[Análisis] Kingdom Come Deliverance II Royal Edition: todos los DLC de una epopeya inolvidable
Warhorse pone la guinda del pastel a Kingdom Come Deliverance 2 con el último DLC, un broche de oro que cierra uno de los mejores videojuegos de rol de toda la historia

Kingdom Come Deliverance II Royal Edition
Plataformas: PS5, PC, Xbox Series
Desarrollador: Wathorse Studios
Editor: Plaion
Género: RPG
Idiomas: Textos y voces en castellano
Formato físico: Sí
Precio: 89,99€
Versión del análisis: PS5
Los DLC son una cosa curiosa. En teoría, el downloadable content iba a ser un regalo postlanzamiento: más horas de juego, más historia, y en definitiva, una excusa para volver a un mundo que te había gustado. Pero, en la práctica, todos sabemos que la actualidad del videojuego dista mucho de aquellas felices intenciones. El juego base ha dejado de ser una obra cerrada para transformarse en un puzle al que le faltan piezas, un auténtico festín de paquetes de experiencia, skins, lotes de armas y toda la retahíla por un precio obsceno de 19,95€, o más. Por supuesto, hay benditas excepciones. Y Kingdom Come Deliverance II Royal Edition es una de ellas.
Os pongo un ejemplo, Shadow of the Erdtree (Elden Ring) me hace pensar en si el juego base no era el prólogo; o el ya lejano Lair of the Shadow Broker (Mass Effect 2), donde Liara se ganaba un pedestal de oro para todos los amantes de la saga de Bioware. Y mi favorito: Blood and Wine (The Witcher 3), donde el estudio polaco se soltó la melena y nos ofreció prácticamente un juego nuevo, una carta de despedida a Geralt con un nivel artístico y narrativo que ridiculiza a muchas producciones completas. El caso es que buenos DLC no hay muchos, y auténticas expansiones aún menos. Porque, por cada contenido de este calibre, hay una malsana cantidad de skins dorados que cuestan lo mismo que un menú en el Jamón y Vino.
En este contexto, Kingdom Come Deliverance II Royal Edition pega otro golpe en la mesa. Los DLC que ofrece son una bofetada en la cara del videojuego moderno al ampliar su precioso mundo medieval con tres expansiones de contenido que valen lo que cuestan.
En este análisis de Kingdom Come Deliverance II Royal Edition, es decir, la edición completa de este gran juego, os contamos por qué el juego de Warhorse Studios hace méritos para convertirse en uno de los candidatos al GOTY 2025.

DLC 1: La muerte hecha un pincel
La primera expansión de Kingdom Come Deliverance 2 llegó el 15 de mayo de 2025 junto con una importante actualización que refinaba algunos aspectos técnicos y jugables. Aunque estoy siendo un poco generoso al llamarlo «expansión», ya que la realidad es que este DLC es más una gran misión secundaria. No obstante, se trata de una de las mejores misiones del juego y un añadido que enriquece aún más el ya de por sí rico trasfondo argumental del título.

¿Cuánto cuesta? El DLC La muerte hecha un pincel puede adquirirse por separado por 5,99€, o bien comprando el Expansion Pass por 29,99€. Si tienes la versión Kingdom Come Deliverance II Royal Edition ya viene incluido.
¿Cómo empiezo el DLC La muerte hecha un pincel? Primero debes completar la misión «Por quién doblan las campanas», para tener acceso al Castillo de Trosky (lugar donde se instala el protagonista de este DLC). Luego, encontrarás un nuevo icono al noroeste de la zona de Apolonia.

La muerte hecha un pincel pone el foco en un excéntrico pintor llamado maese Voyta, al que encontramos en una situación que tiene poco de artística y mucho de absurda: atado a un árbol y a puntito de convertirse en la merienda de unos lobos…, aunque visto en perspectiva, el título del DLC le viene que ni «pintado». Las excentricidades del hombre no tardan en aparecer. De hecho, desde la primera toma de contacto atisbamos una de sus más grandes majaderías: Voyta habla con una calavera como haría Hamlet en el libro homónimo escrito por Shakespeare. Y no solo habla, el tipo cree que esta le responde.
Tras rescatar a Voyta, este nos pedirá un gran favor: buscar un lugar de adoración pagano. Un lugar que, según él, le servirá de inspiración para consagrarse como pintor. Esto desencadena una serie de eventos a lo largo y ancho de las dos regiones del juego (Trosky y Kutná Hora) que nos llevan a vivir una aventura de lo más hilarante. Y como no puede ser de otra manera, nos vemos involucrados en situaciones donde las decisiones morales y los caminos alternativos alternan entre momentos puramente cómicos, inquietantes y grotescos.
Si bien el primer DLC La muerte hecha un pincel no es una expansión propiamente dicha, los descalabros de Voyta se desenredan en unas 10-12 horas de juego, lo que no está nada mal para ser el primer contenido descargable. Además, llegó acompañado de una actualización mayúscula que traía nuevas opciones de personalización como pintar escudos, además de las carreras de caballos y el tiro con arco montado como añadidos más destacables.
Cabe destacar la tremenda atención por los detalles y el exquisito gusto narrativo de La muerte hecha un pincel. Para que os hagáis una idea de esto, la opción de pintar nuestro escudo solo estará disponible con la luz del día, ya que el mismo Voyta nos dirá que «no se puede ver nada con esta luz» si le pedimos que decore nuestro escudo en las últimas horas del atardecer.

El legado de la forja
El segundo DLC de Kingdom Come Deliverance 2 se estrenaba el 9 de septiembre de 2025 con una premisa muy llamativa: ser dueños de nuestra propia forja.
Como sabréis, el forjado de armas, armaduras y otros enseres tiene una gran importancia en el juego, tanto a nivel narrativo como jugable. El legado de la forja pone este minijuego en un primer plano para hacer realidad las fantasías del herrero que llevamos dentro.

¿Cuánto cuesta? El DLC El legado de la forja puede obtenerse por 13,99€ en las respectivas tiendas digitales, o como parte del Expansion Pack (29,99€). Y, como el anterior, si hemos comprado la versión Gold, lo tendremos automáticamente.
¿Cómo empiezo el DLC El legado de la forja? Para acceder a este DLC hay que avanzar bastante en la historia y completar el primer acto hasta abandonar Trosky. Después, deberás completar la misión Asuntos del diablo (se activa automáticamente). Hecho esto, pon rumbo a la ciudad de Kutná Hora (si no sabes dónde está, sigue la misión de hablar con Katherine, no tiene pérdida). Cuando llegues, dirígete a la parte oeste y activa la misión.
¿Cómo subo el nivel de prestigio? Primero, debes completar las pruebas para formar parte del gremio de herreros de Kutná Hora. Cuando lo consigas, pon la forja a punto y completa las misiones del gremio. Estas misiones aparecen todos los días alrededor de las 9:00am (según el reloj interno del juego, ojo), y podrás completarlas las veces que quieras (son diferentes a las misiones principales del DLC). Otra manera de obtener puntos de prestigio es reformando la forja. Algunas de estas reformas otorgan un 10% extra de prestigio permanente, como los candelabros o una estufa para la habitación de Henry.

Mientras que La muerte hecha un pincel nos permite acompañar a Voyta en sus excéntricas pesquisas, El legado de la forja nos lleva de la mano por una de las historias más personales y emotivas de Henry: conocer el pasado de su padrastro, Martin. Por qué dejó la forja de Kutná Hora, de dónde sacó los planos del reloj, o cómo se ganó el apodo «Vivaracho» son algunos de los interrogantes que se contestan en este fantástico DLC.
Es cierto que El legado de la forja no pone en el tapete ninguna mecánica nueva más allá de reconstruir la vieja forja, pero la propuesta encaja como anillo al dedo. Una vez más, Warhorse Studios demuestra un tino perfecto a la hora de narrar una historia desde lo emocional, en la que ocurre prácticamente de todo: risas, misterios y un precioso final que reconecta a Henry con su pasado.

Las misiones secundarias de este DLC no solo sirven de relleno para conseguir puntos de prestigio, también tienen un pequeño arco narrativo. Asaltar campamentos de bandidos para recuperar ciertos objetos, robar a ciertos aldeanos…, sobre el papel, nada épico, pero sí son muy entretenidas debido a las historias asociadas.

Lo más divertido es, sin duda, ser propietarios de nuestra propia herrería. Reconstruir el edificio y completar los diferentes encargos alimentan el ciclo: haz las misiones de herrero para recibir más prestigio y un buen puñado de groschen, usa el prestigio y el dinero para mejorar tu forja, y luego acepta mayores encargos.
Pasar de una forja en ruinas a una flamante obra de artesanía es una experiencia que merece la pena vivir.

Mysteria Ecclesiae
El último DLC de Deliverance 2 se estrenó el 11 de noviembre, y viene a cerrar el círculo con la mejor y más grande expansión del juego. De nuevo (y ojalá no por última vez) Warhorse Studios pone el foco en una narrativa de primera clase, contando una historia claramente inspirada en el libro El nombre de la rosa.

¿Cuánto cuesta? El DLC Mysteria Ecclesiae puede adquirirse en las respectivas tiendas digitales por 13,99€. Y tal y como ocurre con los dos contenidos anteriores, forma parte del Expansion Pass (29,99€ por separado) que viene junto con la edición Gold.
¿Cómo empiezo el DLC Mysteria Ecclesiae? Debes avanzar bastante en la historia hasta terminar el Acto 1 y desbloquear la región de Kutná Hora. Después, avanza hasta superar la misión «La espada y la pluma», momento en el que aparecerá un nuevo icono en el castillo de Suchdol. Ten en cuenta que, en cuanto comiences el nuevo DLC, no podrás abandonar el monasterio hasta completarlo. Asegúrate de subir el Carisma y la Oratoria antes de comenzarlo, pues en Mysteria Ecclesiae son muy necesarios. Mi consejo: compra ropa de noble para aumentar artificialmente estos atributos.

Quien haya leído El nombre de la rosa de Umberto Eco, o haya visto la película protagonizada por Sean Connery, puede hacerse una idea de lo que encontrará en Mysteria Ecclesiae. El último DLC de Kingdom Come Deliverance II Royal Edition es una historia inolvidable sobre intrigas articulada en el primer monasterio cisterciense de Bohemia: el monasterio de Sedlec, fundado en 1142 por monjes bávaros.
La trama comienza a petición de Peter de Písek, quien nos pide el favor de acompañar a Albich, el cirujano del rey Wenceslao, al monasterio de Sedlec para solicitar ayuda con un asunto. Al llegar, nos topamos con un problema aún mayor: una rara enfermedad ha comenzado a extenderse por el monasterio. Y para sorpresa de los presentes, nos topamos con algunas incoherencias que levantan nuestras sospechas: el confesor de la orden, un copista y una doncella son los principales dolientes. Por si fuera poco, el médico personal de Segismundo también está presente. ¿Por qué ha enfermado una mujer si estas no deben tener contacto con los monjes? ¿Qué oculta el confesor de la orden bajo el juramento hipocrático? ¿Qué hace el médico de Segismundo en esos lares?

Con esos primeros interrogantes, la historia se desgrana poco a poco junto con un reparto de personajes memorables, como ya es costumbre. Y debo decir que me ha encantado. Mysteria Ecclesiae no pone sobre la mesa ninguna mecánica nueva, pero su trama principal es tan buena y se retuerce tanto que es imposible despegarse del mando hasta terminarla. Si sois de los que prefieren resolver los conflictos espada en ristre, debo advertiros de que tal vez este DLC os resulte aburrido. No lo es en absoluto, pero olvidaros de combatir en los terrenos del monasterio.

Para sobrevivir a los tejemanejes y entresijos de Sedlec, deberás usar tu ingenio y dotes de orador, no la fuerza. Creo que esto es un acierto, porque esta historia se desvincula de la épica y la gesta para someter al jugador a un misterio que se compacta entre los muros del monasterio y sus exteriores.
Es más, antes de aventurarnos, se nos pedirá que nos quitemos la armadura y, al entrar, los caballeros de la Orden Teutónica requisarán nuestras armas. Ya os podéis hacer una idea de que nuestro cometido no será repartir porrazos, sino investigar como si fuéramos Guillermo de Baskerville.

Por otra parte, el diseño del monasterio es, en sí mismo, una lección de Historia. En el mismo complejo se encuentra la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora y San Juan Bautista, que podremos visitar con total libertad. Además, como ocurre en el juego base, todos los personajes, tanto principales como secundarios, tienen unas rutinas marcadas que podemos (y debemos) seguir para entender cómo era en aquel entonces la vida monástica.
La Orden del Císter era conocida por su austeridad y vida contemplativa, en contraste con los lugareños que se encargaban de atender y cuidar de otros menesteres como la comida p el cuidado de los jardines, entre otras cosas. Esto y más puede contemplarse en el monasterio de Sedlec, como ocurría en el DLC de la primera entrega situado en el monasterio de Sasau, solo que con una profusión por el detalle aún mayor.
El DLC Mysteria Ecclesiae trae otras novedades en cuanto a pulido y perfeccionamiento. Se han añadido animaciones faciales por idioma para una sincronización labial correcta. Y se nota mucho, creedme. Es impresionante lo que Warhorse Studios ha logrado en cuanto a inmersión de juego. También se han arreglado algunas incoherencias jugables. Por ejemplo, si el dueño de un cofre está muerto, el botín ya no se repondrá automáticamente. Y en la forja, por fin, podremos utilizar materiales directamente desde el cofre personal o las alforjas del caballo. Esto último era muy demandado por la comunidad, y me alegro muchísimo de que el desarrollador nos haya escuchado.
En definitiva, Mysteria Ecclesiae pone la guinda del pastel con una historia maravillosa, perfectamente ejecutada y con un añadido gratuito que deja en ridículo a muchas otras compañías que cobran por dos añadidos inútiles. El trabajo de Warhorse Studios con Deliverance 2 es uno que, desde ya, entra en mi top 5 personal de videojuegos favoritos.

La bellísima Bohemia
Ya lo dije en mi análisis, y ahora reitero y subrayo todo lo anterior: Kingdom Come Deliverance 2 es uno de los mejores videojuegos de rol que he tenido el gusto de jugar.
La verdad, es difícil definir el juego en un único concepto, porque incluso la etiqueta de «RPG» se le queda corta. En su interior confluyen tantas mecánicas diferentes que cuesta creer que el videojuego no explote de alguna manera. Las rutinas de cada NPC, el combate (siempre tan exigente, siempre tan satisfactorio), el sistema de supervivencia, el sigilo, el robo, las consecuencias de tus actos… Un pandemonium de mecanismos que funcionan al unísono en la mayor recreación de un mundo virtual medieval.

Mención aparte tiene la trama principal, con una calidad narrativa exquisita y, para órdago, completamente doblada al castellano y con uno de los mejores repartos corales que recuerdo. Más de dos millones de líneas de diálogo que en ningún momento resultan rígidas o monótonas. Escribir semejante manuscrito es ya de por sí un mérito indiscutible, pero hacerlo de tal forma que este resulte orgánico y dé libertad al jugador, además de mostrar un respeto escrupuloso por la Historia seglar, es para ponerse en pie y hacer una reverencia.
En Deliverance 2, lo importante no es el destino, sino el viaje, los cientos de aventuras que vivimos en las botas de Henry a través del reino de Bohemia. Warhorse ha desarrollado su obra magna, un auténtico salto «next gen» que llega cinco años tarde, sí, pero que da sentido a las videoconsolas más allá de lo que son: simples aparatos de entretenimiento.
El músculo técnico se pone al servicio de los artistas que han dado forma a esta maravilla, y el resultado es el que es: un videojuego que es mucho más que un producto de consumo. Es ese libro que colocas en tu estantería y del que te enorgulleces cada vez que lo miras, un videojuego que debería ocupar un lugar especial en la biblioteca de todo gamer con sentido del buen gusto.

Uno de los mejores videojuegos de la Historia
Creo sinceramente que en Warhorse Studios son conscientes de lo que han creado. A lo largo de los años, el desarrollo del videojuego ha tenido varios «antes y después». Mario 64 enseñó al mundo cómo debía ser un videojuego en 3D. Metal Gear Solid enseñó a todos que el cine y los videojuegos son dos formas de entretenimiento que no tienen por qué estar discutidos. Breath of the Wild nos mostró un mundo abierto como nunca antes habíamos visto. Y así, varios ejemplos.
Si existiera una lista con «los videojuegos que cambiaron el mundo», Kingdom Come Deliverance 2 merece estar en ella. Ahora mismo, después de jugar el último de sus DLC, solo me pregunto cómo podrá Warhorse superarse a sí mismo. Han creado un punto de ruptura en la industria, tal y como Star Wars lo hacía en 1977 en la historia del cine, o Diego Armando Maradona en los cuartos de final de 1986 para la historia del deporte rey, y tal y como hizo Ocarina of Time en 1998 en la historia de nuestro hobby favorito. Son palabras mayores, soy consciente de ello. Pero Kingdom Come Deliverance 2 es a los videojuegos lo que una pintura de Caravaggio fue al arte: una irrupción de luz brutal en medio de la oscuridad. Una obra que no busca gustar a todo el mundo, sino ser sencillamente como es: hermoso y difícil.
Mientras la mayoría de títulos modernos maquillan la realidad con cantidades insanas de técnicas de reconstrucción de imagen o estructuras de recompensa instantánea, Warhorse Studios ha hecho justo lo contrario: ha devuelto al jugador al barro y a la existencia en un mundo sin héroes en un videojuego que se convierte, de facto, en la experiencia más cercana de «vivir una vida en otro mundo».
De este modo, Deliverance 2 recuerda por qué los videojuegos pueden ser arte: porque pueden hacernos sentir vulnerables y pequeños, pero también responsables y valientes. Warhorse no solo ha perfeccionado su fórmula, la ha trascendido. Y si este último DLC es su manera de despedirse (o de preparar el siguiente salto generacional), solo queda admitir que no estamos ante un juego más, sino, como me gusta decir, ante una declaración de principios absolutamente necesaria.
Nota
9.6