[Análisis] Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward, un (breve) caso de brujería
Rompecabezas y buen terror atmosférico en una experiencia corta

Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward
Desarrollador: NC Studio
Género: Terror, Puzles
Distribuidor en formato físico: Meridiem Games
Plataforma: PS5
Idioma: voces en inglés; textos en español
Duración (aproximada): 3-4 horas
PRECIO: 34,99 €
**AVISO: este título viene incluido junto a dos videojuegos más en la colección The Nightmare Box Vol 1.
Ya no estamos en Halloween, pero el terror no para. Y aquí os traigo el análisis de Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward para PS5, desarrollado por NC Studio. Este título es uno de los tres videojuegos incluidos en The Nightmare Box Vol 1, distribuido en físico por Meridiem Games, a quien agradezco su confianza depositada con la copia entregada para este análisis.
Podéis adquirir los dos volúmenes de estos videojuegos de terror en vuestra tienda favorita. La edición de cualquiera de ellos incluye tres cartas del tarot coleccionables.
¡Dentro brujería!

Expedición al pasado
La premisa del videojuego es interesante. Tenemos que introducirnos en el pasado de Henrietta Kedward, una anciana acusada de brujería. Por su apellido bien podría ser la hermana perdida de Elly Kedward, la bruja de Blair. Veo found footage por doquier, quizás sea una señal.
Para llevar a cabo esta tarea, un equipo de científicos ha desarrollado una máquina que nos permitirá hacerlo a través de un objeto maldito. Como ya sabemos que jugar con dos mundos es peligroso y puede terminar muy mal, los horrores están servidos…
A partir de aquí, la historia no cuenta nada diferente que no hayamos visto antes. Tampoco es necesario, pues el videojuego no quiere que nos enamoremos de su trama. Pero la forma de contarla sí engancha aunque presupongas lo que sucede, porque te incita a investigar cada cajón.

Jumpscares procedimentales
En la historia no tenemos nada diferencial. Pero en su forma de generar terror sí llama la atención.
Antes de jugarlo, busqué de qué trataba el juego. Me sorprendió su promesa de «sustos procedimentales». Tras terminarlo, miré un par de gameplays en YouTube y, en efecto, no mentían. Mi partida tuvo jumpscares distintos, así que puedo asegurar que no incumplieron su palabra. Si bien no es distinto a lo que vemos en juegos tipo Don’t Scream, aquí los sustos están mejor ejecutados. Aunque no significa que sean del todo efectivos.
Puede ser que los sustos sean efectivos los primeros minutos de juego, pero luego se vuelven previsibles. Sin embargo, la ambientación del videojuego favorece la tensión e incluso que pegues algún bote por lo opresiva de su atmósfera. Si algunos funcionan es gracias a su terror atmosférico. La casa es lúgubre y tiene pasillos estrechos, largos y con recodos. La iluminación es baja y el sonido juega con tu percepción. El escenario sufre ligeras variaciones a medida que avanzamos, convirtiéndolo en una especie de déjà vu opresivo.
El protagonista también es capaz de reaccionar de manera fisiológica al miedo. No es muy compleja, pero al menos le da un toque inmersivo que no le sienta nada mal. Como en Amnesia, cuanto más tiempo permanezcamos en la oscuridad, menor será nuestra cordura. Aquí no hay medidor, pero sí observaremos un cambio evidente en el personaje. Y es que si sufre sobresaltos o ha observado o encontrado algo inquietante, la mano del protagonista temblará o su respiración se volverá más frenética.

Rompecabezas y pilla-pilla con la bruja
Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward es un videojuego corto de terror psicológico cuya jugabilidad se basa en la resolución de rompecabezas. Su duración aproximada es de tres a cuatro horas, así que no esperes una gran cantidad de mecánicas ni giros en su jugabilidad o su forma de producir terror. No lo necesita ni se pueden hacer demasiadas pruebas en un título de esta duración.
Los acertijos son variados: desde encontrar la forma adecuada a utilizar un monóculo de filtro rojo para ver mensajes y pistas secretas en las paredes. No son difíciles, pero sí entretenidos. Premia la investigación y observación de los detalles.
Quizás la parte más pesada, dada su naturaleza de bucle, es la de encontrar la habitación correcta. A esta reiteración se le une una zona donde tendremos que darle esquinazo a una bruja con poderes cercanos a la teletransportación. Más nos vale tener un plano mental del sitio y cruzar la frontera de salida si no queremos acabar la partida.
Otro aspecto con el que deberemos llevar cuidado es con las velas. Más allá de su función de fuente lumínica, hace que nuestro protagonista no pierda la cordura y aleje los susurros extraños que aparecen cuando está a oscuras. No os preocupéis, porque hay cantidad suficiente en los cajones para no pasar ningún apuro. Eso sí, la llama se nos puede consumir si corremos, por lo que tendremos que estar atentos e ir con tranquilidad.

Conclusión
Project Nightmares Case 36: Henrietta Kedward es un videojuego corto con una buena atmósfera y unos rompecabezas sencillos, pero divertidos. No hay un susto igual, pero puede ser que no resulten efectivos si estás acostumbrado a jugar a videojuegos de terror, sobre todo con jumpscares. Su ambientación produce el suficiente desasosiego como para desconfiar al girar una esquina por lo que puedas encontrar…

Nota
6