Análisis: Jack Holmes Master of Puppets, las marionetas del terror
Un survival horror en primera persona con grotescas marionetas acaparando la puesta en escena

Jack Holmes Master of Puppets
Desarrollador: @TonyGameDev; versión de PS5 a cargo de Perp Games
Género: Terror, Survival horror
Plataforma: PC (Steam), PS5
Idioma: Voces en inglés; textos en español
Duración (aproximada): 4 horas
Precio: 19,99€ (PS5 físico y digital); 13,99€ (Steam)
PALABRAS CLAVE: videojuegos de terror, indie español, desarrollador independiente, marionetas, fobias, maniquís, circo, feria, survival horror, rompecabezas, Jack Holmes Master of Puppets, TonyGameDev
A quién más, quién menos, las marionetas le resultan perturbadoras. Así que era hora de tratar el tema de una vez en mis reviews de terror. El análisis de hoy está dedicado a Jack Holmes Master of Puppets, una pesadilla en un parque de atracciones que te hará estar atento antes de entrar a una habitación.
¿Qué nos encontraremos en este videojuego independiente español desarrollado por una sola persona? Acompañadme para comprobarlo. Gracias a TonyGameDev por entregarme una clave para el análisis en PS5, cuya versión ha lanzado Perp Games.
***AVISO USO IA: como es costumbre en la habitación, recogemos el uso de IA en los títulos que analizamos. En este caso, el creador me confirmó la presencia de IA en unos cuadros dentro de una sección. Es simple decoración, no aportan nada a nivel jugable ni narrativo. Ningún escenario, villano o mecánicas han sido creados mediante inteligencia artificial.
¡Dentro marionetas!

Una historia retorcida
El punto de partida tras Jack Holmes Master of Puppets es sórdido, con el creador de las marionetas inmerso en el sadismo tras una serie de acontecimientos. Parece una versión creepypasta de Geppetto y su Pinocho, pero llevado a la locura demencial de Outlast.
La premisa es lo que menos me convence, pero algo había que usar para internarnos en el terrorífico parque de atracciones. Llevamos a Jack Holmes, quien finalmente decide seguir el negocio familiar y ser investigador privado. Siguiendo la pista de la persona que buscamos, descubriremos todo lo que se oculta en el terreno donde vive Frédérick. Lo mejor, desde luego, es lo que se encuentra en cuanto cruzamos la puerta.
El tono tétrico envuelve cada rincón en este videojuego. La historia se narra mediante manuscritos que encontraremos a lo largo de nuestra exploración. También el decorado habla sin palabras cuando entramos en una habitación.
No voy a decir nada para no introducir spoilers, pero los objetos o maniquíes «muertos» cuentan demasiado. La exploración y la atención a los detalles se convierte en una mecánica más que nos revelará el trasfondo sin que nadie lo verbalice o lo escriba. Conoceremos por Frédérick o por los empleados del parque las terroríficas experiencias que rodean el terreno. Desde la casa hasta las minas o el personal de mantenimiento de una atracción, averiguaremos por qué Frédérick ha llegado hasta ese punto.
Y es que cada atracción dentro del parque es una locura distinta. Pero todas cuentan una tragedia con juguetes como protagonistas.

Duración y gameplay
En términos de diversión, tengo que decir que no es un juego aburrido. En sus cuatro horas de duración aproximada no me ha resultado aburrido. Jack Holmes Master of Puppets es un survival horror con resolución de rompecabezas. Su dificultad no es elevada y no tendremos mucha dificultad para acabar con los jefes finales.
El armamento es sencillo: una pistola, una escopeta y una linterna. También es posible atacar a los enemigos cuerpo a cuerpo, pero sinceramente solo lo usé una vez. Hay munición de sobra por el escenario, pero tendremos que explorar bien. O bien a veces podemos deshacernos fácilmente de un grupo numeroso si hacemos explotar los típicos barriles rojos o minas antipersona. Eso sí, tened cuidado, porque la explosión puede llevaros por delante.
Los enemigos atacan de forma distinta. Maniquíes lentos o rápidos, armados con explosivos, carabinas o desarmados; arañas cuyos ataques o fortaleza dependen de su tamaño y color; esqueletos que pueden durar más sin cabeza, pero que no tienen fuerza ni velocidad.

Acertijos entre balas
Cuando no haya enemigos, y estos salen con frecuencia, resolveremos pequeños rompecabezas. Destacan los de encontrar códigos para abrir candados, ya sea en el suelo, en las páginas de un libro o en objetos que solo se ven con determinadas condiciones. Pero también hay otros que consisten en seguir un orden o descubrir la forma de que no nos hieran algunos enemigos.
Su sistema de guardado recuerda al de Resident Evil en su dificultad más fácil, pues podremos guardar la partida todas las veces que queramos. Para ello tendremos que buscar teléfonos de horquilla o cabinas telefónicas.
Como veis, Jack Holmes Master of Puppets no innova en su gameplay, pero tampoco le hace falta para resultar entretenido y variado. Tiene unas cuantas sorpresas para nosotros en el diseño de sus niveles que no os voy a comentar, aunque sí os adelantaré algunas que hacen que este título destaque.

Escenarios variados que alteran la jugabilidad
Los escenarios en interiores son variados y el terror, distinto. Aunque todos tienen algo en común: claustrofobia. Espacios estrechos y con muchas habitaciones donde el enemigo puede salir de cualquier esquina o sala y debes estar atento para deshacerte de él. O incluso puede estar por el techo… o el suelo.
Además de su estrechez, los escenarios destacan por su oscuridad y suciedad. El terror no solo viene de los enemigos, sino de la atmósfera malsana que se refuerza con un sonido ambiente bien logrado y que te mantiene en tensión.
Y es que la inquietud reside en lo más básico, como un maniquí con los ojos en rojo que parece observarte mientras atraviesas una puerta o coges un objeto. Concentras la atención en ellos por si se levantan o hacen un movimiento, cuando quizás el enemigo se encuentra a nuestra espalda.
El desarrollador ha conseguido transmitir un buen miedo psicológico y fundirlo con una fobia generalizada como es la aracnofobia con otra que no lo es tanto —aunque es fácil de entenderla—, la pupafobia, es decir, el miedo irracional a los títeres. Y es que aquí los muñecos son más humanos que nunca, ya que conservan su parte emocional.

La importancia de los decorados
Siguiendo con los niveles interiores, es en la feria cuando muestran todo su potencial. Cada atracción tiene su diseño artístico, narrativo y jugable que va desde el terror lisérgico al gótico o paranormal, pasando por zonas de western o piratas.
Todo ello aderezado con una banda sonora propia. Las atracciones producen miedo de forma distinta y esto también afecta a su gameplay. El diseño y las mecánicas jugables varían y se adaptan a la trágica historia que nos cuentan por megafonía.
Me resulta difícil quedarme con uno de estos escenarios, pero quizás mi favorito es Animal Village. ¿Por qué? Por ser una experiencia lisérgica con la que me reí, sorprendí y me hizo temer a unos pequeños muñecos salidos de Animal Crossing. Si queréis algo más espeluznante, Bubu’s Funhouse es aterrador y malrollero.
En cuanto a las zonas exteriores, poco hay que decir. Son pocas y cuanto más tiempo pasamos es en la feria. Sirven para encontrar objetos y resolver rompecabezas o incluso hallar entradas doradas que usaremos para montarnos en diferentes montañas rusas y relajarnos un rato antes de volver a pegar tiros.
El trabajo del desarrollador en el diseño de escenarios y la adaptación de su gameplay le dan frescura a una propuesta que suma muchos puntos por la sección de la feria, donde pasaremos algo más de la mitad del videojuego.

Puntos mejorables
Como punto negativo, su rendimiento en la versión de PS5 podría estar mejor cuidado. No es un juego exigente en cuanto a gráficos, pero el videojuego tiene caídas de FPS que a veces afectan a enfrentamientos con los enemigos —sobre todo, en Animal Village— y las texturas en muchas ocasiones no cargan.
La solución era volver a cargar el punto de guardado… y no siempre era efectiva. Así que me resignaba y jugaba con las texturas sin cargar. Bueno, me sentí como en un videojuego de Puppet Combo.

Conclusión
Jack Holmes Master of Puppets es un survival horror que destaca por la variedad de niveles y versatilidad en su gameplay. Un videojuego hecho por una única persona que construye una atmósfera de terror inquietante y eficaz.
Nota
7
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