[Análisis] Super Mario Galaxy 1+2, ¿merece la pena el pack cósmico para Nintendo Switch?
Lo mejor y lo peor del bundle formado por Super Mario Galaxy + Super Mario Galaxy 2 en formato digital y físico

Super Mario Galaxy 1+2
Consola: Nintendo Switch
Precio: 69,99 euros en formato físico
Duración: 80 horas
PEGI: 7
Idioma: Textos en español
Seguro que habéis participado en alguna de esas encuestas en redes sociales en las que os piden que elijáis vuestros juegos preferidos de alguna consola, género o videojuegos favoritos en general. Aunque mi lista suele cambiar en algunos títulos (para darle intríngulis al cotarro), tengo algunos nombres fijos que, sí o sí, los incluyo. Uno de ellos es Super Mario 64.
Cuesta escoger un juego absoluto como el preferido de toda tu vida (yo al menos no lo voy a hacer), pero Super Mario 64 siempre ha tenido un rinconcito especial en mi corazón gamer. El impacto que me generaron sus 3D, la sensación de ecosistema vivo, la espectacularidad de sus diseños de niveles, los secretos que escondía el juego… Me causaron una huella imborrable y, francamente, hoy más nostálgica que nunca en este industria a la que tanto le cuesta sorprender hoy día.
Es por ello que su sucesor más inmediato en tres dimensiones, Super Mario Sunshine de la preciosa e infravalorada GameCube, probablemente no se llevó todos los laureles que merecía. El listón no es que estuviese alto. Es que estaba en las estrellas. En la galaxia.
Y hasta allí mismo nos llevó Nintendo para su siguiente Super Mario 3D en una consola de sobremesa. Parecía imposible, pero lo logró: un plataformas tridimensional maravilloso, rompedor, original y con una capacidad para divertir instantánea y atemporal. Super Mario Galaxy, con toda seguridad uno de los mejores y más grandes videojuegos que haya parido Nintendo en toda su historia, volvió a elevar unos cuantos peldaños más el género de plataformas. Hasta un estatus en el que solo la propia Nintendo parece competir. Hasta un cielo de estrellas, y más allá.
Hoy vamos a revisitar aquella mágica creación de La Gran N con motivo de su relanzamiento, en formato físico y digital, dentro del pack Super Mario Galaxy 1+2. Y contestaremos a la pregunta del millón: ¿merece la pena Super Mario Galaxy 1+2 para Nintendo Switch?
Vamos a repasar sus novedades y a sopesar la relación calidad-precio en nuestro análisis.

Más que una evolución, una revolución
Como decíamos unas líneas atrás, con Super Mario 64 Nintendo realizó una innovación mayúscula de tal calibre que su legado e impacto en la industria sigue vigente a día de hoy. Y es que el grado de perfección de sus diseños sigue inspirando a desarrolladores, creativos y programadores a la hora de abordar cualquier proyecto 3D, tal y como reconocen nombres propios del sector (entre ellos, la mismísima Rockstar de GTA).
Super Mario Galaxy, tras Sunshine, tenía el cometido de sacar provecho de las posibilidades del control remoto de la revolucionaria Wii, uno de los fenómenos comerciales más masivos de la historia de las videoconsolas. Un desafío de altura, sin duda. Pero Nintendo lo resolvió con matrícula de honor.
Y os lo dice alguien que nunca terminó de comulgar con Wii. Es, de hecho, la consola a la que menos he jugado en mi vida porque sus controles no eran para mí. Y, sin embargo, con Super Mario Galaxy quedé absolutamente fascinado y atrapado en su constelación de plataformas y estrellas.

Super Mario Galaxy, el arte de hacer arte
El gancho de Super Mario Galaxy no era uno nada más, sus atractivos eran muchos. Por un lado, la sencillez de control lo hacía idóneo para adultos mayores, para gente que jamás había jugado un videojuego en su vida, y también para ya expertos en el ocio electrónico. No había explicaciones ni tutoriales complejos. Era ponerte a saltar, y ya.
Por otro lado, el motor de la diversión era la profundísima carga imaginativa que atesoraba. La capacidad de sorprenderte era constante y desvelaba capas continuamente, jugando con la gravedad de una manera refrescante y novedosa.
Suena a la frase típica que ya, de tanto como la usamos, ha perdido autenticidad. Pero ciertamente Super Mario Galaxy renovó el género de las plataformas 3D. Tal cual. Y lo hizo con un brío y un poderío de quitarse el sombrero. O la gorra de Mario.

Saltando con las estrellas
Super Mario Galaxy ya no tenía que lidiar con las limitaciones autoimpuestas en otras entregas previas. Algo que sí acusó definitivamente Sunshine por su escenografía. Su viaje a las estrellas desbordó la imaginación del equipo creativo, quienes confabularon niveles a cuál más impredecible y variado.
Los cambios en la gravedad se combinaban con plataformas clásicas, mientras viajábamos a un planeta en forma de Yoshi, terminábamos una contrarreloj, o la forma esférica de un nivel nos permitía acceder a alturas mayores… Por si fuera poco, la pantalla podía ponerse bocabajo para seguir la acción, mientras que otras fases contenían tramos en 2D como los Super Mario clásicos.
Es que es imposible resumir en pocas líneas todo lo que escondía y proponía el juego. Su volumen de sorpresas y giros en las mecánicas era tan apabullante que es de esos juegos que, cuando lo vuelves a poner al cabo de unos años, o meses, te vuelve a dejar boquiabierto con un toque de genialidad que no recordabas, porque amontona por decenas esos momentos. Y, sin duda, esa es una de las bazas para rejugarlo en Switch: recuperar un título de tal calidad y magnitud siempre es un gustazo.

La cima de un género
Pero profundicemos un poco más en este título lanzado en noviembre de 2007. El pretexto con el que arranca nos coloca tras la estela, nunca mejor dicho, de un cometa. Cada cien años, este cuerpo celeste pasa cerca del reino de los champiñones. Su princesa, Peach, y Super Mario acuerdan verlo pasar en el llamado “Festival de las Estrellas” cuando, cómo no, interrumpe un viejo conocido… Bowser esta vez se lleva hasta el castillo (el tío es un ansias), por lo que Mario tendrá que reunir maxiestrellas de la galaxia para derrotar, con la ayuda de Estela, a su archienemigo.
El objetivo de acabar con un mini-boss tras otro al final del mundo temático de turno calca el concepto de la serie, pero no así el modo de llegar a Bowser. La variedad de retos, de ritmos en el gameplay y la progresiva aparición de poderes y recursos en forma de trajes para el bigotudo es una barbaridad. Tanto que su derroche de imaginación no ha sido ni superado, ni tampoco mínimamente igualado. Y hablamos de un juego con décadas.
Si excluimos la genialidad de Super Mario Galaxy 2, un «más-difícil-todavía» con nuevas sorpresas encabezadas por Yoshi, solo se le quedó cerca otra obra magna de los plataformas 3D. Para sorpresa de nadie, fue otro Super Mario: el de Switch, Odyssey.

Éxito internacional: ventas y galardones
Las virtudes de Super Mario Galaxy fueron reconocidas por la prensa especializada, que aupó a la producción a promediar un 97 de nota en Metacritic. Pero no fueron los únicos en caer rendidos a las bondades de Super Mario Galaxy. El público también lo hizo, con Japón agotando masivamente el stock de la primera semana (250k unidades). En total, el juego roza los 12,8 millones de unidades vendidas en formato físico para Wii. Para que os hagáis una idea del exitazo que fue, para marzo de 2008 (en cinco meses), ya había vendido más de 6 millones de juegos en todo el mundo.
Aunque algunos estén emperrados en adjudicarle el mérito de ventas al fenómeno comercial que fue Wii, las bondades de Super Mario Galaxy hablaron por sí solas. Pero también lo hizo el avasallador reconocimiento internacional que obtuvo. Portales como IGN o Edge lo consideraron el mejor juego del año, y también el mejor juego de la consola hasta esa fecha (cetro que mantuvo hasta la secuela, Super Mario Galaxy 2). La Academia de las Artes y Ciencias Interactivas también lo consideró mejor juego del año, mientras magazines especializados lo colocaron entre los cinco mejores videojuegos realizados por Nintendo en toda su trayectoria. Unas credenciales que superan cualquier atisbo de casualidad en su trayectoria comercial.
Sorpresas y más sorpresas
Las 42 galaxias de Super Mario Galaxy (49 en la secuela), en las que resonaban unas preciosas melodías sinfónicas interpretadas por orquesta, escondían entre otras sorpresas la posibilidad de jugar con Luigi si obteníamos las 120 estrellas de sus planetas.
Además, incluía un modo de juego cooperativo completamente redondo, entendiendo el concepto y propósit con el que se diseñó. El segundo jugador recogía los fragmentos de estrella que Mario encontraba con el puntero del mando de Wii. Esta compenetración básica y simple era todo un aliciente para compartir la experiencia entre un niño y un adulto, adaptando las capacidades del crío para que su participación la percibiese lo bastante interactiva. Es para aplaudir, sinceramente.

Obras maestras atemporales
Analizado en retrospectiva, Super Mario Galaxy resulta una joya de los videojuegos en toda la grandeza de la expresión. Y lo es con más valor en la actualidad. No hay muchos videojuegos que consigan reinventarse pantalla tras pantalla. Algunos no lo consiguen ni en varias entregas numeradas. Pero el Mario galáctico jugaba en otra división. Se metía a los jugadores en el bolsillo planeta tras planeta.
Super Mario Galaxy aprovechaba lo que el jugador ya había aprendido en los niveles anteriores, y lo usaba para que lo aplicase con una nueva mecánica. Un flujo constante de jugabilidad e ideas del que hacía totalmente consciente al jugador, convirtiéndose en cómplice de su curiosidad y sus ganas de divertirse.
Los disfraces de Mario y su capacidad de congelar superficies, volar, saltar más alto, quemar superficies heladas, patinar… La innovación del gameplay era una máquina de pulverizar ideas, una tras otra, todas llamativas y divertidísimas. Un tour de force a la imaginación del que prácticamente han bebido todos los plataformas 3D posteriores. Incluyendo el más reciente GOTY de la industria, el aclamado Astro Bot.
Por tanto, a estas alturas creo que no tendrás duda de que te recomiendo tanto este Super Mario Galaxy como su secuela, Super Mario Galaxy 2. Si no pudiste jugarlo, es la ocasión ideal. Lo más peliguado es recomendarlo a quien ya lo jugase en su momento, porque no es una reedición barata.

Novedades del pack Super Mario Galaxy 1+2
Ambos títulos están reunidos en formato físico conjuntamente, pero se comercializan individualmente en digital.
Entre las novedades incluidas para la ocasión, encontramos:
- Gráficos optimizados y resolución mejorada. En Switch 1, lucen a 1080p en el dock y 720 en pantalla portátil. En Switch 2 podemos verlos a 4k en la tele y 1080 en portátil.
- Modo Ayuda (que te proporciona energía extra y te permite curarte antes).
- Remezclas de las piezas musicales en el Libro de Estela, que tiene función de gramola entre otras.
- Guardado automático.
- Controles adaptados a los Joycon y los Joycon 2.

Valoración y utilidad de las novedades
A mí me parecen unas novedades interesantísimas las relativas al Modo Ayuda y al save automático. Por un lado, estas funciones de calidad de vida y accesibilidad refuerzan el compromiso de Nintendo por acercarse no solo a jugadores más jóvenes aún, sino a todo tipo de perfiles y usuarios, pues son ayudas que facilitan la diversión para determinadas características que son independientes de la edad del jugador/a. Como comentábamos en uno de nuestros reportajes sobre esta cuestión, la accesibilidad es un tema que concierne a toda la comunidad de jugadores o debería, ya que debe ser un hobby en el que no haya exclusiones.
Por otro lado, el guardado automático despreocupa enormemente al jugador de estar pendiente de sus avances y hacer una copia.
En el lado negativo, claro que hay que hacer reproches a este relanzamiento. Las novedades gráficas son insuficientes y poco ambiciosas. Dos títulos de este calibre merecían un lavado de cara mucho más extenso y detallado. Los años que han transcurrido son muchos y, aunque son juegos con encanto y carisma audiovisual, modernizarlos más a fondo era casi una obligación.
Tampoco se ha aprovechado, ya puestos, para incorporar algún nivel o contenido nuevo. Con Super Mario 3D World se hizo, agregándole al juego de WiiU la coletilla Bowser’s Fury para indicar la presencia de funciones online y más ítems, entre otras novedades.

Precio
Y llegamos al veredicto, lo que supone valorar el coste a desembolsar por el pack de Super Mario Galaxy 1+2.
Los dos títulos por separado cuestan 40 euros cada uno. El pack físico con los dos juntos se vende a 70 euros. Creo que es un precio muy abultado para la escasez de novedades. No se ajusta, sinceramente, al trabajo de remodelación audiovisual ni a las novedades de calidad de vida agregadas.
A lo largo de esta retrospectiva ha quedado más patente lo muchísimo que valoro y aprecio estos juegos 3D de Super Mario, por lo que siempre voy a recomendarlos si no los jugasteis en su momento. Pero para los ya familiarizados con los dos, es un pack a un precio demasiado elevado. No por calidad ni por rentabilidad (entre los dos suman 80 horas mínimo para el 100%), sino por la escasez de novedades ofrecidas respecto a los originales. Los cuales, a su vez, insisto que tienen el suficiente número de años como para que se hubiese realizado una renovación gráfica más potente.

Conclusiones
Super Mario Galaxy 1+2 reúne dos obras maestras imprescindibles de los videojuegos. Y ese es su mérito y principal interés: que estén nuevamente disponibles para todos dos joyas en mayúsculas.
Tanto Super Mario Galaxy 1 como Super Mario Galaxy 2 son una delicia para cualquier perfil, más joven o más adulto. Incluso más disfrutable para este último, pues los veteranos serán los únicos que reconocerán el aluvión de guiños nostálgicos introducidos por Nintendo en las dos aventuras. Su color e ingenio reivindican al videojuego como un entretenimiento absolutamente genuino por el modo en que fusiona tecnología e imaginación. Esto es indiscutible.
Lo discutible es el modo en que Nintendo los ha traído de vuelta, con un trabajo mucho menos ambicioso y elaborado de lo que demandaban dos títulos históricos como estos. Quizá el camino intermedio hubiese sido lanzarlos así, pero a un precio más ajustado. Por tanto, en estas condiciones, la última palabra la tiene el jugador y su interés en rejugar estas producciones.
En resumen, creo que está bastante clara mi recomendación. Si no pudisteis jugarlo en su momento, su estreno en Switch es un compromiso ineludible. Porque no se trata de si te gusta Mario o los juegos de plataformas. Se trata de que, si te gustan los videojuegos en general, Super Mario Galaxy es de esas maravillas que hay que jugar al menos una vez en la vida.
