Six nights to die Análisis – Review – Opiniones
Pesadilla en la cocina y el walking simulator se combinan para originar un título de terror corto pero con saboooor

Hola, Videojuerguistas. He estado en un bar y he metido en El saco de Sam un extraño objeto. Por el camino he tenido que servir unos cafés, tener pesadillas y evitar que me mataran.
Así que, como aún sigo en pie, os presento una nueva review. Adelante mi Six Nights to Die: Análisis. ¡Dentro cócteles!

Six Nights to Die, una rutina aterradora
Six Nights to Die es un videojuego de apenas dos horas de duración, desarrollado por Vania Studios —una sola persona ha sido la responsable del título—, donde tomamos el papel de Karen, una camarera de veintiséis años que empieza a tener extrañas pesadillas desde el momento en que su jefe, Joss, se va de viaje por motivos empresariales.
Lo que más me llamó la atención de este videojuego es su normalidad. El protagonista no es un escritor atormentado, un investigador alcohólico, un héroe de guerra o un prototipo similar de muchos videojuegos de terror, sino una chica que trabaja como camarera en un bar durante el turno de noche.
Y es que la rutina puede ser muy aterradora y no desde un contexto psicológico, sino que puede exprimirse de muchas formas y todas ellas nos serán familiares porque podríamos ser cualquiera de nosotros.

A partir de esta premisa, el videojuego macera el terror a medida que pasan las noches; no te explota en la cara sin previo aviso. A medida que la situación se descontrola, la estabilidad emocional y mental de la protagonista se verá mermada.
Este aspecto me recordó a una obra de terror gótico donde el personaje no puede oponerse a la pérdida de la cordura a medida que la mente humana se ve fragmentada por elementos que escapan a su comprensión.
Esto provoca que Karen tenga mayor curiosidad sobre la ausencia de Joss, su jefe, o el extraño comportamiento que ha adoptado desde que vino de su viaje a Colombia.

Entre café y churros, el mal se esconde
Para aclararlo, esto es un walking simulator. Si buscas una experiencia tipo buscadores de fantasmas, un componente mínimo de survival horror o exploración, este no es tu juego. La experiencia se centra en sus mecánicas jugables sencillas y rutinarias.
Sin embargo, en los detalles está la diferencia. Este videojuego realiza cambios en el escenario, algunos sutiles y otros más claros. En mi opinión, el juego gana cuando apreciamos las diferencias menos tangibles y que podemos pasar por alto, quizás por estar enfrascados en nuestro trabajo, como diferenciar un personaje relevante en la historia de un cliente por el simple hecho de que no venga acompañado o su atuendo sea distinto del resto.

Aunque pueda resultar aburrido hacer siempre lo mismo noche tras noche, esto es una excusa para ofrecernos una zona de relajación donde nada nos puede pasar.
Además, los segmentos como camarero son cortos y llegado el momento agradeces que entren clientes y te pidan cualquier tipo de combinación alcohólica o café, porque cuando las puertas se cierran, el terror se desliza bajo ellas.

Cuidado con las opciones y nuestro teléfono-piedra
Este juego tiene pequeños errores subsanables y sin perjuicio tratándose de un desarrollo independiente y realizado por una persona: el menú «opciones».
Este sitio es más peligroso que la entidad del bar, porque si intentas cambiarle la configuración gráfica y te entretienes demasiado en él, el juego se bloquea y puede darte problemas técnicos si inicias partida. Además, una vez tienes el teléfono móvil en la mano el rendimiento empeora de forma exponencial y el personaje camina como si cargara con una mochila de piedras a su espalda.
En realidad, estos fallos no entorpecen la experiencia, primero porque el rendimiento en su calidad predeterminada es aceptable y fluido y segundo porque, como he dicho arriba, esto no es un survival horror y no necesitarás toda tu resistencia para escapar del enemigo.

Terror en pequeñas dosis
Ahora bien, el único inconveniente de este videojuego que no lo convierte en una propuesta mucho más interesante es su duración. Tiene una premisa curiosa; los momentos de tensión o jumpscares son suficientes para mantenernos en alerta y vigilar cada esquina, y la historia, aunque sencilla, tiene un gancho atractivo para incitarte a desenterrar el misterio oculto en ese bar, en la figura de Joss y en el extraño que aparecerá en cierto punto de la historia y que sabe demasiado. Además, está subtitulada a español.
Lamentablemente, todo se queda a medio exprimir y creo que podría haber sacado mayor jugo si hubiera sido más largo; en apenas dos horas —el tiempo de juego en mi perfil de Steam marca ochenta y seis minutos—, y más siendo un desarrollo a cargo de una sola persona, no hay tiempo suficiente para ampliar la experiencia de terror propuesta.
Por ejemplo, su otro juego —el cual sirve a modo de secuela-precuela—, The Madness of Death, tiene una duración equivalente y una experiencia jugable mucho más completa, a la vez que simplista, con un terror mejor logrado.

Conclusión
Six Nights to Die tiene una premisa interesante que se queda a medio explorar por su corta duración. Por el precio, el tiempo jugable y la experiencia que ofrece es una propuesta a tener en cuenta si quieres algo rápido con lo que poder asustarte.
Y hasta aquí hemos llegado, Videojuerguistas. ¿Tenéis curiosidad por el juego? Si no os interesa, podéis echarle un vistazo a su otra obra, The Madness of Death, y luego enlazarlo con este videojuego para cerrar una historia que sigue abierta.
¡Felices pesadillas (en la cocina)!
Ficha técnica
- Título: Six Nights to Die
- Desarrollador: Vania Studios
- Género: terror
- Voces: no
- Subtítulos: español
- Fecha de lanzamiento: 1 de febrero de 2024
- Plataforma: PC (Steam)
- Precio: 5’50€
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