[Análisis] The Legend Returns, la leyenda urbana se hace real
Terror con estética de PS1 que recoge el legado de los slashers ochenteros

The Legend Returns
Desarrollador: Fear Scape
Género: Terror (Slasher), Survival horror
Fecha de lanzamiento: 24 de junio de 2025
Plataforma: PC (Steam), Itch.io
Idioma: voces en inglés; Textos en inglés
Duración (aproximada): 1 hora
Precio: 2,99€
PALABRAS CLAVE: Survival horror, slasher, terror, videojuegos de terror, videojuegos independientes, indie, Steam, Axe Killer, PS1, low-poly, videojuegos cortos
Los martes, vosotros y yo tenemos una cita con el terror en Videojuerguistas. El Martes de Terror de esta semana está protagonizado por The Legend Returns, del desarrollador independiente Fear Scape. Hace un tiempo reseñé uno de sus juegos, Axe Killer. ¿Tendremos algo diferente o será lo mismo con distinto asesino? Acompañadme para comprobarlo.
¡Dentro cuchillos!

La leyenda regresa… ¿o acaso nunca se ha ido?
La premisa de The Legend Returns retrotrae al argumento de un slasher ochentero. La historia que cuentan los monitores a los campistas alrededor de una fogata en la noche. Una leyenda cuyo trasfondo esconde un mensaje moralizante sobre lo que no hay que hacer.
Es precisamente en la ruptura de este valor cuando el personaje se manifiesta para castigar a los infractores. De hecho, el videojuego empieza con alguien que persigue a la Leyenda. La encuentra, pero termina muriendo. La primera sorpresa la encontramos en los primeros cinco minutos del videojuego. Pero esto es un giro inesperado y gracioso que parece sacado del original opening de Scream 4. No diré nada más.
En cuanto a la chica final, al menos tiene un pequeño trasfondo que nos permite empatizar con ella. También es el contrapunto cómico a la tragedia. Es inteligente, irónica y valiente.

No salgas de noche
La intencionalidad en la difusión de ese tipo de historia es distinta en este videojuego. La realidad es que la creación de este villano, cuyo nombre desconocemos, fue un acto deleznable. Un ritual —satánico, para sorpresa de nadie— donde sacrificaron a un niño. El porqué lo desconocemos.
Sí sabemos que lo usaron porque era un niño débil, desamparado, maltratado por el mundo. Fácil de embaucar para hacer algo sin cuestionar nada. Esperaban que su muerte trajera algo a cambio, pero lo que encontraron fue algo distinto. Seguía siendo un niño, pero cambió. Se volvió tan peligroso que clausuraron el sótano donde estaba encerrado y pensaron que así lo contendrían. Está claro que no.
Hay muchos interrogantes en el trasfondo del antagonista, pero al menos el bosquejo sobre su creación es interesante. En el juego todos los personajes temen a la Leyenda y advierten de los peligros de andar solo y por la noche. Dicen haber oído pasos o sentir que alguien los observa. Los NPC nos advierten de la amenaza latente y, aunque son conocedores de ella, no pueden impedir su inevitable desenlace.

Un villano light
Su gameplay es la experiencia de una chica final clásica. Corre, busca ayuda y escóndete. La mecánica principal, y digo esto porque hasta llegar a la acción completaremos recados o huiremos una vez, es sencilla. Tenemos que coger cuatro velas para hacer un ritual y derrotar a la Leyenda. Hasta este momento no llegaremos a la catarsis de la protagonista, donde le hará frente al villano.
Poco se puede hacer en la hora escasa que dura el videojuego. Aunque creo que el comportamiento del asesino es aburrido. Que el villano no haga ruido puede sustentarse en la figura silente y omnipotente de Jason Voorhees. Se puede comprar también que no lo detenga ninguna puerta —como aparece escrito en una nota que podemos encontrar— y las atraviese como si fuera un fantasma. Pero vemos nuestras posibilidades de sigilo limitadas.
Aunque estemos en silencio y sin movernos, nos puede encontrar… o no. Hubo situaciones en que dejé la puerta de una sala abierta y el asesino pasó de largo. Pero también donde repito esto y el villano, llenando el espacio de unos desagradables gritos estridentes, se abalanzó sobre mí y me mató.
Esto me lleva al método de darle esquinazo. Puedes correr por todo el mapa con el asesino detrás y no te atrapará. Si te aburres, te escondes en el armario y esperas a que se vaya. ¿Cómo sabes si está lejos? No lo sabrás. No hay una ranura por la que mirar para saber si estamos a salvo. Debido al sigilo absoluto del villano, tampoco oiremos sus pasos. Simplemente nos aventuramos a salir cuando creamos que se ha ido. Y aunque existe un poco de tensión por no saber dónde estará, la experiencia se vuelve monótona.

Gestionando el terror
Tenemos un inventario con varios huecos que nos servirá para saber qué objetos llevamos encima. No podremos interactuar con ellos ni llevar más de una vela a la vez. Esto está hecho para alargar la duración del videojuego al hacernos recorrer los laberínticos pasillos del sótano hasta llegar a la vela.
Regresamos, la colocamos en el pentagrama invertido y repetimos. Tampoco se le puede achacar mucho a un juego hecho por una sola persona. Al menos consigue que seamos cautos antes de entrar en una habitación o asomarnos para ver si se acerca.
También nos incita a que seamos rápidos porque el villano puede acercarse cuando menos lo esperes y obligarte a reiniciar el nivel y repetir lo que has hecho. Aunque la dificultad sea mínima, ya existe un pequeño riesgo de perderlo todo si no estamos atentos.

Terror low-poly en primera persona
Al contrario que en otros survival horror de estética añeja o low-poly (tienes aquí un completo reportaje sobre esta tendencia), aquí la cámara es en primera persona. No sufriremos con el control tanque de los Resident Evil clásicos o de Murder House ni tendremos elementos clásicos de los survival horror.
Su ambientación es oscura y el interior de los lugares resulta decadente. Sitios poco iluminados, pasillos muy largos, silencio absoluto, deterioro en el mobiliario… La estética está bien lograda para hacernos sospechar que el asesino se esconde en cualquier lugar. Contar con poco sonido ambiente nos transmite una sensación de soledad e inquietud aunque estemos acompañados.
Pero los predecibles y abusivos jumpscares rompen el hechizo. Que te salten a la cara y te rompan los tímpanos con un grito o nota de piano resulta innecesario. Ahora bien, uno de ellos me sobresaltó porque la ambientación hizo su parte y el susto lo remató.

Conclusión
The Legend Returns es un juego muy corto que tiene como punto atractivo su historia. Transmite la tensión suficiente para que tengas algo de respeto por el villano. Su duración y el precio del título lo dejan como un título recomendable para los aficionados a este tipo de experiencias de terror low poly.
Y hasta aquí he llegado, Videojuerguistas. ¿Conocíais el juego? ¿Vais a darle una oportunidad?
¡Felices puñaladas!