Análisis Astro Bot (PS5), el mejor homenaje de Sony a PlayStation por su 30 aniversario
Astro Bot repasa la trayectoria de tres décadas de consolas Sony PlayStation con un plataformas 3D divertidísimo, nostálgico e impecablemente ejecutado

Astro Bot
PlayStation 5
Plataformas 3D
Según los más fatalistas, estamos en la peor generación de todas las de Xbox de Microsoft y Sony PlayStation. Argumentos tienen, desde luego. Subidas de precio de consolas años después de salir, exceso de refritos (Until Dawn) y remakes innecesarios (The Last of Us), abuso/estancamiento de las mismas ideas creativas y licencias (Call of Duty), prácticas comerciales en detrimento del formato físico (discos launcher como Halo Infinite), productos retrasados incontables veces para mostrar resultados muy cuestionables (Redfall, Skull and Bones)…
Grandes fracasos y tropiezos ha habido todas las generaciones. Todavía tiene que enfriarse el cadáver de Concord. Pero parece que nos hemos olvidado de Haze en PlayStation 3, Too Human en Xbox 360, Anthem en PS4/One o el histórico fiasco de Shenmue en Dreamcast… Suicide Squad o Forspoken han sido dos casos recientes de rotundos desastres, pero no van a ser los únicos. El mundo de los videojuegos no deja de ser un negocio y, como tal, hay producciones condenadas al batacazo. ¿Eso significa que todo ya es negativo?
Hay motivos para ser pesimista… si quieres ser pesimista. Y hay motivos para ser optimista también. Como siempre, todo es cuestión de si ves el vaso medio lleno o medio vacío. Yo, de momento, prefiero esperar a que una generación concluya y tenga cierta perspectiva para juzgarla. Todavía queda mucha carrera por delante y tengo clarísimo, después de haber jugado a Black Myth Wukong, Final Fantasy VII Rebirth o este Astro Bot, que es precipitado sacar conclusiones.

Un billete a 1994
En plena sequía de producciones propias, Sony va a lanzar Astro Bot este 6 de septiembre de 2024. Es decir, apenas tres meses antes de que se cumplan 30 años del estreno de la primera PlayStation.
Quién iba a predecir que su accidentado aterrizaje en el mundillo, después del encontronazo con Nintendo –que la dejó tirada con su periférico CD para SNES-, iba a ser un éxito arrollador. El 3 de diciembre de 1994, PlayStation llegaría a Japón y el resto, como suele decirse, es historia.
Jugar a los videojuegos equivalía a la expresión “jugar a la Play”. Una frase que resume el impacto a todos los niveles de la consola 32 bits de Sony.
La “novata” tuvo, entre otros méritos, demostrar que había sitio para mejorar lo inmejorable. Atreverse con géneros consagrados por marcas y personajes como Nintendo y los plataformas de Super Mario, y darles una vuelta de tuerca, enriqueció fórmulas y dio cabida a nuevos héroes que son parte de los recuerdos de millones de aficionados.

Medievil, Spyro o Crash Bandicoot fueron solo algunos de los nombres con los que el público empezó a distinguir la marca PlayStation, la cual tocó todos los palos. Si en SNES estaba Zelda, en PlayStation estaría Alundra. Si Sega tenía Virtua Fighter, en PlayStation estaría el Tekken de Namco. Y así con todos los géneros habidos y por haber (Ridge Racer por los Daytona de Sega, Time Crisis por los Virtua Cop, WipeOut por los F-Zero).
Toda esa revolución y toda esa transgresión de trasladar una recreativa a casa marcó a una generación de gamers. Para muchos, PlayStation fue su primera consola y su toma de contacto con el mundo de los videojuegos o determinados géneros (Final Fantasy VII). Para otros, los veteranos, con PlayStation descubrirían la transformación visual a las 3D y la llegada de licencias de nuevo cuño absolutamente rompedoras (Tomb Raider).
En resumen, de un modo u otro, PlayStation no dejó indiferente. Y todo ese carisma y la fuerza de aquella etapa inolvidable en el sector están recogidos, con un nivel de mimo extraordinario, en Astro Bot.

Número de niveles y duración
Astro Bot repasa la trayectoria de PlayStation en forma de plataformas tridimensional. Está dividido en galaxias, seis en total, cada una de ellas con sus respectivos planetas temáticos.
Esto es, vamos a viajar a parajes desérticos, urbanos, selvas, escenarios marinos… Lo predecible en un producto del género que sigue las pautas del videojuego de plataformas más influyente de todos los tiempos, Super Mario 64. Es decir, secciones con un paisaje central -playa, montaña, ciudad- para darle variedad (y secretos) a cada una de las fases.
La primera galaxia sirve de toma de contacto en todos los sentidos. La dificultad es especialmente accesible y presenta los retos más sencillos, porque en cada galaxia hay desafíos independientes de los planetas que deberemos visitar.

Tras esa primera galaxia, las otras cuatro tendrán como elemento estético en los retos uno de los símbolos del mando de PlayStation. Así, una tendrá retos con triángulos verdes y las demás los círculos rojos, el cuadrado rosa y la X azul. Estas consisten en superar obstáculos o eliminar un enemigo de una determinada manera.

Además, en los cuatro mundos principales hay salidas secretas a la sexta galaxia. Está formada por niveles también de temática variada (Halloween, por ejemplo) donde, cómo no, hay que recuperar los bots que se han desperdigado por las estrellas.
En total, hay más de 80 niveles por superar en las seis constelaciones. Como siempre, influye la habilidad del jugador y el interés por verlo todo a la hora de cuantificar la experiencia. Pero, en términos generales, superar Astro Bot puede llevar unas 15 horas de duración a un jugador promedio.
Verlo todo (sin guías) y alcanzar el 100% de Astro Bot puede elevar la cifra a las 25 horas.

El planeta de los bots
El objetivo en Astro Bot es recomponer las piezas de nuestra nave, que se ha estampado en un planeta (“Zona de Colisión”).
Esta zona es el núcleo del juego, y en él encontraremos tiendas para cambiar de aspecto o pintar el DualSense que pilotamos en el juego, entre otras. Está dividida en más zonas que, a su vez, esconden más bots, imprescindibles para las tareas de restauración de nuestra PlayStation 5 voladora. Conforme reunamos más bots, más zonas se desbloquearán.
Lo más divertido de esta parte es que, en torno a la nave PS5 que están reconstruyendo, se van agregando los personajes famosos de videojuegos que encontremos en la aventura principal.

Una galaxia de estrellas
Astro Bot plantea un doble reto al jugador/a. Por un lado, superar la fase como tal en el tiempo que tú quieras y llegar a meta. Esta, por cierto, dispone de un extra final -como el último salto en Super Mario Bros., al coger la bandera- de manera que, si sincronizamos el arranque de la nave con una diana, recibiremos una recompensa.
El otro reto está en descubrir todos los secretos de cada planeta. Estos consisten, en primer lugar, en fichas de puzzles para recomponer una imagen determinada, y por otro lado, los protagonistas del show: los bots. Dichos bots, escondidos por los escenarios en fases de bonus o en rinconcitos que no están a simple vista, representan personajes famosos del mundo de los videojuegos.
La mayoría están asociados a la marca PlayStation y son caras de la propia Sony. Pero no son los únicos, y tendremos la aparición de heróes y heroínas de algunas de las sagas más famosas de la historia de los videojuegos.
En el siguiente epígrafe voy a detallar esto un poco mejor con un pequeño dato que puede considerarse spoiler, de manera que si no quieres saberlo, pasa al siguiente epígrafe.

Mecánicas de juego: aviso de SPOILER de personaje
Para entender todo el encanto de Astro Bot hay que explicar al menos un 1% de lo que contiene.
Hay fases donde Astro Bot reproduce un juego popular de la trayectoria de Sony y sus características. El ejemplo que voy a utilizar es el que más se ha encargado la propia Sony de darlo a conocer, de manera que así minimizo el riesgo de spoilers.

En Astro Bot, entre los personajes que nos encontraremos, está Kratos con su propio nivel temático: Ragnabot. Manejaremos su hacha, escucharemos la música del juego, deberemos captar los cuervos de Odín y nos tropezaremos con los bots de los enanos herreros, Thor, Freya y los personajes fundamentales del último God of War. Hasta deberemos congelar mecanismos con el hacha para crear plataformas y subir por ellas.
Es puro fanservice y es realmente divertido ver cómo condensan lo más destacado del juego en una única fase. Saltos de plataformas, zonas secretas, la serpiente marina… Todo está recreado al detalle pero en versión cuqui-bot. No faltan las vestimentas calcadas o las runas, talladas en las maderas de las salas o en las ropas de los enemigos, pero adaptado a la imaginería Astro Bot.

Como este hay muchos ejemplos. Aunque los medios tenemos la autorización de Sony para entrar en muchísimos detalles del juego desde que me lo facilitó semanas antes del lanzamiento, no voy a entrar en ningún dato explícito más.
Por respeto a vosotros, creo que destriparos sus personajes y fases sería arruinaros la experiencia. Estropearos las decenas y decenas de sorpresas y apariciones de personajes es cargarse buena parte de su chispa.
Personajes, por cierto, que no son únicamente mascotas de Sony como os decía antes. También se dejan caer caras de algunas de las franquicias más queridas del mundo de los videojuegos.
Esto es un puntazo muy a favor de Astro Bot, ya que el homenaje no es solo a los 30 años de la propia Sony en la industria como fabricante de hardware. Sino, también, a todo este maravilloso entretenimiento, con mayúsculas.

Como un gigantesco plató de Hollywood
Resumir mi experiencia con Astro Bot, tras 22 horas de juego y camino del Platino (aquí en la web ya tenéis la Guía de Trofeos), es complicado sin poder hacer spoilers tochos.
Lo resumiría como un enorme estudio de cine. O como un gran parque de atracciones, donde cada fase es una especie de película (amén del regusto Pixar en su escenografía y dirección artística, pues hay bastante aroma a Wall-E en Astro Bot, entre otras cintas suyas).

Hay películas de piratas, de aventuras, de fantasmas, en el espacio o en las pirámides… Ninguna de ellas repite estructuras ni escondites para las bots. Todas contrastan entre sí y juegan con los desniveles, las alturas y hasta los volúmenes. Se busca la sorpresa constantemente, y lo consigue.
Hay poderes y habilidades exclusivos de algunas fases (de nuevo, no haré spoilers). Y, aunque hagan acto de presencia en más de una, la manera de sacarles partido es diferente en cada planeta.
Hay tal cantidad de situaciones únicas y tan divertidas a lo largo de la aventura que es de esos juegos que vas a rejugar cada cierto tiempo, solo para volver a sorprenderte con una escena o momentazo que habías olvidado entre tantos y tantos golpes de efecto.

Tecnología punta
Astro Bot tiene un explícito problema de carisma y de falta de identidad propia en numerosos diseños. Hay enemigos y figuras que están evidentísimamente tomados “prestados” de la saga Super Mario, y por supuesto muchas situaciones también van a resultaros familiares. Los ladrillos que caen dando un pisotón y que tantas veces nos han hecho la puñeta en Mario Kart, o los cachondos Chomp y sus cadenas que se estiran hasta darnos, tienen su réplica en Astro Bot. Y no son los únicos.

Hay un excesivo grado de similitud con numerosos enemigos/situaciones vistos en los plataformas con el bigotudo héroe de Nintendo. Y Astro Bot lo asume, lo fagocita y te desvía la atención con algo de cosecha propia: el DualSense.
El mando de Sony cambia la manera de hacerte sentir si el personaje toca una superficie de cristal, arena, agua o hielo. El altavoz también se utiliza para emitir sus correspondientes sonidos independientes de lo que ocurre en pantalla, por lo que el conjunto es absolutamente asombroso a la hora de generar inmersión a través de los sentidos. Bien lo sabéis los que ya habéis jugado a Astro’s Playroom, el juego gratis incluido en cada consola PlayStation 5.
Además, el DualSense emite diferentes luces de colores dependiendo de la situación y deberemos volcarlo de una postura, o agitarlo, según nos lo pida el juego. La idea de transmitir peso, resistencia o rugosidad se ejecuta con un grado de fidelidad inédito dentro de los videojuegos, y va un paso más allá de lo ofrecido por Astro’s Playroom.

Un juego imposible en otros tiempos
Además de esta tecnología háptica, Astro Bot hay otro detalle que hace de este juego una experiencia imposible de materializar sin los recursos de hoy.
Al margen de sus suaves frames, sólidos a 60 fps como una puñetera roca por más elementos que se muevan en pantalla, o el audio 3D completamente brutal -si no tenéis los Pulse 3D, es el momento de incorporarlos a vuestro catálogo de periféricos-, Astro Bot tiene un sentido del ritmo y de la fluidez de partida que no serían posibles con unos abultados tiempos de carga.
¿Os imagináis cruzar a toda leche por un puente lleno de obstáculos, caer una y otra vez y aguantar tiempos de carga de 40 segundos, 20…? Rompería toda la vertiginosidad.
Y esto, los veteranos de guerra como servidor de ustedes, que se quedaba mirando 40 minutos las pantallas de colorinchis de Commodore 64 mientras cargaba el casete, sabemos hasta qué punto influye en la diversión. Y también sabemos el enorme salto evolutivo que supone a la hora de meterte en el juego.
Es innegable que Astro Bot toma de aquí y de allí para hacer su propio Super Mario 64, pero actualizándolo a los tiempos de hoy con una calidad contundente. Unos tiempos donde palpas la arena a través del mando, el audio se modifica bajo el agua para hacerlo resonar más profundamente en tres dimensiones, los árboles se agitan a 60 frames y los tiempos de carga son instantáneos.

Todo está en los detalles
Este despliegue técnico de Astro Bot se remata con un gusto por el detalle asombrosamente enfermizo que empieza desde el menú de inicio. La ranura donde se guarda nuestra partida es una Memory Card de la PlayStation original.

La fábrica que visitaremos tiene en una cinta de montaje uno de los logos descartados de la primera PlayStation. Las plataformas en los planetas están conectados por enchufes y cables del DualShock original. Los cofres de tesoros están llenos de doblones de oro con el círculo, la equis, el cuadrado y el triángulo de los mandos de PlayStation. Los FX de ciertos golpes recrean sonidos de menús de anteriores consolas de la firma japonesa. El rótulo que nos anuncia en qué fase estamos se modifica del japonés a nuestro idioma, rodeado de unos símbolos que vais a reconocer en cuanto os fijéis.

Y puedo seguir y seguir… Las fichas del Casino llevan los símbolos del DualSense, que también veremos en el acero de los dardos que disparan hacia las dianas.
El paisaje se refleja en la piel metálica de Astro Bot, y podéis comprobarlo si hacéis zoom con la cámara normal o la del juego de hacer fotos. Veréis una reproducción exacta del entorno en el reflejo de su acero.

Los más de 150 bots basados en personajes famosos del videojuego tienen su propia animación y su frase de presentación, que hace un juego de palabras con el título del que proceden (magnífica traducción a español, por cierto).
En la pantalla de inicio, aparecerán volando en el DualSense los últimos bots que hemos recogido. Si dejamos un rato la pantalla sin hacer nada, Astro Bot nos llamará la atención con diferentes animaciones, echándose a dormir (¿otro guiño a Super Mario 64?), golpeando la pantalla o el suelo, mirando objetos de alrededor…
Todo este monumental despliegue de detalles pueden parecer insignificantes. Ciertamente su trascendencia es relativa, porque lo que queremos de un juego es que funcione donde tiene que funcionar: que sea divertido, sin tirones gráficos ni bugs, y que la respuesta del mando sea óptima. Todo eso Astro Bot lo hace de manera intachable. Pero además se ha preocupado de presentar una cantidad de detalles tan abrumadora que dota al juego de vida propia. Y eso es de agradecer.
Porque, al final, es lo que busca el jugador que lleva 30 años disfrutando de la marca, consumiendo sus productos, sus universos y sus fantasías. Es decir, mostrando cariño por su propio legado.

Made in Japan (y Escocia)
Los responsables de Astro Bot son Team Asobi, cuya andadura comenzó en solitario en 2021 tras una reestructuración interna de Sony -que llevó al cierre de Sony Japan Studios-. En sus filas encontramos a algunos de los creativos más destacados del Sony Japan, lo cual ya era una garantía para Astro Bot.
No en balde, de la factoría nipona han surgido algunos de los títulos más carismáticos y originales de la compañía, como ICO, Gravity Rush o Bloodborne. Y, si me lo permitís, el mejor y más infravalorado plataformas de la generación PlayStation 3, Puppeteer. Joya absoluta del género y por desgracia, completamente ninguneado.
Con estos antecedentes, especialmente por Puppeteer y tratándose del mismo género, podía imaginarme que Astro Bot iba a gustarme. Pero no me esperaba que me gustase tanto. Para alguien como yo, que tiene a Super Mario World, Super Mario 64, Super Mario Galaxy 2 y Super Mario Odyssey entre los juegos de plataformas más admirados, exprimidos y rejugados en todos los años que llevo en el mundillo, dar con un plataformas que me impacte es complicado. Tengo el listón altísimo. Y Astro Bot me ha conquistado de principio a fin.
Como me ha conquistado su sensacional banda sonora. El escocés Kenneth C M Young firma unas partituras que se amoldan a lo que vemos en pantalla como un guante. Unas veces granujillas, otras veces relajadas para los fondos marinos o marchosas para los retos más difíciles, las piezas de Astro Bot abarcan desde jazz a new age, dándole variedad y, sobre todo, buen gusto a un apartado que siempre hay que reivindicar por todo lo que ayuda a meternos dentro de la acción.

Astro Bot, o el arte de que parezca fácil lo complicado
Astro Bot ha mirado a los mejores para plasmar el homenaje definitivo de Sony a su propia PlayStation. Y los ha mirado tan de cerca que ha calcado la esencia de los grandes plataformas que han (re)definido el género en distintas épocas.
No caigáis en los discursos fáciles de tontubers de que Astro Bot no tiene mérito porque no inventa nada. Si pensásemos así, y le restáramos mérito a producciones que reescribían fórmulas asentadas, no le habríamos hecho ni caso a Spyro, Crash Bandicoot o Rayman.
Astro Bot tiene unos tempos y un equilibrio entre saltar, atacar, esquivar y vuelta a empezar que son, sencillamente, incontestables. Es brutal y milimétricamente estudiado en su ejecución, en su simpleza para atraer y divertir desde que tomas los mandos. Y en su meticulosidad para que todo funcione con la pulcritud de un reloj suizo.
Algunas de las fases de Astro Bot como el Casino, el Castillo Encantado o el Volcán han hecho méritos para estar entre lo mejor que ha ofrecido el género plataformas en los últimos años.

PEGI y dificultad
Entre los puntos mejorables de Astro Bot, me quedo con la cámara. Hay ocasiones que se coloca sola en un ángulo que no nos favorece del todo.
También destacaría en negativo la ausencia de un modo historia mucho más elaborado. Hay apenas unas secuencias y todas sin voces, dejándote cierto regustillo a que no se han querido molestar en eso, sin más. Hubiese sido la guinda de ese aire Pixar que tiene el juego.
Por último, seguramente algunos se quejarán de una baja dificultad general. Esto va en consonancia con el PEGI del juego, recomendado para mayores de 7 años. Superar Astro Bot en sí no es complicado. Otra cosa diferente, como os decía antes, es el 100%. Y ahí los veteranos y los no tan veteranos, vais a encontrar algún que otro reto a vuestras habilidades.
Eso sí, en general el volumen de secretos por fase no es tan denso ni mucho menos tan complejo como los de Super Mario Odyssey, que se mantiene como la obra maestra de referencia más reciente dentro del género.

Conclusiones: un gran y merecido homenaje a los videojuegos
Con la responsabilidad de abanderar los 30 años de la marca PlayStation en el mundo de los videojuegos, Astro Bot brilla al coger lo mejor de lo mejor del género plataformas 3D, para ofrecer un repaso rebosante de imaginación, de nostalgia y también de tecnología.
La pregunta del millón de si merece la pena comprarlo, teniendo gratis Astro’s Playroom instalado de serie en PlayStation 5, es un rotundo sí.
El modo en que Astro Bot se esfuerza en hacértelo pasar lo mejor posible, a golpe (literal) de sacudidas hápticas y de un festín de colores a 60 frames, está entre lo más sobresaliente del panorama actual en el género.
Tanto si viviste los tiempos de la primera PlayStation como si solo quieres pasar un rato muy divertido, Astro Bot es una opción realmente recomendable. A mí me ha traído recuerdos preciosos y me ha recordado, independientemente de si esta generación será mejor o peor, o del rumbo actual de la industria, por qué los videojuegos siguen siendo el entretenimiento más maravilloso del mundo.

Resumen

Lo peor: la cámara en ocasiones puntuales, la falta de algunos puzzles o secretos más rebuscados, la simpleza de algunos diseños enemigos
Lo mejor: su capacidad para divertir, la imaginación de muchas de sus fases, el ritmo de juego, el acabado audiovisual, el uso del DualSense, la banda sonora, la respuesta del mando, los rapidísimos tiempos de carga, los guiños al pasado de PlayStation y al mundo de los videojuegos en general
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