Spider-Man The Animated Series (1994): Curiosidades de la serie de dibujos animados
Spider-Man The Animated Series llegaría con un doblaje de lujo a través de Antena 3 y su Club Megatrix

Spiderman ya había tenido varias series de televisión antes de convertirse en todo un exitazo de audiencias con la producción de dibujos animados que se estrenó en 1994. ¿Qué tuvo de especial Spider-Man The Animated Series para conquistar a la audiencia? Vamos a hacer un repaso retronostálgico de esos que tanto me gustan.

Antes de Spider-Man de Antena 3
Pero pongámonos primero en contexto. ¿Qué otras series del arácnido pasaron por televisión antes de Spider-Man de Antena 3?
- La primera fue Spider-Man de 1967. Absolutamente carismática pese a lo rudimentaria que fue. Su reconocible y pegadiza melodía surgió en esta serie.
- The Amazing Spider-Man arrancó en 1977 cambiando los dibujos animados por actores de carne y hueso. Fuera de EEUU llegaría con formato de películas para televisión. Las limitaciones presupuestarias no la dejaron en buen lugar y sigue siendo una de las adaptaciones más criticadas.
- Supaidaman también contó con actores reales, pero se rodó en Japón. La fiebre por Mazinger Z, Ultraman y las criaturas de descomunal tamaño que arrasaban urbes enteras se contagió a los superhéroes americanos, que desembarcaron en el país del sol naciente protagonizando extrañísimos cross-overs.
- Spider-Man y sus amigos de 1981, realizada bajo la atenta supervisión de NBC, la cual había firmado con la recién creada Marvel Productions acuerdos muy jugosos. Para la ocasión se creó a una heroína femenina que logró una enorme popularidad, Estrella de Fuego.

Y así llegamos a 1994, con la Patrulla X disparando los índices de audiencia gracias al contenedor infantil Fox Kids. Era 1992. La serie fue un éxito internacional. También lo fue en España, pues Telecinco dio el campanazo comprando la serie y emitiéndola en horario de tarde.
Los héroes de Marvel estaban alcanzando nuevas cotas de popularidad gracias a formidables estrategias de marketing. Los habían convertido en productos transmedia. Es decir, se ramificaban más allá de su origen como viñetas para tener presencia en jugueterías, videojuegos y merchandising. Un resurgir en el que había tenido mucho que ver el monumental impacto cinematográfico que cuajaron la Warner y DC con la adaptación de Batman por Tim Burton.
Ahora sí, había llegado el momento del trepamuros.

Spider-Man The Animated Series (1994)
Fox Kids amplió su acuerdo con Marvel Productions para meter en su programación juvenil nuevas series con mas superhéroes. Viendo los ratings de audiencia de La Patrulla X, apostaron por una ambiciosa adaptación de uno de los iconos de Marvel: Spider-Man tenía vía libre para llegar a televisión con otra serie de alto presupuesto.
El furor por los personajes de Marvel había incrementado las ventas de cómics de la editorial. Así, decidieron crear una serie dando por sentado que sus espectadoras ya estaban familiarizados de sobra con el hombre araña.
Spider-Man The Animated Series (1994) se concibió entrando en todo el meollo a cara-de-perro, y ya desde el primer episodio nos mostraba a un Peter Parker universitario metido en mil zarandajas.
Fue, desde luego, una decisión muy, muy inteligente. Las tramas de instituto iban a ser mucho más limitadas. Y, de refilón, se metía en el bolsillo a un público más juvenil que infantil, que es un perfil mucho más interesante desde un enfoque puramente comercial. Marvel, como siempre, nunca dio puntada sin hilo.

Cómics en movimiento
Las peripecias de Peter buscándose las habichuelas en la universidad Empire State, mientras lidia con el Daily Bugle, eran el contexto para un Spidey que se las tenía que ver con el Duende Verde o Venom, entre otros archienemigos clásicos. Porque Spider-Man The Animated Series (1994) era, en esencia, muy muy clásica argumentalmente. No quiso darle a la audiencia unas tramas que sus seguidores no reconociesen o le diesen otro rumbo al personaje.
En otras palabras, pese a determinadas y puntuales licencias de guion, Stan Lee, Avi Arad y Bob Richardson, con la serie de dibujos animados de 1994 pusieron en movimiento las viñetas estáticas con las que el personaje se ganó el cariño de la gente.
Así, los seis olvidados o el bodorrio con Mary Jane se superponían en unos capítulos con un ritmo altísimo donde pasaba de todo. Cíclope, Rhino, Mysterio, Lobezno, Kraven, Tormenta, Nick Furia, Bestia, Capitán América, Gata Negra, Octopus, Kingpin… los villanos y superhéroes de Marvel que participaron en la serie la convirtieron en puro fanservice, ganándose a pulso seguir siendo la adaptación de Spider-Man más aplaudida y más querida. Sin duda, es mi favorita.
En total, Spider-Man The Animated Series (1994) se alargó cinco temporadas con un éxito de audiencia creciente. Todavía es la serie basada en Spider-Man más larga por capítulos (65) y la segunda más extensa dentro del universo Marvel, únicamente superada por la mencionada Patrulla X.
Álbumes, figuras, juguetes, muñecos y un sinfín de merchandising se subieron al carro de las audiencias obtenidas por la serie. En España sería uno de los principales reclamos de Antena 3 entre los más jóvenes.

Estreno en España con Antena 3
El 17 de mayo de 1995 arrancaba el contenedor infantil el Club Megatrix de Antena 3. La cadena fue lo suficientemente astuta para aprovechar el tirón de las adaptaciones de cómics a televisión y no hacer la competencia directa a su rival (Telecinco) colocando en la misma franja horaria de tarde sus apuestas.
Así que ideó el Club Megatrix, un espacio de series y sketches para las mañanas presentado por nombres tan populares como el mítico Jordi Cruz de Art Attack, y compuesto por pelotazos como Dragon Ball, Sailor Moon, Chicho Terremoto, El príncipe de Bel Air, Los Cuatro Fantásticos, Ranma, Las Gemelas de Sweet Valley, Pesadillas, Blossom, Batman, clásicos como Alf y Heidi, Malcolm, Futurama, Shin Chan, Salvados por la campana y un larguísimo etcétera que garantizaron el éxito de la propuesta durante la friolera de casi 20 años ininterrumpidamente.
Algunos de sus programas tenían índices de share que superaban el 38% de cuota de pantalla, algo ya impensable en la televisión fragmentada de hoy.
Un espectacular doblaje
Si la serie de Spider-Man contaba con un doblaje de lujo en versión original, con la participación de actores de primera línea como Eddie Albert (El día más largo, Vacaciones en Roma), Lauren Tom, David Hayter y Mark Hamill -o lo que es lo mismo, Solid Snake y Luke Skywalker respectivamente-, en España se realizó un trabajo completamente espectacular al componer un reparto de profesionales de larga trayectoria.
Este trabajo de doblaje, junto al color y las animaciones de la serie, le daba un extra de calidad que la colocó, muchos años después de su estreno, por encima de la mayoría de producciones posteriores de dibujos animados para televisión.
El doblaje en España estaba integrado, entre otros, por Luis Bajo (Dos hombres y medio), Laura Palacios (la agente Scully de Expediente X), José Padilla (Frasier) y Juan Antonio Arroyo, una de las voces más prolíficas del cine y la televisión, interpretando al Hombre Araña.
El casting también incluyó uno de los profesionales más veteranos y admirados del mundillo, Carlos Revilla (la voz habitual de Bill Cosby).
Final de la serie
A pesar de ser un fenómeno de masas con el que el trepamuros consiguió uno de sus mayores picos de popularidad, Spider-Man The Animated Series (1994) terminó abruptamente en su quinta temporada.
Se alegaron “diferencias creativas” entre Marvel y Fox. Esto es, que básicamente querían renegociar los porcentajes de beneficio.

El legado de Spider-Man The Animated Series (1994), una de las mejores serie de dibujos animados
La recta final de los 65 episodios se saltaron quizá más de los previsto las tramas originales de los cómics. Pero fue un movimiento consciente de Stan Lee y Steve Ditko con el que adaptarse a los organismos reguladores de la estricta televisión americana.
En general, no había pegas que ponerle a este Spider-Man de finales del siglo XX. Ni en términos de fidelidad ni de calidad de la producción, que, como indicábamos unas líneas atrás, mostraba unas animaciones, audio y un colorido superiores a la media.
Aunque haya cumplido 30 años, sigue siendo apasionante y muy entretenida de ver. Sin duda, una de las series más definitorias, vibrantes y recordadas no solo del personaje, sino de nuestra infancia.