[Análisis] Gears of War Reloaded, el mito de Xbox en PlayStation 5
Gears of War, título emblemático de la marca Xbox, desembarca en PlayStation 5 con un remaster conservador y, a la vez, toda una revolución para los jugadores de consolas Sony

Gears of War Reloaded
Género: Shooter en tercera persona, Acción
Sistemas: PC, PlayStation 5, Xbox Series
Editora: Microsoft
Duración: 9 horas
Idioma: Textos y voces en español
PEGI: 18 años
Edición en formato físico: Sí
Precio: 49,99
Palabras clave: Gears of War, análisis, shooter en tercera persona, Xbox, Microsoft, PlayStation 5, remaster, guerra de consolas, coberturas, Lancer, Steam, Marcus Fénix
La progresiva llegada de videojuegos exclusivos de Microsoft al resto de consolas, sobre todo PlayStation 5, ha sentenciado la tradicional guerra de consolas. Esa que retenía juegos durante años o meses en primicia, que fomentaba los ataques entre usuarios radicales y la que, también, daba sentido a tener una plataforma sobre otra. Todo eso ha quedado arrasado, como los mismos paisajes postapocalípticos
del título, por Gears of War. Un juegazo histórico por todo lo que representó para Xbox 360
y ahora, también, por lo que conlleva su llegada a los circuitos de PlayStation 5.

Un poquito de historia (personal)
Recuerdo aquella tarde de abril de 2011. Entrar a una tienda Game y poder comprar un videojuego por mi cumpleaños. Demasiadas portadas, y tan poca idea de lo que podía encontrarme. En el estante de Xbox 360 encuentro a un soldado con un rifle con motosierra en la portada. Lo compro de inmediato. El resto, para mí, es historia.
Al mes siguiente compro Gears of War 2, la mejor campaña de la saga. Todo para desembocar en aquel E3 2011 y ver el tráiler de su tercera entrega, que se lanzaba en septiembre de aquel mismo año. La trilogía principal de Gears ha sido de lo mejor que he jugado nunca en el género y en mi vida, completando los juegos en numerosas ocasiones y en cooperativo.
Gears of War 4, como Gears of War: Judgment o Gears 5, ya no despertaron en mí tanta pasión. La falta de personajes carismáticos y los síntomas de agotamiento se juntaron con la sensación de que la franquicia necesitaba un cambio de aires. Algo que espero que ocurra con la nueva entrega de E: Day.
La guerra de consolas está cada vez más cerca de terminar. Microsoft ha exportado sus exclusivos de manera paulatina. Comenzó por Hi-Fi Rush, Sea of Thieves, Indiana Jones... La salida de Forza Horizon 5 en PlayStation 5 fue el gran aviso de que Microsoft quiere ser una poderosísima third party y centrarse en Game Pass y en el ecosistema Xbox. La culminación de este cambio radical de rumbo ha sido Gears of War: Reloaded, una de las grandes IP exclusivas de la historia de Xbox.
Microsoft ha regalado una clave del juego a todos aquellos que compraron en su momento la Ultimate Edition de Xbox One. Y no solo a quienes poseían una copia digital, tengo la versión en físico y también he recibido una clave

Gears of War: Reloaded, un regalo en todos los sentidos
Lo que parecía imposible hace apenas unos años, ha ocurrido. Los usuarios de PlayStation ya pueden disfrutar de este juegazo. Y espero que de toda la saga próximamente.
Pese a todo, la oportunidad de corregir la inteligencia artificial de los NPCs que te acompañan en el juego, como el hecho de estropear la iluminación de algunos niveles, deja a esta edición reloaded como una oportunidad perdida, al menos para los fans acérrimos. Es una edición pensada para nuevos fans. Su verdadero valor es, a fin de cuentas, romper la barrera histórica que convierte a Gears of War, ahora sí, en una franquicia multiplataforma.
Cabe añadir que Microsoft ha regalado una clave del juego a todos aquellos que compraron en su momento la Ultimate Edition de Xbox One. En el comunicado que lanzaron decía solo a los que poseían una copia digital, pero yo tengo la versión en físico y también he recibido una clave. Puedes activarla en Xbox Series o en PC a través de la aplicación de Xbox o en su página web.
Es un videojuego del año 2006, el que perfeccionó la fórmula de shooter en tercera persona con coberturas. Por contra, la IA de tu escuadrón es de lo más cuestionable. Ya lo era en la Ultimate Edition de Xbox One del año 2017, pero la base de sus mecánicas y jugabilidad son excelentes y se mantienen genial.

Narrativa: carisma infinito en historia y personajes
La última terna de videojuegos de la saga Gears of War ha tenido una mayor variabilidad de armas, situaciones, mejor control… pero hay un aspecto importantísimo de su historia que no ha conseguido igualar al de trilogía original: el carisma de sus personajes.
El protagonista de la saga, Marcus Fénix, es un personaje lleno de rabia, pero con sentido de la camaradería y la compasión. Mención especial al doblaje del que goza el personaje gracias a la voz de Javier Gámir, que le aporta una garra y fuerza monumentales.
La saga siempre ha gozado de ese gran cuarteto como son Marcus Fénix, Dominic Santiago, Cole Train y Damon Baird. Tienen una química muy equilibrada, con sus roces y gestos de compañerismo. Marcus es sensato y severo, mientras que Dom es un compañero que aporta la humanidad que escasea en este tipo de conflictos. Cole y Baird son más las cabras locas de la función. Son el caos y la temeridad, pero también la astucia en combate. Juntos, conforman un equipo sensacional que enriquece la narrativa de forma sobresaliente.
Es la clave del porqué las dos últimas entregas numeradas no han sido tan relevantes, pues su elenco de personajes no ha conseguido ser significativo.
Gameplay: un juego muy adelantado a su época
Dominic Santiago saca de la cárcel a un Marcus Fénix abandonado a su suerte tras el ataque de los Locust, las bestias que emergieron del suelo en el “Día E”. La historia cuenta de forma muy escueta el pasado de Fénix. No sabemos el por qué estaba en la cárcel. Cuando somos liberados es más por desesperación y no por compasión. Saben que es un soldado de los mejores, pero por una serie de razones que iremos descurbiendo fue condenado.
El sistema de coberturas sigue manteniendo su vigencia, y ha envejecido de fábula. Nos incitan a flanquear, a disparar desde otro ángulo, antes de que los enemigos lleguen a nuestra posición.
Existen enemigos como los infames, que te harán salir de tu cobertura para escapar de ellos. La jugabilidad está pensada al milímetro para afrontar los tiroteos desde las coberturas, pero con un movimiento constante entre ellas. En ese sentido, es un videojuego muy dinámico y aguanta el tipo para todos los años que acumula. Un mérito únicamente al alcance de videojuegos innovadores y adelantados a su época.
Hay fases en las que tendremos que flanquear a un enemigo en una torreta. Podemos lanzarle una granada o avanzar por los lados para acabar con él. Sea cual sea el desafío, el gameplay se refresca continuamente al dar al jugador distintas opciones y recursos de combate.

Dirección artística: epicidad y guerra en estado puro
Gears of War es luchar contra un enemigo común. La guerra nunca acaba y los chicos no vuelven a casa. No es antibelicista en lo más estricto de la palabra, pero sí presenta trazos de un mundo violento y crudo en una guerra que parece imposible de ganar. Por supuesto, hay épica, camaradería y testosterona por doquier. El tono es más cercano a Salvar al Soldado Ryan que a Apocalypse Now. Honrar la valentía de los soldados en la guerra sin tener un tono pesimista y decadente.
Cinco actos son los que componen la campaña de esta primera entrega. Ritmo brutal y una historia bastante sencilla y efectiva sin ir más allá (en eso Gears of War 2 quiso dar un pasito más hacia la profundidad), con unos personajes que rezuman personalidad. Sin olvidar al temible general Raam, que ya con su primera aparición tiene un momentazo espectacular.
Sigue conservando la pantalla dividida para disfrutar de la campaña en cooperativo, al menos en consola. En PC siempre existe la excusa de que puede empeorar el rendimiento, y con todos los videojuegos que salen al mercado con muchos errores de optimización, esto es una falta de interés clarísima.

La IA, el gran enemigo del juego
Uno de los aspectos que peor funciona ya desde la Ultimate Edition es la inteligencia artificial de nuestro compañero, Dom. En numerosas ocasiones, nuestro compañero saldrá de la cobertura aun teniendo numerosos enemigos apuntándole. No llega al nivel de hartazgo que produce la IA de Sheva en Resident Evil 5, pero hay demasiados momentos en los que tienes que revivir a tu compañero y es un pequeño lastre.
Otro de los casos en que sale perjudicada la inteligencia artificial, y por ello creo que una mejora sustancial de la misma podría haber sido lo mejor, es el caso del enemigo Berserker.
Este monstruo, que se guía por el sonido, nos perseguirá por habitaciones estrechas y agobiantes con peligrosas acometidas. Para acabar con él, hay que atraerlo a una zona a cielo abierto para poder usar el martillo del alba, un arma que marca las coordenadas de ataque para un potente ataque por satélite. Pues bien, el Berserker a veces no nos persigue o tiene movimientos muy erráticos que llegan a ser frustrantes, sobre todo cuando también alcanza a Dom y debemos curarle.
La primera entrega de Gears of War es un juego sobresaliente por el que el paso de los años no ha dañado su legado. Un grandioso shooter en tercera persona con todo el encanto de la vieja escuela

Resolución y frames por segundo
No hay duda de que el videojuego tiene un buen acabado y es la mejor versión para jugarlo. Es más accesible para todos los usuarios, ya que en Steam no teníamos disponible ninguna edición del Gears original, ni tampoco en PlayStation.
Hay que tener en cuenta los 720p y 30 fps del original, los 1080p y 30 fps de la Ultimate Edition y, con esta versión, puede alcanzar una resolución de 4K y hasta 60 fps en la campaña, y 120fps en multijugador. No hay mucho cambio visual con respecto a la Ultimate Edition, salvo pequeñas mejoras en las texturas y en la iluminación.
Por otro lado, el rendimiento es estable y no tuve ningún tipo de problema. A su vez, sí que faltan opciones básicas en PC que encuentras en la mayoría de los videojuegos. No puedes cambiar el campo visual, ni tiene soporte para pantallas panorámicas. Incluso conserva los mismos menús que la Ultimate Edition. Esto parecerá una tontería, pero son detalles que denotan que podría haber sido mucho más.

Desaciertos técnicos
Una de las zonas del juego consiste en atravesar las calles oscuras de una ciudad sin que los kril, unos pájaros con miedo a la luz, nos devoren enseguida. Pues bien, en el original dicha sección tiene una atmósfera más oscura y la luz no es tan palpable. El factor terror pierde fuelle en esta sección.
El caso más evidente es en el final del videojuego. Sin revelar nada más allá de lo necesario para no molestar a los neófitos, el cambio visual es drástico. Sucede en una zona muy iluminada, en contraposición con el original, con unas sombras que no se perciben tanto. Es vital saber cuáles son las partes más oscuras para que esos pájaros no te aniquilen. Si las sombras y la parte iluminada no se distinguen tanto entre sí, puede llegar a ser frustrante por no saber el motivo por el que te maten.
Como fan desde hace años, es una situación chocante. Puede que este remaster haya modificado demasiadas partes del juego que no se han mencionado de forma directa con la salida del título. Aun con eso, tiene otros momentos donde la mejora visual es evidente y potencia lo visto en el juego de 2006.

Duración y opciones de dificultad
Al igual que el original, tenemos cuatro niveles de dificultad: informal, normal, elevada y locura. Solo recomendaría las dos últimas si estáis muy familiarizados con el juego. O si sois masoquistas directamente, pues sobre todo en locura es un auténtico infierno. Ya en dificultad normal los enemigos te matan bastante rápido si no eres cuidadoso.
Si juegas respetando las coberturas, con un movimiento constante y sin que los enemigos te encuentren la espalda, no vas a tener ningún problema en las 9-10 horas de duración de su campaña.
Más allá de completar la campaña, tanto en solitario como en cooperativo, tendremos coleccionables repartidos por cada acto y podremos desbloquear cómics o concept arts del juego.
Apartado multijugador
El multijugador es el doble de frenético que la campaña y la escopeta desvirtúa bastante el sistema de juego. Esta situación siempre la he encontrado desde los inicios de la saga, y sumado al hecho de que jugadores con experiencia jugarán al multijugador, puede llegar a ser frustrante para el que llegue de primeras.
La escopeta Gnasher es letal a corta distancia y los jugadores que son habilidosos se mueven a gran velocidad de una cobertura a otra. Puedes usar el Lancer, pero la comparación de daño que provocas con la de la escopeta es abismal. Esto requiere de un mayor balanceo y más trabajo de equilibrio para que el online sea igual de divertido para recién llegados como para conocedores de Gears of War.

Un imprescindible de Xbox, y ahora también de PlayStation
La primera entrega de Gears of War es un juego sobresaliente por el que el paso de los años no ha dañado su legado.
Es un grandioso shooter en tercera persona de la vieja escuela. La inteligencia artificial a veces nos sabotea el momento, pero conserva un estilo de juego impecable. Los personajes y la historia son memorables y es una ocasión perfecta para los usuarios de PlayStation 5. Pero hay que ser sinceros: para los veteranos de la saga, es tan solo un remaster del remaster. Un reciclaje en general conservador y desaprovechado, en el sentido de que no ofrece novedades potentes para los que tengan trillada la primera parte.
Podréis encontrarlo a un precio de 39,99€ en PlayStation 5, Xbox Series X|S y en PC (disponible en Steam y en la Xbox App), además de estar desde el día uno en Game Pass. La versión en formato físico para PlayStation 5 está disponible desde agosto de 2025 y trae la campaña en el disco, aunque requiere conexión a internet para descargar el resto del contenido.
Nota
8