[Análisis] Fantavision 202x para PS5: Review sin VR
¿Merece la pena el regreso de Fantavision sin gafas de realidad virtual?

Fantavision 202X
Versión analizada: PlayStation 5
Género: Puzles
Idioma: Textos en español
Sin duda, Fantavision se ganó su estatus de juego de culto dentro del género de rompecabezas nada más salir junto a PlayStation 2, allá por el año 2000.
Galardonado con el premio a mejor juego de puzles del año 2000 en diferentes revistas escritas y online, y el premio a videojuego más innovador por parte de la Academia de las Artes y Ciencias Interactivas, Fantavision sorprendió a propios y extraños con su curiosa mezcla de fuegos artificiales y mecánicas basadas en la precisión y los reflejos.

Mecánicas de juego
Fantavisión, como lo llamaba la voz en español que nos indicaba los combos logrados en la partida en tiempo real, nos proponía explotar cohetes del mismo color pero en secuencias que fuesen múltiplos de tres. Había que estar muy atento y utilizar coordinadamente el mando analógico para seleccionar las tracas antes de hacerlas detonar.
La partida se iba complicando progresiva y rápidamente. El número de elementos en pantalla se disparaba, y si no conectábamos las tracas, nuestra barra de energía se iba menguando. Cuando llegábamos a cero, íbamos al Game Over.
El juego nos daba un respiro si “pescábamos” unos cohetes especiales (las letras de STARMINE). Cuando reuníamos todos los necesarios, entrábamos en una fase bonus. Además de disparar nuestra puntuación, la barra de energía se recuperaba levemente. Pero estos cohetes cada vez se volvían más esquivos y complicados de conseguir según se superaban stages.
Fantavisión era un juego bastante corto. Su interés en el tiempo dependía de lo que nos gustase retarnos a nosotros mismos para mejorar la posición en el ranking de puntuaciones. La crítica fácil era considerarlo una demo técnica con la que exhibir las bondades de PS2 a la hora de mover partículas y efectos de luces. Sin embargo, también era injustificada.
Al final, como en todos los juegos de rompecabezas, la clave era jugar mejor en cada vuelta y ampliar nuestro dominio sobre las mecánicas.

El regreso de Fantavision
Su estatus de juego de culto le ha valido para volver a la primera línea con una adaptación que le va como anillo al dedo: la realidad virtual. No obstante, esta review está dirigida a quienes no poseen periférico VR. ¿Merece la pena sin este dispositivo? La respuesta corta es un rotundo sí. La respuesta larga vamos a desarrollarla.
Fantavision 202x no innova en nada que no sean los gráficos y la depuración del control. No es poco, porque es absolutamente precioso, colorista y llamativo. La naturalidad con que explotan las chispas, destellos y la pólvora de colores es hipnótica. No puedes apartar la mirada porque es un juego realmente bonito de ver.
El control también se ha suavizado y es más preciso. Además, la mayor ergonomía del DualSense incluye indirectamente en la experiencia. En una sesión larga de juego, no te resientes igual utilizando tanto las dos palancas. Al menos es mi valoración personal, el DualShock 2 nunca me terminó de convencer…

Puntos mejorables
Por desgracia, las buenas noticias respecto al regreso de Fantavision prácticamente terminan aquí. Y es que lo mejor de la vuelta de Fantavision es… la vuelta de Fantavision.
Los menús son perezosos y meten aleatoriamente palabras en italiano (¿podemos decir que son menús en italianish?). El doblaje a español ha desaparecido. La música, que ya sonaba a música de ascensor en el Fantavisión de 2000, aquí queda todavía más desfasada.
También destaca en negativo la ausencia de un tutorial más explícito y detallado, sin duda una de las grandes carencias del original que aquí han desperdiciado la oportunidad de suplir. Fantavision 202x también es complicado de cogerle el tranquillo justo por esto, volviendo a ser un juego que requiere de mucho más tiempo de aprendizaje que otros videojuegos de puzles (Columns, Tetris, Yoshi’s Cookie…).
Porque Fantavision es mucho, mucho más complejo de lo que parece a simple vista. Explotar los cohetes a tontas y a locas es ir al Game Over del tirón. Hay que ser rápido de reflejos, observador para controlar todos los elementos en pantalla y hábil encadenándolos siguiendo las reglas del juego (hacer combos de tres).

Lo mejor de Fantavision 202x
La ausencia de contenido adicional, como otros modos extra de juego inéditos respecto al original, también lastran el conjunto. Al menos hay rankings mundiales para comparar puntuaciones. Pero lo que hay es lo que hay: ocho fases, y dos modos de dificultad.
Esta actualización 202x queda, en resumen, bastante escasa. Cosmo Machia ha hecho un remake que no es para tirar cohetes aunque nos los tiren todo el rato. Sin embargo, la originalidad del juego y su explosión de colores, más bonitos y nítidos que nunca, pueden más que la falta de ambición del juego.
El punto álgido del juego llega con el caos de luces, partículas y colores de las fases STARMINE dentro de cada stage. La fluidez del juego nos llevará a una experiencia de naturaleza sinestésica absolutamente espectacular. Lo mejor es que ya consigue este impresionante efecto sin las VR, por lo que es título muy recomendable entre jugadores que busquen algo diferente y no puedan o no quieran asumir el gasto de la realidad virtual.

Conclusiones
Fantavision 202x no ha tenido la ambición necesaria para renovar mucho más a fondo el clásico en que se basa. Ni aprovecha las cualidades hápticas del DualSense, ni introduce nuevos modos de juego, ni expande el original con más fases hechas realmente de cero.
Por el lado positivo, recupera uno de los mejores videojuegos de puzles que haya dado la industria. Así, sin rodeos. Es original, adictivo y muy vistoso, haciendo de su experiencia un viaje sinestésico extraordinario.
Fantavision 202x podría haber ido más lejos, pero con lo que ofrece, ya sobresale dentro de todo el panorama de rompecabezas interactivos haciéndolo un título, sencillamente, imprescindible.