Kratos y Orka, dos aventuras vikingas paralelas en la mitología nórdica
Dos personajes de la mitología vikinga cuyos destinos desembocan en historia similar

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¡Skál, Videojuerguistas!
En este artículo me subo a bordo de un drakkar para cruzar el mar y hablaros de dos personajes que han emprendido vidas paralelas y similares: Orka Machacacráneos, de la trilogía de fantasía Hermanos de sangre, y Kratos, de la saga de videojuegos God of War.
Acompañadme en la travesía de nuestros protagonistas a través de su pasado y presente.
¡Dentro muro de escudos!
**AVISO: ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS.

Un pasado erigido sobre cadáveres
Sintetizar el pasado de ambos personajes con una palabra es sencillo: violencia. Intentaré resumir la vida de los dos protagonistas sin perderme en detalles sobre su historia o personajes.
Kratos, «el fantasma de Esparta», luchó contra su destino a golpe de cadena. Una traición propiciada por su naturaleza virulenta desencadena mayor violencia. Se convierte en el verdugo del panteón griego y se alza como el nuevo dios de la guerra dentro del caos. Solo cuando observa la devastación del mundo es consciente de todo lo que ha perdido. En un último intento de redención, Kratos se «sacrifica» y libera toda la esperanza por el mundo
Orka Machacacráneos lideraba el grupo de mercenarios corrompidos denominado Hermanos de Sangre. Temible en la batalla y respetada por todo ser viviente de Vigrið, desea escapar de ese mundo de sangre y violencia. Como no quiere abandonar a los suyos, finge su muerte en una batalla. La ven caer al fiordo junto a su marido, Thorkel Ulfsson, también de los Hermanos de Sangre. El hermano mayor de Thorkel, Glornir Rompeescudos, se convierte en nuevo líder.
Una vez expuestos con brevedad el pasado de nuestros protagonistas, no resulta complicado encontrar la primera semejanza entre ambos. Pero también la primera diferencia. Aunque a ambos los ciega la violencia, el camino para llegar a ella fue distinto.
Kratos entrega su alma a Ares para obtener la victoria frente a los bárbaros —a pesar de que raptó a su hermano Deimos y lo creía muerto— y luego este lo convierte en su guerrero perfecto… no sin antes pagar un alto precio: el asesinato de su familia. La crueldad de un dios y la ambición de un guerrero confluyeron en un engaño que llevó a Kratos a matar a su esposa y su hija. Así pues, el sendero de violencia de Kratos se abre con la venganza.
El camino de Orka Machacacráneos es lineal. Es una corrompida por cuyas venas corre la sangre de Ulfrir, el dios lobo. Quienes son de su condición de refugian en este grupo sibilino de mercenarios de élite que ocultan su verdadera naturaleza por miedo a convertirse en esclavos. La riqueza es su objetivo y la violencia, el medio para obtenerla.
En ambos casos, Orka y Kratos renuncian a su naturaleza. «El fantasma de Esparta» concluye de forma tardía que sus actos solo trajeron caos e intenta conseguir una redención desesperada cuando ya no queda nada que salvar. Machacacráneos advierte la devastación de su naturaleza y decide traicionar a su tripulación con tal de salvar el futuro de su familia antes de que sea demasiado tarde.
Conocemos su pasado y cómo rompieron con él. Pero ¿qué hay de su presente?

El control de la ira
Los dos protagonistas han llegado a nuevas tierras alejadas de la violencia que cosecharon. En el nuevo terreno, aunque no exento de peligros, siembran la quietud que en su pasado no arraigaba.
Llegamos a un nuevo Kratos, en esta ocasión en la mitología nórdica. En los nuevos God of War nos presentan a un dios de la guerra diferente. Es sereno. Firme, pero comprensivo. Interioriza el dolor. Parco, pero sabio en sus palabras. Descubrimos que tiene un hijo llamado Atreus y que está de duelo por el fallecimiento de su esposa Faye. Kratos se ha alejado de la guerra y quiere llevar una vida tranquila mientras educa a su hijo y afronta la pérdida de Faye. El único objetivo de su nueva vida es ir al punto más alto de Jotunheim y esparcir sus cenizas.
Sin embargo, Asgard se interpondrá en su camino. Ante el peligro que Atreus corre frente a un Baldr que no tiene nada que ver con los relatos de las Eddas, Kratos tendrá que recurrir a su ira para ponerlo a salvo. Y aquí tenemos una notable diferencia del Kratos nórdico con el griego: su mente le ha arrebatado el control a la furia. Este dominio emocional lo intenta inculcar en su hijo. Una vez Atreus descubre su condición de semidios, peca de la misma soberbia que Kratos en su día. Su padre no quiere que siga su mismo destino y lo educa en que la solución no está en la violencia, sino en la tranquilidad. Aun cuando el enemigo presente batalla y busque tu descontrol, debes mantener serenidad y luchar por defenderte, no por destruir ni encontrar el disfrute en el dolor.

Por el otro lado tenemos a Orka. Comparte con Kratos su forma de enseñar a su hijo Breka y de entender su nueva vida. Tiene una granja en un lugar apartado donde vive con su marido Thorkel y su hijo Breca. También está Spert, una criatura difícil de definir, pero mortal y leal. Luego llegó Vesli, una especie de dragón pequeño con una dieta basada en comer dientes y muy leal a la familia de Orka. Sus padres lo educan para que sobreviva en un mundo cruel e injusto, pero no le enseñan que la violencia sea necesaria. Al igual que Kratos, debe saber defenderse, pero no dañar por gozo.
Esta paz se trunca cuando descubren el asesinato de una familia en una granja cercana y le transmiten su preocupación al consejo. Es entonces cuando unos corrompidos destrozan su hogar, matan a Thorkel y secuestran a Breca. Al igual que Kratos, debe educar a un hijo cuya verdadera naturaleza lo empuja a ser imprudente. Sin embargo, hasta el tercer libro no se reencuentran. Entretanto, vemos a Breca a través de otros ojos. Lo conocemos lo suficiente para advertir que la venganza y la ira lo dominan. La búsqueda de su hijo la lleva a recorrer toda Vigrið acompañada de sus leales amigos y de Lif Virksson, que también busca la venganza por el asesinato de su padre y su hermano Mord, con quien también había viajado Orka. La muerte de Mord es relevante porque Orka libera su verdadera naturaleza. La ira la invade, pero es capaz de focalizarla en el enemigo. No será la primera vez que recurra a su lobo interior, porque más adelante se transformará para salvar a sus amigos o derrotar a quienes le impidan buscar a su hijo.
Orka y Kratos han abandonado su pasado por amor. Ambos han tenido que rescatar su pasado para proteger a quienes quieren. Y los dos se han tenido que enfrentar a personas que solo quieren herir a sus seres queridos. El pasado regresa a ellos, pero son capaces de echarlo y cerrar la puerta a su conveniencia. ¿Ha servido de algo su redención? ¿Lograron vencer el destino que las hilanderas tejieron?

El final de la aventura
El Ragnarök ha llegado para Kratos y quiere proteger a Atreus-Loki del destino que las nornas tejieron. No quiere la guerra y, al igual que Tyr, la rehúye. Pero, a diferencia del dios de la guerra nórdico, Kratos sería capaz de ir a ella. Como hemos visto en la evolución del personaje, haría lo que fuera por su hijo. No hablaré de las misiones secundarias, pero aquí descubrimos a un Kratos más empático y sabio que aprovecha las circunstancias para enseñar estos valores a su hijo. Kratos ahora debe enseñar a Atreus a sofocar su furia para no despertar un poder que él no comprende. Si llegara la guerra, Kratos no dudaría en sacrificarse. Enseña a Atreus para que sepa desenvolverse si un día él llega a faltar.

Una nueva guerra entre los dioses volverá a destruir el mundo. Orka y Breca se ven envueltos en una batalla que no es la suya. Las circunstancias los obligarán a escoger bando tarde o temprano. Breca ha heredado la sangre de dos dioses y lo convierte en alguien muy valioso. Orka tendrá que enseñarle a Breca a dominar sus emociones no solo para evitar caer cautivo, sino para no mostrarse indómito ante quienes lo considerarán una vulnerabilidad. Madre e hijo tendrán que dominar sus emociones si quieren sobrevivir en un mundo que está, de nuevo, al borde de la devastación.
Orka Machacacráneos y Kratos. Dos guerreros que dejaron la violencia atrás y que solo quieren tranquilidad. Dos personajes con muchas capas que quieren educar a sus hijos para que no cometan sus mismos errores.
Y hasta aquí ha llegado el viaje, Videojuerguistas. ¿Qué os parecen estos personajes? ¿Habéis leído la trilogía Hermanos de sangre? ¿Qué os han parecido los nuevos God of War?
¡Feliz viaje al Valhalla!
