenas tenía quince años cuando rodó el anuncio live action. Contar con él fue otro de los hitos del spot, pues Renfro estaba considerado uno de los niños prodigio del Hollywood de los 90. Su debut tuvo lugar en El cliente (1994) de Joel Schumacher, junto a Susan Sarandon y Tommy Lee Jones. La cinta, que adaptaba una novela de John Grisham, fue todo un pelotazo en taquillas y recibió una nominación al Oscar para Sarandon, además de diversos premios. Uno de ellos iría a parar al propio Renfro, que a partir de ahí comenzó una carrera espectacular con roles muy comentados en Jóvenes salvajes, Sleepers y Verano de corrupción. Por desgracia, falleció con apenas 26 años por sobredosis.

El resto del casting lo completaron algunos profesionales de la caracterización con larga experiencia en el medio. Entre ellos, destacan los figurantes Michael Deak o Irina Stemer.

Only Japan
El anuncio live action de Resident Evil 2 (1998) tuvo dos versiones, ambas de treinta segundos, que se emitieron en base a las franjas horarias a partir del 18 de diciembre de 1997. El público japonés fue el único que disfrutó de estos spots, ya que no se proyectaron en ningún otro país.
El entusiasmo del público nipón por Resident Evil 2, hypeado por la imponente campaña de mercadotecnia, se materializó en un espeluznante debut de 1.800.000 copias vendidas en el primer día a la venta, con colas de horas para hacerse con el juego aquel 21 de Enero de 1998. Atendiendo a su carácter de exclusiva durante meses, fue un debut histórico para la franquicia, que tuvo que esperar a entregas multiplataforma para mejorar aquellas cifras.
Curiosamente, otro 21 de Enero pero de 1989 se estrenaba la mencionada película Sweet Home, que originó el videojuego homónimo y fue el germen de Resident Evil.

Un presupuesto de película
Lo único que los occidentales catamos de aquel anuncio live action sería la portada del juego. Y es que uno de los actores del rodaje caracterizado de zombi fue la elección de Capcom para ilustrar la imagen de cabecera del juego, convenientemente retocada con juegos de luces y sombras para hacerla más tétrica.
Tras acabar el rodaje del anuncio live action, George A. Romero declaró en magazines de la época como EDGE que “disfruté mucho haciendo mis películas de zombis, y es maravilloso que haya videojuegos como éste que retomen el género. Me halaga profundamente que mi obra y mis películas tengan influencia en videojuegos tan importantes como Resident Evil”.
El presupuesto total del spot publicitario alcanzó la estratosférica cifra de 1.2 millones de dólares. O lo que es al cambio de hoy, 2.22 millones de euros. Una cifra de vértigo para un spot de televisión, y más en el sector del videojuego.
Otra curiosidad: fue exactamente el mismo presupuesto que costó adaptar los dos CD de Resident Evil 2 al formato cartucho de Nintendo 64. Toda una proeza técnica con la que Angel Studios logró lo imposible, pero esa ya es otra historia…
