Análisis Duskfade, un fantástico Reino de… Relojes
Notable producción española que se esmera en reproducir los plataformas de antaño

Duskfade
Géneros: Plataformas, Acción
Número de jugadores: 1
Sistemas: PS5, NSW2, XBOX Series, PC
Duración: Alrededor de 6 horas
Idioma: Textos en castellano
Desarrollo/Publisher: Weir Beluga, Fireshine Games
PEGI: 7 años
En el último medio siglo, aunque parezca difícil de creer -dada su importancia para el medio-, no solo de Mario han vivido los fans de los videojuegos plataformeros. Casi se podría decir que con él comenzaron los brincos en 2D, y luego el salto -JÁ- a las tres dimensiones… Pero hubo muchos héroes/mascotas que grabaron su nombre en el género, apostando por añadir mecánicas más o menos innovadoras, así como encanto o carisma, en consolas de 32 bits y generaciones posteriores. Spyro, Crash, Jak and Daxter, Ratchet & Clank… Y eso solo por mentar a los más afamados. Pero hubo más, muchos más.
Personajes que protagonizaban juegos de plataformas con cierto trasfondo argumental, combinado con toques de acción o algún rompecabezas ligerito incluso. Pues a ese panteón clásico de valerosas personas/seres antropomórficos, le podríamos sumar perfectamente un nuevo nombre que, aún sonando a cualquier idioma menos a castellano, ha sido parido 100% dentro de nuestras fronteras. Se trata de Zirian, protagonista de Duskfade. Repasemos brevemente qué ofrece este nuevo título en el siguiente análisis, que evoca maravillosamente a épocas pretéritas.

Relojero a tus… zapatos
Tras elegir entre cuatro niveles de dificultad (que permiten adaptar la experiencia a cualquier tipo de público), una bonita secuencia inicial nos pondrá en situación narrativa. Esta secuencia nos va mostrando el bonito pueblo de Tick Town y sus aledaños, con sus fantasmagóricos -pero cuquis- aldeanos, para centrarse finalmente en aparición de Zirian. Al llegar a su hogar, la visión de una butaca -vacía-, parece entristecerle momentáneamente… Como comprobaréis, bajo la apariencia desenfada y alegre de esta obra, subyace cierto mensaje sobre la pérdida, así como otros temas serios, que dan trasfondo al título.
Pero dejaremos esas pizquitas de solemnidad narrativa para que la descubráis vosotros mismos. Nuestro prota le trae unos ricos pastelitos de cielo (¿os imagináis un postre que se llamase «galletitas de infierno»?) a su hermana. Pero esta, encerrada en su cuarto durante días, parece extrañamente agitada, terminando de arreglar… algo. De golpe, parece que el tema se le va de las manos, y todo se tuerce ante una intensa luz que lo engulle todo. El chico despierta entonces, desubicado, en un lugar onírico. Comienza nuestra aventura.
Tras un breve, pero completo, nivel en forma de tutorial, ya estaremos en faena. Allura, la querida hermana de Zirian, necesita urgentemente su ayuda. Ha sido encerrada en una descomunal torre del reloj que ha surgido en medio del pueblo. Nos tocará a nosotros, manejando al joven, romper las cadenas que atan el torreón.
Por delante, media docena de extensas y fases, donde se hallará el final de los eslabones. Accederemos a cada una desde la aldea, que ejerce como nexo de unión en este mundo de Duskfade.
Gameplay y respuesta del mando
A lo largo de sus andanzas, además de saltar a través de innumerables peligros, nuestro héroe hará frente a su enemigos empuñando un filo que recuerda levemente -eufemismo- a las llave-espadas de Kingdom Hearts.
Nuestro arma y equipo, así como ciertas habilidades que dependen de nuestro fiel acompañante, Cuco (con ese nombre, a ver si adivináis qué es) podrán mejorarse. Ello añade así más variedad a las mecánicas. Las cuales, si no había quedado ya clarinete arriba, son las típicas de un plataformas 3D de acción a la antigua usanza. Eso sí, muy bien ejecutado en los aspectos fundamentales.
El control es suave, preciso, y exagerando un pelín -pero siguiendo con las referencias a relojería dada la ambientación de la obra- responde al nanosegundo. Si tropezáis con obstáculos, u os caéis a algún abismo, no podréis achacarlo al manejo del avatar digital. Doble salto, rebote en pared, embestida… Todas las acciones se realizan con exactitud.
Los combates, sencillitos (tal vez demasiado), también suceden con gran fluidez, así como los enfrentamientos con el puñado de jefes finales que nos lo intentarán poner algo más difícil… Por su parte, la cámara -libre pero algo «inquieta» en su situación-, es uno de los pocos puntos mejorables.

Dirección artística
Resalta el encantador acabado audiovisual de Duskfade. La banda sonora, orquestada, evoca a los mejores clásicos animados Disney, con temas pegadizos y soberbias composiciones instrumentales. Si cerráis los ojos, os sentiréis como en una peli de dibus… Y, si los abrís, también, pardiez.
Porque la estética y la mayoría de los diseños evocan irremediablemente al estilo de la «Casa del Ratón»; o a obras derivadas de esta (Cof, Sora, Kairi, cooof). Son coloridos, con el grado de detalle necesario, moviéndose con soltura y buen rendimiento, los gráficos lucen al nivel de un juego de elevado presupuesto... Y es importante destacarlo, porque estamos ante un indie español, no hay que olvidarlo.
Conclusiones: La precisión de un reloj suizo, el acabado de un cronógrafo de alta gama
Cada engranaje interno en este Duskfade funciona con la exactitud necesaria para brindarnos un título que, más allá de sus reminiscencias a clásicos del género plataformero u otras obras como KH (la saga de Square-Enix, no el limpia-grasas), funciona de maravilla.
Una cámara que puede incordiar por momentos, o unos combates algo simplones tal vez, retrasen levemente sus manecillas y desajusten la hora que esta obra debería marcar. En cualquier caso, ver un desarrollo de tal nivel, salido de nuestro país para todo el mundo, ha de hacer saltar las alarmas. Del reloj, claro.
Valoración
7
