Aprendizaje emocional y videojuegos, el valor de seguir adelante
Los videojuegos no solo son un entretenimiento, también pueden servirnos para fomentar la inteligencia emocional y otros aspectos psicológicos favorables

Son muchas las veces en que la vida nos enfrenta a desafíos. Retos que, en el momento, parecen imposibles de superar. Un examen que abarca mucho más de lo previsto, el primer día en un trabajo nuevo donde todavía no controlamos nada, cambiarnos de vivienda, terminar una relación, aprender otro idioma… La pregunta siempre es la misma: «¿Podré con esto?» La respuesta, aunque suene simple, es un sí. No será un camino fácil, pero sí puede ser uno lleno de aprendizaje. Y, con el tiempo, incluso disfrutable… si conseguimos mirar más allá del miedo inicial. ¿Cómo relacionamos esto con la temática de este reportaje de aprendizaje emocional y videojuegos?
Los videojuegos ya hace años que han dejado de ser simples machacabotones. Algunos de sus mundos contienen historias y relatos tan elaborados que facilitan que nos sintamos identificados o nos causen emociones. Por ello, los videojuegos pueden ayudarnos a aprender cómo gestionarlas cuando se presentan en otros contextos.

Aprendizaje emocional y videojuegos: disfrutando del camino a la meta
Llega el día del lanzamiento de ese videojuego especial. Lo instalamos con ilusión, lo abrimos y, en cuestión de minutos, descubrimos que es más complejo y exigente de lo que esperábamos. Nos pide una paciencia que no teníamos contemplada.
En ese momento se abren dos caminos. El primero es guardar el juego y pasar a otro más sencillo. ¿Para qué invertir veinte horas en llegar a la «parte divertida” si puedo divertirme ya mismo con otra cosa?
El segundo, donde aprendizaje y videojuegos se fusionan, es quedarse. Porque en esas horas de aprendizaje no solo estamos mejorando en el juego: estamos aprendiendo habilidades, como tantear diferentes estrategias, que luego nos llevaremos a la vida real. Es decir, sopesando alternativas para un mismo conflicto. Esto es, sin ir más lejos, aplicar la imaginación para resolver un contratiempo.

Calma ante la tempestad
Una de las lecciones más valiosas que pueden enseñarnos los videojuegos es a mantener la calma cuando todo se complica. No son pocas las veces en las que, gracias a ellos, he conseguido salir airosa de situaciones difíciles fuera de la pantalla.
Un ejemplo clásico: ese jefe que te destroza una y otra vez. Cada intento aumenta la frustración y la tentación de tirar la toalla. Lo más inteligente, en este punto, es parar, respirar y dar un paseo o cambiar de actividad un rato. Cuando vuelves, la perspectiva ha cambiado. El mismo jefe parece un poco más sencillo, ya te sabes todos sus trucos. Has aprendido de los errores anteriores y, sin darte cuenta, te has vuelto más fuerte.
Se podría decir que hemos subido de nivel gracias a la experiencia adquirida en el anterior combate. Esa capacidad de pausar, observar y volver con la cabeza fría es una herramienta enormemente útil en el día a día. Ayuda a canalizar situaciones adversas y eventos que ponen a prueba nuestra paciencia.

Luchando contra uno mismo
Hay un género en el que la conexión aprendizaje emocional y videojuegos se vuelve especialmente intenso: los videojuegos de lucha o los fighting games. En ellos te enfrentas a un oponente en igualdad de condiciones: solo tú y tu propia habilidad.
La bienvenida habitual a este género es una serie de derrotas aplastantes. Tras varias horas, tu mayor logro en estas partidas puede ser conectar un golpe o dos, pero aunque parezca poca cosa, en estas derrotas ya hemos aprendido sin darnos cuenta. Hemos podido ver cómo funcionan las partidas, la vertiginosidad de ellas e incluso hacernos una idea de los personajes que podemos utilizar, buscando el que más se adecúe a nuestra forma de jugar.
Por ello, es lógico querer abandonar al principio. Pero hay que planificarse, darle tiempo a las cosas. Cuando el objetivo es ambicioso, lo más efectivo es dividirlo en metas pequeñas y alcanzables. Dentro de los videojuegos de lucha, nuestros primeros pasos serán buscar un personaje con el que nos sintamos cómodos y, una vez demos con él, podemos empezar aprendiendo un par de combos básicos. Con el paso de las horas y la repetición de este combo, conseguiremos dominarlo y podremos llevarlo a un combate real en el que, con toda seguridad, nos irá bastante mejor que en los anteriores.
El aprendizaje de este combo nos da una recompensa y nos acerca un poco más a nuestra meta. Además, también podemos ver de forma directa cómo vamos avanzando en nuestro camino.

El camino de ser mejor y estar mejor
Todo este aprendizaje dentro de los videojuegos de lucha podemos extrapolarlo fuera del videojuego de formas igual de efectivas. Para una persona con un cuadro depresivo, ponerse pequeños objetivos diarios es algo muy importante. Con el tiempo y la repetición de estos, se llegan a ver mejoras muy significativas.
Cambiemos el aprendizaje de combos por:
- Dar un pequeño paseo: nos ayuda a salir y despejar la mente; además, el ejercicio físico es muy beneficioso tanto para el cuerpo como para la salud mental, por lo que este paseo nos aporta grandes beneficios si lo realizamos con regularidad.
- Cuidar la alimentación: llevar una alimentación sana y saludable ayuda en gran medida a mantenerse sano y en buena forma; además, seguir una alimentación óptima, variada y saludable ayuda tanto a nuestro cuerpo como a nuestra salud mental.
Si unimos estas dos técnicas, conseguiremos un combo devastador con el que podremos darle un buen golpe directo a la ansiedad y dejarla silenciada un tiempo, hasta que cada vez haga menos y menos daño.

La importancia de perseverar
Los primeros días en los que empezamos a practicar algo nuevo siempre se nos hacen bastante más difíciles, pero cuando pasamos la barrera inicial todo se nos hará mucho más sencillo e incluso disfrutable.
“Se vuelve más fácil. Cada día se vuelve un poco más fácil. Pero tienes que hacerlo todos los días, esa es la parte difícil. Pero sí, se vuelve más fácil”. Esta frase nos afirma que el trabajo diario y la constancia son el camino para conseguir nuestros objetivos. El arranque será muy difícil pero, con el paso del tiempo, esa montaña que al principio veíamos tan elevada, cada día será más pequeña.
Los videojuegos nos enseñan que muchas metas serán alcanzables si nos proponemos llegar a ellas. Cada día un paso al frente. Y con cada paso, ese objetivo está un poco más cerca. La paciencia y la disciplina nos recuerdan que las cosas importantes no se consiguen de un día para otro, sino con esfuerzo y determinación.

El club de la lucha
Si volvemos a los videojuegos de lucha, encontramos que su comunidad es una de las más fuertes y unidas dentro del mundillo gamer. Aunque sea un entorno altamente competitivo, podemos encontrar con mucha facilidad a una gran cantidad de personas encantadas de ser mentores y enseñar todo lo necesario tanto de las bases del juego como de las mecánicas más avanzadas.
Esta gran comunidad, aparte de ayudar a mejorar dentro del juego, nos ayuda a encontrar nuevas personas con nuestros mismos gustos. Esto a su vez sirve de puente para socializar tanto dentro como fuera de la pantalla. Si buscamos, es altamente probable que en nuestra localidad se realicen cada cierto tiempo torneos de juegos de lucha en los que se reúnen una gran cantidad de jugadores dispuestos a enseñaros nuevas técnicas, jugar partidas para conseguir algún que otro premio y socializar, dando con ello una gran oportunidad de uniros a una comunidad local. Asistir a este tipo de eventos es siempre una experiencia muy enriquecedora y divertida.

Lucha virtual, habilidades reales
Por cierto, aunque este reportaje se centra en aprendizaje emocional y videojuegos, en este punto me gustaría detenerme a comentar otro tipo de aprendizaje relacionado con ellos. Gracias a los juegos de lucha, la coordinación visual-motora se practica bastante, por lo que puede mejorar con el tiempo. Junto a los de baile como Just Dance, de los tipos de juegos que más precisión necesitan por parte del jugador, ya que ciertas «magias» o ataques solo se harán si las ejecutamos bien con los controles del mando, en la distancia adecuada de la pantalla y en el tiempo preciso (fatalities de Mortal Kombat, special moves de Street Fighter). No quería dejarlo pasar, pues es otra de las ventajas del uso responsable de jugar videojuegos.
Tienes más información de ello y otros beneficios de los videojuegos clicando en este reportaje.

Recomendaciones de juegos de lucha
Para terminar con los videojuegos de lucha, os propongo algunos títulos para iniciarse en este género. Estos juegos están disponibles en stands locales, y actualizan con frecuencia su plantilla con nuevos luchadores, por lo que es muy sencillo encontrar torneos de dichos juegos en eventos. Además, presentan modos de dificultad para hacerlos aptos para todos los perfiles y que los gamers puedan mejorar sus destrezas a su propio ritmo.
- Guilty Gear Strive: Guilty Gear es una saga de juegos de lucha 2D con estética anime. Una de sus ventajas es que es un juego muy fácil de aprender en sus mecánicas, pero bastante complicado de perfeccionar, por lo que es muy disfrutable desde sus inicios. La sensación de progreso en el jugador se percibe desde el principio.

- Street Fighter 6: El clásico vuelve más grande que nunca. El juego de Capcom siempre es una apuesta segura dentro del género. En esta ocasión, tenemos la novedad del modo World Tour, un modo historia en el que crearemos a nuestro propio personaje. Esto nos vendrá de perlas para acostumbrarnos a su gameplay y a los comandos y nuevos estilos de lucha introducidos.

- Super Smash Bros. Ultimate: Es uno de los videojuegos de lucha más populares de todos los tiempos. Su legión de fans se debe a varios factores. Por un lado, reúne una gran cantidad de personajes de diferentes franquicias que tenemos en un único juego, desde Kingdom Hearts a personajes de SEGA o Konami. Todos ellos, peleando junto a las mascotas de Nintendo, es muy loco y único dentro del género. Además, destaca el frenetismo con que está enfocado. Y es que en Smash Bros. no tendremos que aprender una inmensa cantidad de combos, aquí lo importante es ser ágil y tener una gran movilidad en el mapa. Esto supone mejorar nuestra capacidad de reacción, ser rápidos para recoger los power-ups del mapa y saber cuándo utilizarlos.

- Dragon Ball FighterZ: El videojuego de lucha de Dragon Ball definitivo es obra de los creadores de Guilty Gear. Mantiene su accesibilidad inicial para que pueda ser disfrutado por todos los jugadores, reservando combos y golpes especiales para aquellos más diestros y que quieran invertir horas familiarizándose con él. Pese a sus años, es uno de los mejores fighting games del mercado. Gracias a su calidad y al tirón de los personajes, tiene una base de fans muy consolidada.

- MARVEL Tōkon: Fighting Souls: lanzado hace unas semanas, este arcade de lucha reúne algunos de los nombres más míticos de los tebeos. Enfrenta a equipos de combatientes donde cada uno está equipado con habilidades únicas y estilos de juego propios. El planteamiento está muy bien resuelto y añade una capa de profundidad a la propuesta: poder combinar personajes muy diferentes entre sí nos permite adaptarnos mejor al luchador contrario. Por ejemplo, si este cambia de estilo durante la batalla a un luchador robusto pero lento, nosotros podemos contrarrestarlo pasando a un personaje más rápido y escurridizo. Y, por último, destacan las enormes opciones de configuración, controles customizables y accesibilidad para amoldar la dificultad a todos los públicos.

Aprendizaje emocional y videojuegos: conclusiones
Hay videojuegos que nos incitan mucho a practicar la memorización de rutinas, patrones de ataques, caminos distintos, atajos… Los mundos de Symphony of the Night, Bloodborne, Hollow Knight, Animal Well, Elden Ring, Sekiro, Lies of P, Jedi Survivor, Metroid Prime 4… presentan jefes finales hostiles y cada uno con sus propios puntos débiles por descubrir. Pero, hasta llegar a ellos, hay todo un entramado de rutas y caminos secretos que debemos encontrar y por los que orientarnos, cada uno con sus propios desafíos. Esto también se traslada al aprendizaje emocional y videojuegos, pues en el jugador recae qué camino debe escoger, o probar otro si por donde decidió ir no era el más adecuado.
Estos juegos son buenos ejemplos de ello por el modo en que se conectan los mapeados. Pero hay más ejemplos que trasladan al jugador la sensación de avance: hablamos, cómo no, de los videojuegos de puzles. Este género, que a menudo se mezcla con otros para dosificar la aparición de retos al ingenio (Zelda, Darksiders, Soul Reaver, Tomb Raider), es de los que más paciencia exige al jugador, que dependerá únicamente de sus dotes de observación e imaginación para conectar pistas.
Es un género que no decae y que constantemenre recibe nuevas remesas en todas las generaciones. Los podemos encontrar en forma de aventuras gráficas y también de aventuras narrativas donde los acertijos se integran con la trama. Hotel Dusk, Layton, Riven, Return of the Obra Dinn, Trine, Portal 2, The Talos Principle son solo algunos ejemplos.
En este punto me gustaría destacar dos de ellos. L. A. Noire, por un lado, nos pone en la piel de un policía investigando distintos crímenes y realizando interrogatorios para averiguar quién los comete. La observación a las reacciones de los interrogados será clave para descubrir pistas. Por otro, sobresale Gorogoa, uno de los mejores videojuegos de puzles que se hayan hecho jamás y del que tienes review en esta misma web.

La observación a los efectos del escenario será fundamental para avanzar en el juego. Con estos videojuegos de puzzles, el jugador practica la imaginación, que es una herramienta básica en la salud mental. Numerosos estudios avalan que las personas imaginativas son más resolutivas ante contratiempos y situaciones de estrés, porque piensan en más recursos y el modo de encontrar soluciones. Con la imaginación se trazan mejor planes y alternativas frente a personas que no la usan y no saben cómo unificar sus medios o aprovecharlos.
Por ello, a modo de conclusión, aunque los videojuegos son aún vistos por algunos como una pérdida de tiempo y algo totalmente inútil, me gustaría luchar y aportar mi granito de arena a este increíble medio para reivindicar que no es solo pulsar botones. Jugar videojuegos es sentir, emocionarse, vivir y experimentar de primera mano una historia de la que somos partícipes de principio a fin. Que nada ni nadie os quite las ganas y la ilusión de vivir cada día una nueva aventura.

Redacción: Elisabeth Grimaldi Chatao
Desarrolladora de niveles para videojuegos y Artista 3D. Dando lo mejor de mi a diario para aportar a este medio algo único y diferente. Desde el primer día que tuve un mando en mis manos nunca me separé de ellos y nunca me faltó compañía. Apasionada de los retos difíciles dentro de los videojuegos, nada me parece más divertido que ponerme a prueba con algún título desafiante.