steel empire concept art

[Retro Análisis] Steel Empire / Empire of Steel (Mega Drive, Game Boy Advance, Nintendo 3DS)

Recordamos este peculiar matamarcianos de comienzos de los años 90 recuperado recientemente en digital

steel empire mega drive

Uno de los géneros más populares de los tiempos retro, de lejos, fue el matamarcianos. Hoy no goza del mismo tirón, aunque por suerte estamos recibiendo nuevas entregas y reediciones periódicamente, como es el caso de R-Type 3.

Esta escasez y las propias características estéticas y jugables de estos shoot’em up les ha permitido a los títulos más clásicos una segunda juventud entre los jugadores retro. Y también los curiosos, pues muchísimos han envejecido formidablemente bien. Ahí tenemos los reestrenos digitales de joyas del calibre de Gynoug o Gleylancer, por poner dos ejemplos.

No hace mucho, se ha sumado a este nostálgico revival Steel Empire, un fantástico videojuego cuya dirección artística le otorgó una personalidad distinguible dentro del género.

The Legend of Steel Empire portada analisis

Inspiraciones de Steel Empire

Steel Empire (Empire of Steel dependiendo de la región y Koutetsu Keinkoku en Japón) fue una producción del estudio HOT·B, cuya dirección corrió a cargo de Yoshinori Satake. Éste se inspiraría en animes tan populares como Conan, el niño del futuro (1978) para darle forma a su arcade, al que buscaba darle un toque retrofuturista. De igual modo, también hay una inspiración explícita en El castillo en el cielo de Studio Ghibli (1986).

La tradicional fascinación de Japón por la Europa de entreguerras terminaría por darle el empujón definitivo a la imaginación de Satake, quien desarrolló una elaborada historia para el título. Esto no era demasiado habitual en una producción del género matamarcianos.

Steel Empire explicaba cómo Sauron (el general Styron en las versiones asiáticas) daba un golpe de estado en un país ficticio, apoderándose de todos sus recursos. Así, iniciaba una progresiva conquista del mundo. El primer objetivo de este imperio, conocido como Motorhead por sus emblemas, será liquidar todos los territorios con una tecnología alternativa a la suya y, de este modo, convertirlos en dependientes de él.

En Steel Empire, la Tierra sufre una crisis tan extrema que ha agotado sus recursos. Ello ha forzado a la población a volver a la maquinaria de vapor y la tecnología de la primera revolución industrial del siglo XIX. Esto convierte a regiones como la república de Silverhead, donde se ha perfeccionado la energía sostenible, en una amenaza para Sauron… ¿Adivináis dónde empieza el juego?

steel empire mega drive

Steampunk a 35mm

Como veis, Satake hizo un popurrí de elementos reales y fantásticos (la Primera Guerra Mundial, El Señor de los Anillos de Tolkien, la reivindicación ecologista, bandas de rock de los 70, la revolución industrial del vapor…) para desarrollar una historia sorprendentemente cuidada. Máxime para ser un matamarcianos de los 90.

Todo este guion aparece citado en los títulos de crédito de Steel Empire como una novela de 1819 escrita por Caar H. Schitch. Una broma interna del productor, pues ni libro ni escritor se tiene constancia que sean reales.

Del mismo modo, las escenas entre fase y fase se muestran como proyecciones de un vetusto 35mm, a la usanza de las pioneras películas del 1900. El estudio, de hecho, cita a HOT-B Film Corporation como la productora de cine tras las escenas, lo cual era otra broma interna.

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Lanzamiento y marketing

Steel Empire debutaba el 13 de marzo de 1992 en Japón y en EEUU, el 19 de mayo del mismo año. A Europa llegaría en junio y lo haría con reajustes en el nombre por temas de copyright (Empire of Steel en Alemania) bajo el sello Flying Edge. Este a su vez era una división de la casa Acclaim, dedicada específicamente a la distribución de productos SEGA.

Para el lanzamiento, SEGA contrató al grafista e ilustrador de prestigio Marc Ericksen quien, además de diseñar los logos de empresas multinacionales como United Airlines, colaboró en numerosas ocasiones con la casa de Sonic. Suyas fueron también, entre otras, las carátulas de Thunder Force II, Space Harrier y James Pond II.

La portada de Steel Empire fue sencillamente un portento. Lucía un espectacular zeppelin inmerso en ráfagas de fuego sobre una fortaleza. El rojo de los impactos contrastaba con los grises y azules de las estructuras de acero que dominan el guion del juego y la puesta en escena. El autor, que ha menudo señala esta portada como una de las mejores de su amplia y reconocida carrera, es genuinamente cinematográfica y noventera.

Sin duda, su parte artística contribuyó decididamente a que Steel Empire lograse un estatus de juego de culto prácticamente desde su estreno. Sobre todo en Japón, mercado en el que tuvo un gran éxito en crítica y público.

En occidente, por el contrario, obtuvo una acogida algo menos entusiasta. Se le consideró “rompedor estéticamente”, pero demasiado conservador y predecible en sus dinámicas de juego, según apuntaron medios como EDGE o Sega Power.

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Steel Empire y su deseo de ser diferente

Las virtudes del juego iban más allá de su esfuerzo en argumento y diseños, con máquinas que imitaban los estrafalarios y visionarios dibujos de Leonardo Da Vinci bajo filtros steampunk.

Y es que era, y es, divertidísimo, con un sentido del ritmo fantástico y muy rejugable. Contaba con dos maquinarias (un dirigible y un biplano), opuestos en sus parámetros de velocidad o resistencia al fuego enemigo. Como podéis imaginar, el zeppelín era más lento pero aguantaba más disparos enemigos, mientras que el biplano era mucho más ágil. De este modo, una partida controlando uno no tenía nada que ver si después elegíamos al otro.

Otra de sus características era la posibilidad de disparar también desde atrás, hacia el lado izquierdo de la pantalla. Un recurso que el juego explotaba a menudo con oleadas en las dos direcciones para aumentar el nivel de desafío. También eran parte de las rutinas de los jefes finales (trenes, máquinas voladoras), gigantescos y rebosantes de detalles en su delicioso pixel art y fieles a esos primeros bocetos de la tecnología a vapor.

steel empire mega drive

Un matamarcianos para todos los usuarios

Sin embargo, Steel Empire no era un producto sólo para los más curtidos en los matamarcianos. Su productor, Satake, estableció un sistema de subida de nivel con el que mejoraba el rendimiento de nuestra aeronave (automático y muy simple, pero ahí estaba) hasta un máximo de 20 niveles.

En la misma línea de resultar un matamarcianos algo más accesible, cuando nuestra barra de vitalidad llegaba a cero, no volvíamos al principio de la fase -como mandaban los cánones de la época-. En lugar de eso, continuábamos exactamente en el mismo punto en que estábamos. Eso sí, sin power-ups.

Sólo había que empezar, desde el principio del todo, si perdíamos todas los continues. Eso sí, no faltaban las vidas extra si superábamos una determinada puntuación, como en todo arcade retro. Una vieja escuela que podía ser tan exigente como gustasen los puristas, pues tenía niveles de dificultad que hacían sudar de lo lindo.

De igual modo, los power-ups, o ayudas extra en pantalla, se recogían de los enemigos. Consistían en avionetas de refuerzo o misiles extra, en sustitución de los escudos o láser prototípicos de los matamarcianos espaciales.

The Legend of Steel Empire
The Legend of Steel Empire (Switch)

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Versiones de Steel Empire

Con una versión prevista para recreativas que finalmente no pasó del estado beta, las Game Boy Advance japonesas recibirían una versión del original, curiosamente otro día 13, pero de mayo de 2004. La producción, a cargo esta vez de Kenji Ono (Sonic 3D Blast) llegaría a Europa poco después. Mantuvo los cambios que se introdujeron especialmente en lo relativo a las intervenciones de los bosses, que esta vez se adaptarían a las restricciones de una pantalla portátil.

El apartado visual, del que se encargó con muy buen gusto Nanako Fujita (Lunar), ganaba muchos enteros con un uso del color y unas animaciones de acabado artesanal bastante cuidado.

El remake de Steel Empire llegaría en 2014 a Nintendo 3DS con una fantástica reimaginación visual. Esta sacaba partido a la tecnología 3D de la pantalla de la consola para darle más esplendor a su pixel art. Tardaría casi dos años en llegar a Europa. Lo haría únicamente a través de la distribución digital, formato en el que aterrizaría también en 2018 a través de Steam.

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The Legend of Steel Empire (PS4)

Relanzamiento de The Legend of Steel Empire en nuevas plataformas

Afortunadamente, la casa Meridiem Games ha comercializado en formato físico The Legend of Steel Empire primero en Nintendo Switch, y después en PlayStation 4. Para la ocasión, se ha apostado por una reimaginación del remake de Nintendo 3DS. En palabras de su último productor, no se puede realizar uno tomando como base el original de Mega Drive, pues su código se perdió.

Desde el 18 de julio de 2024, The Legend of Steel Empire también se comercializa en formato digital para Nintendo Switch y PS4 en un bundle. Over Horizon x Steel Empire reúne dos viejas glorias del matamarcianos por 14,99 € en un único pack.

Al menos, de un modo u otro, el imperio de acero ha vuelto con toda la nostalgia de la época. Y eso es motivo de celebración, tal y como os contamos en nuestra review de la reedición HD de Meridiem Games.


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Sergio Díaz
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