Enotria THE LAST SONG ANÁLISIS

[Análisis] Enotria The Last Song, ¿merece la pena?

El debut de Jyamma Games brilla con un diseño artístico precioso y singular, pero se ve empañado por algunas inconsistencias jugables que le impiden llegar más alto

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Enotria The Last Song

Puntuación: 3 de 5.

RPG de acción, Soulslike

PlayStation 5, PC, Xbox Series

Estudio: Jyamma Games

Formato físico: Sí

Precio: 35 euros

¿Qué tendrán los soulslike para mantener nuestro interés? Existe una fórmula, más bien la combinación de elementos únicos, que cuando son puestos en marcha, consiguen que aquello que hemos jugado una y mil veces siga siendo una experiencia divertidísima. El desafío gratificante, la exploración inmersiva, la progresión o la narrativa ambiental son solo algunos ejemplos.

Todo imitador de las obras de FromSoftware debe leerse ese manual no escrito para intentar (no digamos ya conseguir) ser un soulslike apetecible. Y eso, a estas alturas, es difícil. Es difícil porque nos hemos vuelto muy exigentes. Y no es para menos, dada la calidad de los juegos de Miyazaki. Pero también es complicado porque existe cierta tendencia a «darksoulizar« el videojuego. Sea por activa o por pasiva, son muchos los que recogen ideas de aquí y de allá para dar forma a su título con algunas pinceladas de los elementos que hemos mencionado.

Por otro lado, hay quien lo intenta descaradamente. Crear su propio «souls», sin tapujos. En este sentido, el trabajo de Jyamma Games con Enotria The Last Song es un calco de manual. Sigue al pie de la letra todos los pasos de Dark Souls, si bien se atreve a introducir algunas peculiaridades en su ADN.

Enotria The Last Song nos invita a un viaje donde la Commedia dell’Arte se fusiona con la intensidad típica del género, transportándonos a una representación eterna donde cada combate es una coreografía. Y cada región, un acto impregnado de gran belleza.

Pero, ¿puede este teatro eterno cautivar realmente al público o se queda atrapado en sus propios hilos?

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Ya lo decía Shakespeare: «Todo el mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meramente actores»

La trama de este tipo de videojuegos suele mostrarse velada, casi criptográfica. Es un sello característico que juega con la imaginación del jugador, permitiéndole cavilar sus propias teorías argumentales. Y es algo que nos encanta. Descubrir detalles en la descripción de los objetos, o dejar que el escenario se convierta en un narrador mudo, mostrando su guion sin palabras, es un recurso muy sugerente.

No obstante, Enotria The Last Song es más rupturista que otros soulslike en ese sentido. Juega con el misterio, pero se abre al jugador como el telón en una obra de teatro. La ambientación de Enotria The Last Song se inspira en el sur de Italia, abandonando los mapas oscuros y opresores —adiós a las ciénagas pantanosas— para canjearlos por paisajes mediterráneos bañados por el sol. Y la verdad, en un subgénero tan apretado como este, se agradece mucho el cambio a esta estética mediterránea.

El mundo del juego está influenciado por la «Commedia dell’Arte«. Es una forma de teatro renacentista italiano, interpretado por actores itinerantes que usaban máscaras y roles estereotipados para contar historias cómicas. Estas eran a menudo improvisadas e iban llenas de sátira social y situaciones absurdas, lo que permitía adaptarse al público y al contexto.

Cada personaje tenía una máscara distintiva que reflejaba su rol en la historia y sus rasgos de personalidad. Ahí está el famoso Pulcinella, Arlecchino o Pantalone, representando arquetipos universales, como el amante apasionado, el villano manipulador o el ávaro codicioso.

Comprender, aunque de forma básica, el origen de la inspiración de Enotria The Last Song, nos permite disfrutar aún más de una trama que destila cierta originalidad, y cuyas referencias culturales están bien marcadas.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

«El mundo es un teatro y cada cual debe desempeñar su papel» —Miguel de Cervantes

La trama de Enotria se centra en el Canovaccio, una obra teatral cuya eternidad ha condenado a sus habitantes a repetir incesantemente los mismos roles, atrapándolos en una parálisis antinatural. En esta obra de teatro, todos tienen su papel como actores, un guion asignado y nadie puede cambiar la monotonía de sus vidas… Excepto nosotros.

Gracias a cierto personaje y sus tejemanejes, nos convertimos en el Desenmascarado. Es la única criatura en el Canovaccio sin máscara propia, sin las ataduras, capaz de elegir su destino. ¿O no? ¿Y si, de alguna manera, alguien está moviendo nuestros hilos?

Bueno, esa será vuestra misión. Es decir, averiguar qué ha provocado este evento extraordinario, y acabar con los Autores, los artífices del Canovaccio. Así, desentrañaremos los secretos ocultos tras las bambalinas de esta representación sin fin.


Jyamma Games nos ofrece un souls diferente, definido por una exquisita factura artística, un lore atractivo y unos escenarios bellísimos que son un soplo de aire fresco

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

«El teatro es el único Arte donde el hombre se enfrenta a sí mismo» —Arthur Miller

Esta puesta en escena es el pretexto para sumergirnos en una aventura interesante, repleta de referencias al folklore italiano, que se irá desgranando a medida que superemos los tres grandes escenarios que conforman la obra.

Y sobre estos podemos decir que Jyamma Games ha realizado un trabajo satisfactorio. Enotria The Last Song es un juego en el que el Mediterráneo es elogiado a lo grande: cielos de intenso azul, campos de girasoles dorados ondulando al viento, costas limpias… Y sí, algún que otro escenario oscuro. Pero incluso allí, donde los árboles se vuelven retorcidos, existe belleza Pequeños detalles que hacen resaltar el colorido que embadurna el diseño artístico.

Por otro lado, el mapeado está dividido en tres grandes secciones. A estas podemos acceder tras un tiempo de carga después de desbloquearlas. Siempre tendremos la posibilidad de utilizar las Cordas Risonantes —las clásicas hogueras— para realizar un viaje rápido.

Aunque la primera zona es lineal para aclimatar al jugador, pronto el juego se abre en unos escenarios bien conectados. Rebosan rincones secretos y los atajos que ya hemos visto en títulos similares. Nos han gustado mucho, porque el excelente diseño artístico va de la mano con un buen diseño de niveles que, si bien no alcanza a los mejores del género, sí resultan bien pensados e inteligentes.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

«Todos llevamos máscaras, y llega el momento en que no podemos quitárnoslas sin arrancarnos parte de la piel» —André Berthiaume

Las máscaras son el elemento jugable protagonista en esta obra —qué fácil salen las metáforas con este juego—. Como Desenmascarado, sin papel que interpretar, necesitamos vestirnos de otros actores del reparto del juego para convertirnos en ellos y usar sus habilidades. Por decirlo de otra manera, las máscaras son las clases que ofrece Enotria The Last Song.

Además de cambiar nuestra apariencia, ofrecen bonificaciones pasivas muy distintas, y podemos llevar hasta tres de ellas, intercalándolas en combate. Esto permite un combate inteligente, donde el éxito se constituye en una sabia combinación de características, armas y habilidades.

Más allá de las máscaras, que podemos conseguir de los enemigos normales o los jefes, existe un amplio abanico de opciones para configurar nuestra forma de jugar. Es un trabajo magnífico que nos permite elegir, hasta cierto punto, cómo queremos combatir.

Existe un árbol de habilidades común para nuestro personaje y sus máscaras. Estas habilidades pueden aplicarse en los diferentes papeles que interpretamos. Cada uno de ellos puede configurarse a nuestra manera. Luego están los guiones de máscara, que vienen a ser los clásicos hechizos. Todos ellos pueden potenciarse, así como las diferentes máscaras, hasta alcanzar su máximo potencial o reducir el tiempo de enfriamiento de nuestros guiones.

Esto suena muy bien, y mezclar y combinar líneas de máscaras puede ser divertido. No obstante, no todas tienen un gran impacto ni resultan útiles, limitando su utilidad a los guiones especiales de alguna de ellas o a los estados que estas pueden provocar.

Los guiones se llenan al golpear a los enemigos —cada uno de ellos tiene un tempo para llenar el medidor: andante, presto, allegro… —. Y esto obliga al jugador a arriesgarse a golpear. El problema viene con los jefes. Algunos de ellos no solo son durísimos, es que apenas nos dejan margen para golpear y, por ende, llenar el medidor de nuestras habilidades.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Una auténtica lasaña de equipamiento

Luego está el equipamiento, y aquí el juego comienza a mostrar sus puntos débiles. Existen alrededor de 120 armas —yo no he encontrado tantas—. Están divididas en siete categorías: espadas largas, grandes espadas, armas colosales, estiletes… Pero ninguna a distancia. La única forma de atacar desde lejos es usar un guion de máscara, si lo equipamos.

Pero ese no es el verdadero problema. El auténtico problema, y que estriba, casi seguro, en su origen humilde como juego indie, es que todas las armas de la misma clase tienen exactamente el mismo set de movimientos. Utilizar una ultra espada no es diferente de usar un martillo colosal. Técnicamente existen diferencias, pero sobre el papel.

Algunas armas pueden provocar alguno de los cuatro estados y daño elemental, y escalan diferentes estadísticas cuando estas se mejoran. Pero una vez nos hacemos con una buena arma, nos hemos visto obligados a elegir otra complementaria —podemos equipar dos a la vez—.

Aun dentro de la limitación de los sets de movimientos, cada máscara puede combinar armas diferentes para hacer frente a los enemigos. Algunos serán débiles contra cierto elemento, y la elección en base a su daño físico, elemental o de adore —un tipo de daño que se manifiesta por medio de ataques especiales—, resulta muy satisfactoria.

Cada efecto de estado, por cierto, tiene un lado pernicioso y otro positivo. Por ejemplo, el estado Mareado (Vis), aumenta el daño infligido y la regeneración de resistencia, pero reduce la defensa física, haciendo al afectado más vulnerable a los ataques enemigos. Jugar con los efectos de estado complementa un combate inteligente donde es imprescindible medir el timing.

Porque aquí entra en juego otra característica importante: el parry. No tenemos escudos, pero sí la posibilidad de bloquear los ataques enemigos. Si lo hacemos bien, llenaremos su barra de postura y, una vez completa, podremos ejecutar un ataque crítico fulminante.

Esto, junto con todo lo anterior, conforman un sistema de combate divertido y eficaz, que sigue la fórmula souls casi al dedillo, e introduce su propio aderezo.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Las máscaras que ocultan el lado tenebroso

No todo brilla en Enotria The Last Song. Bajo el radiante sol que proyecta su luz sobre las cristalinas aguas, existen sombras que afean el juego y que no podemos pasar por alto.

Por ejemplo, los enemigos se vuelven repetitivos en toda la aventura, y solo unos pocos se salen del estándar. Además, creemos que no pocos están desbalanceados, porque algunos de ellos son capaces de hacernos más daño que un subjefe.

Como ejemplo de esto, existen ciertas pruebas opcionales que encontraremos si somos exploradores; un círculo rojo que, cuando lo tocamos, aparecen enemigos. Estos pueden ser inexplicablemente débiles e inesperadamente fuertes, terriblemente fuertes. Os aseguramos que hemos combatido jefes más fáciles que algunos de estos enemigos.

Por otro lado, las animaciones resultan un poco toscas y no es fácil leer al enemigo —también somos un poco torpes, sinceramente—. También lo son las de nuestro personaje, que sin ser de cartón piedra, hemos tenido la sensación de que les faltan cuadros de animación en según qué acción.

Y también está el lado técnico. Enotria The Last Song no destaca por unos gráficos de vanguardia, pese a que su diseño artístico es brillante. Hemos jugado a la versión de Xbox Series X, y aunque el modo rendimiento nos ha funcionado bien a 60 cuadros por segundo, hemos sufrido algún tropiezo amargo, como micro congelaciones o bajadas de frames que entorpecen la acción.

El juego se ha comportado bien el 90% del tiempo, pero cuando estos errores aparecen, son especialmente molestos. En algunos casos, el juego ha crasheado y nos ha arrojado al menú de la consola.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Precio y duración

Luego está la duración. Enotria The Last Song es un juego corto, pero, a diferencia de otras reviews de los compañeros del sector, no creemos que el juego pueda superarse en 12 horas llendo al grano. Primero, por la dificultad, que se incrementa de forma absurda en varias ocasiones. Y luego porque el juego invita a explorar y descubrir los secretos que encierran sus escenarios. A nosotros nos ha tomado 25 horas ver los créditos, explorando todo lo posible.

Ahora bien, debemos tener en cuenta un detalle importante. Enotria The Last Song ha salido al mercado a 34,95€, un precio muy contenido que justifica su duración. Por ese precio, son alrededor de 20 horas bien invertidas.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

«Addio alla Scena»

En resumen, Enotria The Last Song es un buen soulslike. Sus taras, como un set de movimientos escaso, una dificultad desequilibrada, enemigos que se repiten y un rendimiento que podría ser mejor están ahí. Y aun así, no deberían echar para atrás a todos los que amamos el subgénero de los soulslike.

Jyamma Games nos ofrece un souls diferente, definido por una exquisita factura artística, un lore atractivo y unos escenarios bellísimos que son un soplo de aire fresco.

Por su lado, el combate es divertido y muy personalizable. Las máscaras aportan un toque original y su relación con la trama forman un ecosistema bien integrado. Y las habilidades, guiones de máscara y efectos de estado aportan un toque diferenciador.

Enotria The Last Song nos ha gustado, y tiene potencial para ser el primero de una nueva saga. No ocupará su lugar en el Olimpo del subgénero soulslike, pero creemos sinceramente que merece una oportunidad.

ANÁLISIS ENOTRIA THE LAST SONG VIDEOJUERGUISTAS ()

Enlaces de interés

Daniel Archer
error: Este contenido está protegido con derechos de autor

Descubre más desde Videojuerguistas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo