Battlefield 6: Vuelve la experiencia bélica que queremos a PS5, PC y Xbox Series
Vuelve el Battlefield que queremos: la experiencia bélica y cinematográficamente más épica

Han pasado cuatro años desde la salida de Battlefield 2042 y este Battlefield 6. Aquel fue un videojuego que ilusionó con un primer tráiler espectacular y una posterior beta que dejó los dientes largos, a pesar de los cambios con respecto a otras entregas de la saga; la sustitución de las clases tradicionales por otras donde los personajes tenían ítems o habilidades concretas no sentó nada bien en la comunidad más veterana.
Y, una vez llegó el lanzamiento, todo fue un desastre. La optimización era pésima, llena de bugs y con una continuidad escasa de contenido. Junto con Battlefield V, ya eran dos entregas que no habían gozado de una gran acogida y los problemas se sucedían. De este modo, EA y DICE dejaron a la saga en un gran letargo de 4 años hasta ahora, a menos de dos meses de la salida de Battlefield 6.

Vuelta a lo que funcionaba
La promesa de un regreso a la época dorada de Battlefield 3 y 4 con un acercamiento a la guerra moderna está causando furor entre los amantes de los shooters bélicos. El poco interés por el nuevo Black Ops 7 ha propiciado que, en la beta celebrada durante el fin de semana del 7 al 10 de agosto, haya superado el récord de jugadores activos en Steam de Call of Duty. Esto no es tontería.
Sí, claro que cabe la posibilidad de que ElectronicArts pueda truncar el lanzamiento con pases de temporada, recortes de contenido o una mala optimización de salida. Pero eso es otra historia.
Con lo que tenemos entre manos y sin adelantar contextos, Battlefield 6 deslumbra con una experiencia bélica inmersiva gracias a su mezcla de sonido y a las continuas partículas y efectos que se superponen en pantalla. Todo esto ya supone una marca de la casa de la saga de EA, pero vuelven a superarse al ir más allá en materia de destrucción de edificios e inmersión.

Dentro de una película de guerra
La mayor baza de Battlefield 6 es, como todas las entregas anteriores, saber encontrar el punto justo entre realismo y diversión. No quiere ser arcade, pero tampoco un simulador.
Ese es la gran virtud de la saga, y a ella se encomienda de nuevo. En esta beta esa sensación sigue manteniéndose. Es divertidísimo, sobre todo con colegas online, gracias a detalles nuevos tan efectistas como la mecánica de arrastrar a tu compañero cuando vas a revivirlo. Exhiben animaciones muy bien cuidadas y fomentan un roleplay como si estuvieras en Salvar al soldado Ryan.
Una de lo grandes reclamos ha sido la mejora del motor gráfico en materia de elementos destructibles en el mapa y como estos funcionan. Si en Battlefield 4 teníamos aquel espectacular edificio de Shanghái que se derrumbaba y caía al río, aquí tenemos una destrucción mucho más orgánica.
Los escombros, el polvo y el caos aparecen en cada pared y tejado destruidos con una textura con más definición. Los trozos de edificios pesan, puedes sentir la brutalidad de la explosión al ver caer esa estructura.
Por no mencionar que se ha conseguido mejor esa sensación de caos en una guerra. Hay una gran cantidad de elementos destructibles en pantalla que potencian ese efecto. Es el espíritu de destrucción de Battlefield pero con los gráficos renovados que permite la presente generación.

Sistema de clases tradicional
Una de las mayores quejas de la última entrega fue la aparición de nuevas clases que parecían salidas de Apex Legends. La franquicia perdía identidad, y por ello, ha vuelto a las clases de asalto, apoyo, ingeniero y reconocimiento. Eso sí, trae un cambio significativo que no agradará a los fans de siempre, y es el hecho de que las armas no están bloqueadas por clases. Ahora puedes ser de asalto, pero equiparte un francotirador.
Lo que si está determinado por cada clase son los gadgets y habilidades. La posibilidad de reparar el tanque con el soplete sigue siendo del ingeniero, por ejemplo. Puede llegar a ser injusto, en concreto si no fijamos en la clase de asalto, que cuenta con la capacidad de llevar una segunda rama principal. Por defecto llevas un fusil de asalto, una pistola y la escopeta. En este aspecto pueden surgir momentos donde el jugador con dicha clase pueda desequilibrar las partidas, y debería corregirse.

Gunplay y movilidad excelentes
No hace falta mencionar el perfecto equilibrio que siempre consigue la jugabilidad para ser divertida y tener un acercamiento que se percibe similar a la realidad.
Esta entrega se siente muy frenética, sin llegar a convertirse en la jugabilidad más arcade de Call Of Duty. De hecho, los primeros gameplays que aparecían en redes sociales de manos de jugadores expertos parecían anticipar un videojuego más parecido al shooter de Activision que al de DICE.
No es el caso. Sigue siendo una jugabilidad que recuerda sobre todo a la de la tercera y cuarta entrega, potenciada por la magnitud de la cantidad de partículas que saltan con cada disparo y explosión, y su evidente salto gráfico.
Sus vehículos conservan esa sensación de que pueden ser mucho más disfrutables si juegas lo suficiente como para dominarlos. El caza es el perfecto ejemplo de ello. Es difícil de controlar en los primeros compases de juego.
En líneas generales, las armas se sienten y controlan de fábula. El sonido sigue siendo espectacular, como siempre. La única pega es el poco peso que se siente al usar la única escopeta de la beta, muy ligera al disparar a nuestros enemigos.

¿Será suficiente contenido para aguantar meses y meses?
En principio tenemos cuatro mapas en esta beta, uno de ellos ambientado en Gibraltar. El más impresionante es Pico de la liberación, un mastodóntico paisaje en unas montañas nevadas, muy vertical y perfecto para todo tipo de escaramuzas. Se esperan unos nueve mapas de salida, sumados a las posibles remasterizaciones de mapas antiguos de entregas anteriores.
Hace meses anunciaron la creación de Battlefield Studios, una unión de los desarrolladores de cada estudio encargados de la saga, con fans previamente seleccionados. Parece más bien un campo de pruebas para desarrollar nuevas experiencias en Battlefield con la colaboración directa de la comunidad de jugadores. Por no olvidar la confirmación de un battle royale gratuito, que aún no tiene fecha de lanzamiento confirmada.
El juego tiene un potencial imponente y todo dependerá de que EA no caiga en la misma situación de lanzar el videojuego antes de tiempo. La presión por competir contra Call Of Duty puede ser su mayor error de cara a su propia supervivencia.

Un rendimiento en PC esperanzador
Es una alegría saber que el motor Unreal Engine 5 no está presente en Battlefield 6. Para los habituales jugadores de PC, el motor de Unreal aún no goza de una buena optimización y en muchos casos solicita unos requisitos altísimos. En cambio, el motor Frosbite está muy pulido y rinde a un nivel gráfico más que notable. La iluminación y los efectos es lo que sí se percibe como lo más cercano a la nueva generación.
Está claro que no depende de amoldar el motor gráfico a las generaciones de Playstation y Xbox.

¿El resurgir de Battlefield?
Por ahora, la beta ha sido un éxito y el videojuego ha gozado de una aclamación positiva por parte de la comunidad. El sistema de destrucción es más portentoso que nunca, los cascotes y escombros caen a nuestros pies mientras miles de balas rozan nuestra cabellera. La mezcla de sonido se asemeja a lo que podríamos escuchar en una guerra real y la inmersión es total.
El sabor de boca es muy positivo, pero todo quedará en manos de que EA no cometa los errores cometidos en el pasado y vuelva a situar a Battlefield en el lugar que le corresponde.
Solo queda esperar hasta el 10 de octubre, cuando tenga lugar su lanzamiento en Playstation5, Xbox Series X|S y PC (Steam, EA App y Epic Games). Ahí tendremos nuestro veredicto definitivo y os lo contaremos aquí con todo detalle.