Touhou Luna Nights, un buen cóctel de géneros
Aunque queda algo escaso en su propuesta, Touhou Luna Nights resulta divertido combinando bullet-hell y metroidvania

Touhou Luna Nights
Géneros: Metroidvania, aventura, plataformas, bullet-hell
Número de jugadores: 1
Sistemas: PS5, Nintendo Switch, PC
Duración: 5 – 8 horas
Disponible en formato físico: SÍ (también en ed. limitada)
Idioma: Textos y audio en inglés
PEGI: 12 años
Soy un gamer facilón, no me escondo. Y cuando un juego, como este Touhou Luna Nights, posee mucho de «metro» y más de «vania», lo tiene sencillísimo para conquistarme. Esa mezcla de mecánicas extraídas de las dos sagas clásicas (¿hace falta mencionarlas?) me atrae mogollón, llevándome a viciar con decenas de títulos que se engloban en el género, desde que se puso tan de moda… pero si todos los metroidvania fueran «iguales», fijo que me llegaría a cansar. Y con algunos, ya empieza a pasarme…
…Afortunadamente, siempre hay huequito para la innovación en ese, cada vez más amplio, contenedor jugable que es este género. Lo cierto es que Touhou Luna Nights ha conseguido sorprendernos gratamente.
No es el primero en picotear de otros estilos (mismamente, aquí tenéis nuestro análisis de Tevi, con el que comparte más de un parecido), ni es el colmo de la originalidad. Pero el conjunto resulta solvente, frenético y pardiez, muy entretenido.
Entremos en detalles en este análisis de Touhou Luna Nights.

Una franquicia con mucha solera. Aunque tal vez ni os suene…
Para introduciros al juego, y hablar (escribir) sobre su argumento -que, en si mismo, es bastante liviano- habría que explicar primero de dónde sale ese Touhou que precede al Luna Nights. Así, a bote pronto, suena al nombre del equipo en el que jugaba Mark Lenders (de «Oliver y Benji», nada de Capitán Tsubasa)… pero fuera chascarrillos malos, el tema es también muy japonés, claro. Y atención, aunque tiene mucha miga el asunto, intentaremos resumirlo.
Touhou Project, nombre completo de tema, es un serie de videojuegos indies (un solo-dev fue su creador, ZUN), principalmente de un subgénero del shoot’em up -«navecitas y disparos» de toda la vida- llamado «bullet hell» -con pila mazo disparos- que arrancó allá por el lejano 1997.
Aclarar que todo empezó como un desarrollo por hobby, sin la búsqueda de una salida comercial (lo que se conoce por tierras niponas como «doujin soft»)… y se acabó expandiendo a lo largo de 19 entregas principales y 13 spin-offs, que comparten ambientación o personajes. Ahí es nah.

La saga, alejada dado su proceso creativo de asuntos empresariales y monetarios, no solo fue capaz de crecer en número de juegos, sino que se expandió hasta convertirse en un fenómeno de culto, incluso más allá de las fronteras del país asiático.
Han ido apareciendo productos derivados de todo tipo, como dibujos, novelas, música, contando hasta con sus convenciones frikis (!)… y juegos fan-made, como este Luna Night; obra del Team Ladybug. Ahora, tras más de un lustro desde su salida en Early Access, y haber llegado a nuevos dispositivos, se lanza en físico por su quinto aniversario.

Una doncella en apuros
Visto lo visto, pensaréis fijo que hay entonces un trasfondo complejo, un lore (o Vane) densísimo, y el argumento de esta entrega/spin-off resultará muy enrevesado para profanos en materia… pues para nada. Cualquiera se puede introducir aquí a la licencia sin miedo, porque la historia tiene, aparte de poco peso, la complejidad del mecanismo de un chupete.
Nos pondremos en la piel de Sakuya Izayoi, una protagonista femenina (como casi todo el elenco en la saga) que es la sirvienta principal -sigh, Japón- de una mansión. Sin comprender su situación, se acaba de despertar en un bosque de bambú, a las afueras de la casa, que resulta ser una recreación virtual de Gensokyo, región nipona ficticia (de corte tradicional-fantástico) donde acontecen siempre los sucesos de Touhou. Nuestra jefa «real», Remilia, ha montado este tinglado para su gozo y disfrute, limitando además nuestros poderes inicialmente en este espacio mágico.

Como Matrix, pero con delantal en vez de gabardina
Asemejándonos a Neo (pero en cuqui), lograremos desbloquear todo nuestro potencial inherente dentro de esta «madriguera», incluyendo la manipulación temporal, al igual que el mesías de Sion. Vale que nos estemos flipando con las friki-referencias, pero es que una de las mecánicas esenciales en este Luna Nights tiene que ver con diversas formas de alteración del tiempo, similares al Bullet-Time peliculero, pero aquí en versión pixelada.
Conste, esto es un metroidvania, y como tal, nos aguardan la mayoría de sus convencionalismos: exploración, saltos, y jefazos de nivel, mientras Sakuya se desplaza por entornos bidimensionales libremente… hasta encontrar una puerta/obstáculo que no podrá superar sin adquirir la habilidad necesaria, tocando el famoso «backtracking».

Mezcla de mecánicas
Hallaremos tiendas con artículos consumibles, portales de teletransporte, cabinas de teléfono -un anacronismo molón… y símil matrixiano– para el guardado, e iremos de sala en sala fulminando infinidad de criaturas, claro. Lo clásico, hasta que vemos la pantalla a rebosar no solo de bichos, sino también de proyectiles.
Las aptitudes temporales vendrán de fábula para encarar los enfrentamientos y esquivar ataques -o evitar trampas-. Nuestra prota puede ralentizar o detener el tiempo en cualquier instante… preferiblemente con mesura, pues habrá un reloj en el que correrán velozmente los segundos al activar estos poderes (aunque se recargue al poco de consumirse).
Tocará tirar de agilidad, pero también de táctica y estrategia, para mantener el equilibrio entre nuestras barras de salud/magia. Estas se rellenarán alternativamente, según liquidemos a los enemigos estando congelados o aproximándonos mucho a ellos en tiempo real.
Suena más confuso al explicarlo de lo que es esta mecánica una vez a los mandos, y si tenéis bagaje previo en ciertos títulos shoot’em up, os resultará casi intuitivo. Nada de atacar constantemente con nuestros cuchillos voladores, pues el medidor correspondiente se vaciará. Pero si lo hacemos con el tiempo parado, no. En cambio, la vida descenderá con cada golpe o toque enemigo, mas arriesgando junto a un bicho (casi dándole un besito en la frente) antes de defenestrarlo, aumentará.

Aspectos técnicos y otros apartados a remarcar
El apartado audiovisual de Touhou Luna Nights es más que notable. El precioso pixel-art del conjunto lo componen unos personajes con diseños adorables (tipo super-deformed), criaturas llamativas y unos escenarios que, sin resultar especialmente variados -pasillos, subterráneos, etc… – gozan de un detalle y mimo notables. A los encantadores gráficos les acompaña una banda sonora cumplidora, con música o temas tipo chip-tune, y efectos de audio más que correctos.
Ciertos puntos jugables nos han dejado más fríos. Empezando por el típico retroceso (knock-back) al ser golpeados, que incordia más de la cuenta… por ejemplo, al salir sin querer de habitación, reapareciendo todos los enemigos instantáneamente al regresar.
El mapa, aunque intuitivo y fácil de visualizar, no permite añadir ningún tipo de marcador, pecando de simplicidad (casi no hay ni menús, muy minimalista todo). Y aunque el juego es directo en su propuesta -acción con poquitos diálogos-, se echa en falta algo más de profundidad, resultando bastante cortito… salvo que os atasquéis por la dificultad, que sin ser elevadísima, nos llevará a repetir varias secciones, posiblemente.

Ediciones físicas que suplen carencias
El último problemilla que cabría mencionar, en un juego bastante redondo por lo demás, es la ausencia de traducción al castellano. Vaya, que las líneas de texto se cuentan casi con los dedos (sumando manos y pies), y todo está en un lenguaje tan básico que con cuatro nociones en el idioma de Shakespeare os apañaréis, pero hubiese cundido la localización… ¡PARA EL CARRO! Aquí está Selecta Play para remendar -parcialmente- las cosas.

En la cajita del juego se incluye un detallado manual, a todo color, en la lengua de Cervantes. Un detallazo que lo hayan metido, pues aunque era la solución habitual antaño para desenvolverse con los juegos no traducidos, actualmente casi ninguna compañía asume el trabajo -y gasto- que conllevan estos folletos, que tanto alegran a los aficionados al formato clásico. Oh, y atentos si sois coleccionistas…

…Porque la edición limitada (cuyas fotos ilustran este artículo) que distribuye Selecta en nuestras fronteras es toda una fantasía. A la venta, tanto para PS5 como en Nintendo Switch, incluye un montonazo de contenido, además de la caja con disco/cartucho y manual: un steelbook, la banda sonora original en 2 CDs en digipack, 3 carátulas alternativas, y un certificado de tirada numerada.
Un artículo de lujo -pero a precio muy competitivo- que dará empaque a cualquier estantería, de verdad.

Conclusiones
Touhou Luna Nights es un metroidvania resultón, compacto, directo y con toquecitos cómicos, que aúna a los convencionalismos del género interesantes mecánicas de bullet-hell, junto a las alteraciones del tiempo. Se nota la mano experta del estudio Lady Bug, que ya nos brindaron hace un par de años el sobresaliente Record of Lodoss War: Deedlit in Wonder Labyrinth (también distribuido en estos lares por la profesional gente de Selecta Play).
Ya tenéis a la venta este divertidísimo título, particularmente recomendable para fans del género que busquen una obra desenfadada con algún giro original, tanto en Nintendo Switch como en Playstation 5; disponible en edición física normal o limitada. Nosotros vamos a continuar explorando, saltando y acribillando monstruos ahora que podemos… que el tiempo, en la realidad, nunca se para, y se consume inexorablemente.
