5 RPG tácticos por turnos muy difíciles para PS5, PC, Switch, Xbox y PS4
Juegos hardcore de estrategia por turnos (SRPG – TRPG) con una dificultad tan alta que solo son aptos para los más valientes… (o los masoquistas)

La dificultad en un videojuego es un tema muy interesante y siempre ha dado de qué hablar. Existe de todo, desde juegos accesibles pensados para los más pequeñines de la casa, o juegos que, sin estar pensados para un público infantil, son sencillos por su propio concepto –Animal Crossing puede ser un buen ejemplo de esto-.
Debido a la gran variedad de géneros distintos, puede ser complicado analizar si un juego es verdaderamente difícil, ya que la dificultad depende de muchos factores. Primero, de si el videojuego está bien balanceado, con una IA bien programada, así como que sus mecánicas y «principios» jugables resulten coherentes, entre muchos otros condicionantes.
Por otra parte, estamos nosotros, los jugadores. Nuestra experiencia jugando, así como nuestras habilidades y nuestros géneros favoritos pueden convertir un mismo videojuego en un paseo para unos, o en otra tortura para otros.
Los juegos de FromSoftware son un buen ejemplo. Aquí no existe un selector de dificultad, pues es el desarrollador el que ha decidido de antemano qué experiencia general debe tener el jugador que se atreva con sus títulos. Algunos llevan mucho tiempo jugando a Dark Souls y compañía, de modo que sus juegos pueden ser más sencillos de afrontar que para aquellos que entran por primera vez -hay quienes son capaces de hacer un No Hit en Sekiro, mientras que el que escribe estas líneas no arranca a llorar con ese juego-.
Ahora bien, en este artículo vamos a centrarnos en un subgénero muy concreto: los videojuegos tácticos por turnos, ya sea que pertenezcan al género del RPG o de la estrategia en general.

Las habilidades para jugar a estos videojuegos son muy diferentes a las requeridas por casi todos los otros géneros. En un RPG táctico por turnos no se precisan habilidades dactilares para hacer un ultra combo ni reflejos de felino para hacer un parry o una esquiva perfecta, nada más lejos. En esta clase de títulos, la calma y la reflexión, así como un sentido agudo de perspicacia y desconfianza son algunas de las características necesarias de sus jugadores habituales.
Ahora bien, ¿dónde estriba la esencia de la dificultad en un videojuego táctico por turnos? Hay quien opina que, a más número de enemigos en pantalla, más difícil se vuelve el juego. Y si bien esto es cierto, no lo es en términos absolutistas. Que el juego lance pelotón tras pelotón de enemigos contra nuestra escuadra convierte al juego en una simple resta (los puntos de vida del adversario contra los nuestros), generando así un mayor grado de dificultad. Pero se trata de una dificultad artificial al fin y al cabo.
Un RPG táctico por turnos es realmente difícil cuando su IA utiliza patrones de comportamiento reactivos a los nuestros, y cuando esta sabe elaborar tácticas complejas para que las unidades enemigas ejecuten con acierto el juego posicional.
Además, un juego de estrategia táctica por turnos debe estar bien balanceado -lo que incluye un inteligente diseño de escenarios y habilidades-, y los enemigos deben cambiar su comportamiento táctico en función de la dificultad escogida, pues no basta que estos sean más resistentes o hagan más daño según el selector de dificultad.

Los cinco juegos que os recomendamos a continuación cumplen estos criterios a mayor o menor grado. Son juegos de estrategia táctica por turnos que, a diferencia de los que recomendamos en el artículo anterior, no son aptos para novatos.
Son extremadamente exigentes incluso entre jugadores experimentados. En estos, cada turno es un punto de no retorno, y cada acción exige arte y cálculo. Es la guerra total entre la inteligencia humana y la artificial, donde el movimiento equivocado suele ser el último.
De modo que, si estáis preparados, allá van cinco títulos de estrategia táctica por turnos para jugadores hardcore. ¡Prepare to die!
5 RPG tácticos por turnos muy difíciles: Xcom Long War of the Chosen
La saga Xcom es muy conocida por los fans de la estrategia táctica por turnos, y el favorito de muchos -servidor incluido-. Desde UFO Defense, creado por Julian Gollop en 1994 hasta que Firaxis Games recuperase la licencia con Enemy Within en 2013, la saga Xcom siempre ha ofrecido un reto táctico y estratégico cuya dificultad destaca por encima de la media -que se lo digan a aquellos valientes que se atrevieron con Terror from the Deep, la segunda entrega, allá en el 95-.
No obstante, hemos escogido Xcom 2 como representante de toda su generación. De base, Xcom 2 presenta un nivel de dificultad muy ajustado, especialmente para aquellos que quieren poner un pie por primera vez en este tipo de juegos. Sin embargo, vamos a subir el listón de dificultad hasta un límite prácticamente inalcanzable para la mayoría de juegos de estrategia táctica.

La expansión War of the Chosen reconfiguraba muchas mecánicas de juego, creando una experiencia nueva que subía la dificultad hasta cotas casi insufribles, especialmente en los niveles de dificultad más altos, donde la IA enemiga era capaz de cambiar sus patrones y realizar tácticas maestras que nos dejaban vendidos con facilidad.
Además, era imprescindible estudiar el árbol de habilidades de cada soldado y formar varios pelotones que combinasen bien para hacer frente al enemigo -con especial énfasis en los Elegidos, que podían invadir cualquiera de nuestras misiones aleatoriamente como si de un Dark Souls se tratase, y reventarnos la faena-.
De igual manera, pensar a qué proyecto de investigación asignábamos prioridad se convertía en un elemento clave de la estrategia fuera del campo de batalla, pues determinaría el acceso a equipamiento de élite en varias formas. Llegar tarde a una investigación importante significaba una clara desventaja frente a un enemigo que, misión a misión, se volvía imparable.
Pero vayamos aún más allá, porque Xcom 2 cuenta con un mod oficial -reconocido y aceptado por Firaxis– que convierte War of the Chosen en una auténtica guerra apocalíptica digna de los más grandes estrategas -servidor no incluido-. Es justo aquí donde queremos hacer hincapié en esta recomendación.
Log War of the Chosen, nombre oficial de este mod creado por Pavonis Interactive, solo está disponible en Steam e instalarlo solo supone un click desde Worckshop -para ello debemos comprar la expansión, obviamente-. ¿Y en qué consiste el reto? Básicamente, Log War reconstruye íntegramente el juego de Firaxis aumentando drásticamente el tamaño y la intensidad de las campañas.

De inicio contamos con un mayor número de unidades disponibles por misión, de modo que gestionar el reposicionamiento y las acciones de todos ellos exige de nosotros la capacidad de ver el escenario en todo su conjunto, imprescindible para no dejar a nadie expuesto ni adentrarnos demasiado en la «niebla de guerra». Por supuesto, el número de enemigos es mayor, pero no de forma equivalente, ya que es fácil que nos tripliquen en número y que aparezcan enemigos especiales y más fuertes con más frecuencia.
El sentimiento de indefensión es prácticamente constante, pues ser detectado debido a un mal posicionamiento supone iniciar una batalla intensísima donde no basta con ser buen jugador, además hay que jugar bien, muy bien. Esta intensidad, la sorprendente capacidad que tiene Xcom de meternos en sus batallas y la explotación tan brutal de todos sus elementos pueden conseguir desesperar hasta el más valiente.
Lo más sorprendente es cómo el enemigo domina el juego reactivo, reaccionando a nuestros actos fortaleciendo las diferentes regiones del globo, consiguiendo aumentar -aún más- la dificultad de cada misión así como el número de ataques de represalia contra nuestros refugios.

De modo que, si ya es un reto dar caza a los Elegidos para que estos no evolucionen y que el proyecto ADVENT no siga su curso, ahora el juego nos obliga a jugar a la defensiva y a tener siempre disponible una guarnición de soldados bien entrenados para frenar esas incursiones.
El fracaso en una sola misión supone perder una decena de nuestros hombres, un elemento jugable al que debemos acostumbrarnos porque aquí, especialmente en Long War, la vida de nuestras unidades se canjea con facilidad.
La variedad y la cantidad son el eje de la dificultad de esta excelentísima expansión, pues como su nombre indica se trata de una campaña larguísima y extremadamente desafiante. Tal vez, Xcom 2 junto con este mod sea el juego de estrategia táctica por turnos más difícil de cuantos hemos jugado. Y eso es mucho decir.
Por cierto, todo esto que os hemos contado ocurre en el nivel de dificultad estándar. Si queréis subir el nivel, no digáis que no os hemos advertido.
5 RPG tácticos por turnos muy difíciles: Gloomhaven

Hemos escogido en segundo lugar a Gloomhaven porque no solo es un RPG de estrategia táctica por turnos muy difícil, sino porque, además, se ejecuta sobre una estructura jugable muy diferente al resto y esto lo convierte en un videojuego muy especial.
Gloomhaven es un famoso juego de mesa que dio el salto al formato digital en octubre de 2021 después de pasar dos años en acceso anticipado en PC. Actualmente también está disponible para consolas ofreciendo la misma adaptación perfecta del juego de mesa, con la ventaja de que, tanto en consolas como en PC, podemos disfrutar del juego en solitario.
En síntesis, el juego de Flaming Fowl Studios es un juego de exploración de mazmorras donde debemos elegir a varios mercenarios entre los 17 disponibles, cada uno con sus propias características, con sus puntos fuertes y debilidades -hay más de mil habilidades, ojo al dato, así como una tienda donde podemos equipar a nuestros mercenarios con equipo nuevo-.
A estos debemos asignarles cartas que, a su vez, serán nuestras opciones de ataque y movimiento en la partida. La densidad y calidad del combate que ha conseguido el estudio a la hora de traspasar las reglas del juego de mesa destaca por ofrecer unos combates dificilísimos que dependen tanto de la suerte como de nuestra habilidad táctica.
No es un juego que uno aprenda a jugar en una tarde, pues ya solo el tutorial tiene una duración de dos horas y hay más de 160 misiones por campaña. De este modo, aunque aprendamos las reglas en el tutorial, masterizar el juego es una tarea espectacularmente difícil tanto por la duración del título como por la cantidad casi absurda de posibilidades que nos presenta cada combate.
Cada mazmorra está representada por un mapa pequeño dividido en casillas hexagonales. ¿Y dónde está la dificultad? Básicamente, en un juego táctico por turnos cada unidad suele tener un rango de movimiento que nos permite dominar las posiciones de ventaja. Pues bien, en Gloomhaven dependemos de las cartas para mover a nuestros personajes, y si no hemos tenido suficiente suerte, nos tocará idear otra estrategia.

Cada carta en Gloomhaven tiene dos mitades, que se combinan entre un montón de habilidades diferentes, entre ellas las acciones de movimiento, y esa combinación de ataques, defensas y movimiento puede darse en dos turnos diferentes.
Esto nos hace escudriñar el tablero de una manera mucho más cuidadosa, pues aunque los escenarios son pequeños, no saber usar una acción de movimiento en el turno adecuado -o que tus unidades se queden clavadas en sus casillas por no tener la carta adecuada- puede destruir tu party en un plis plas.
Estas reglas tan características hacen que cada mazmorra se convierta en un auténtico rompecabezas lleno de tácticas difíciles que, a la vez, dependen de la buena suerte. Cada misión es un punto de no retorno, pues incluso en la dificultad más asequible, Gloomhaven puede suponer un reto tremendo incluso para aquellos que tenemos experiencia en este tipo de juegos.

No obstante, se trata de uno de los mejores juegos tácticos del momento, que cuenta además con un diseño artístico exquisito y una cantidad de contenido tremenda. Sin entrar en más detalles -porque habría mucho que decir sobre su sistema de cartas- solo podemos recomendar Gloomhaven a los amantes del riesgo, pues de los juegos de esta lista este es, con toda seguridad, «café para los muy cafeteros».
5 RPG tácticos por turnos muy difíciles: Wartales

Hace poco le dedicamos un extenso análisis aquí en Videojuerguistas, y no queríamos dejar pasar la oportunidad de incluirlo en este recopilatorio, pues es un excelente RPG táctico y, a su vez, un juego cuya curva de dificultad puede ahuyentar al más valiente.
Wartales nos presenta un enorme mundo abierto ambientado en el medievo con toques de baja fantasía, que podemos recorrer con libertad desde una vista cenital. En este viaje, acompañamos a un grupo de mercenarios con el objetivo de alcanzar fama y riqueza, y es justo aquí donde Shiro Games ha diseñado un sistema de supervivencia muy bien calculado que nos obligará a tomarnos las cosas con calma y medir muy bien nuestras posibilidades.
Para empezar, recorrer este gigantesco mapa no sale gratis. Nuestros mercenarios necesitan alimento, medicinas, equipo adecuado -incluso para bajas temperaturas- entre muchos otros pertrechos. Y por supuesto, cada mercenario debe recibir su salario cada cierto tiempo, así como hacer una pausa cuando el medidor de cansancio llegue a cero.
Esto añade una capa adicional de metagestión fuera de las batallas, pues necesitamos a nuestros mercenarios en plenas condiciones para hacer frente a los muchos peligros que encontraremos ahí fuera. No alimentar bien a nuestros chicos o no pagarles a tiempo hace que baje su medidor felicidad, y esto ocasiona que algunos deserten, dejándonos vendidos pues, perder a una unidad significa perder a alguien en el que hemos invertido tiempo y recursos. Por no hablar de que cada mercenario tiene una profesión útil y, de largarse, perderíamos a su vez muchas ventajas debido a las características únicas de esa unidad.
Por si fuera poco, el oro que necesitamos para comprar comida -y es requisito fundamental aprender buenas recetas si queremos ahorrar un pellizco-, es también necesario para comprar o mejorar nuestro equipo, así como para reparar nuestras armaduras después de la batalla.
Esto consigue que, como jugadores, debamos mirar más allá de lo inmediato y saber hacer malabares con los enseres que tenemos en el campamento. Comenzar un combate con nuestro equipo dañado es una desventaja absoluta, y si perdemos a una unidad, la perdemos para siempre -despídete de tu mejor herrero, del cocinero, o de ese gran guerrero al que tanto has entrenado-.

Pero Wartales es, ante todo, un juego que resuelve sus batallas con un inteligentísimo sistema de combate por turnos. Y aquí -siempre dependiendo del nivel de dificultad, pues el juego da varias opciones- Wartales puede suponer un dificilísimo reto.
El juego funciona con el clásico sistema de «one unit per turn» -o una unidad por cada turno-, y una vez nuestra unidad entra en contacto físico con un enemigo -estos pueden ser personas, animales u otras criaturas-, estos quedan enganchados en combate singular. Esta mecánica es el eje central de la estrategia, pues saber elegir qué unidad entra con contacto y en qué turno hacerlo puede condicionar muchísimo nuestras opciones tácticas.

De nuevo, Wartales cuenta con una IA reactiva, que aprende a usar patrones nuevos según sube de nivel, cambiando sus tácticas y su equipamiento a medida que avanzamos en su denso mundo. Una lección magistral de cómo hacer que un RPG táctico se sienta orgánico, pues la IA sabe hacer fluctuar sus patrones de comportamiento adaptándose -e incluso superando- a nuestra capacidad de enfrentamiento.
Una IA que de ningún modo es estática, que sabe reservar sus trucos para sorprendernos, y con la que convierte a Wartales en un juego que nos rechaza continuamente pero que, a su vez, nos incita a seguir mejorando. Una auténtica joya por sus aportaciones únicas al género, que está disponible actualmente para PC, Nintendo Switch y Xbox Series.
5 RPG tácticos por turnos muy difíciles: Lost Eidolons

Lost Eidolons es el primer trabajo de Ocean Drive Studios, un desarrollador coreano amante de la estrategia táctica y, en concreto, de la saga Fire Emblem.
Hemos decidido incluirlo en esta lista por dos razones. La primera, porque, aunque Lost Eidolons se inspira descaradamente en la saga de Nintendo, tiene suficiente calidad como para medirse de tú a tú con cualquier entrega de Fire Emblem. Y este parecido no es casual, pues el propio desarrollador confirmó que Three Houses fue su principal fuente de inspiración. Podríamos haber elegido a muchos otros RPG tácticos difíciles, pero no queremos dejar pasar la oportunidad de dar a conocer este gran juego, que está disponible para PC, Xbox Series y PS5.
La segunda razón es, porque a diferencia de Fire Emblem y otros juegos de corte similar, Lost Eidolons es un videojuego implacable, con una dificultad altísima incluso en el nivel de dificultad por defecto. En el modo difícil es un dolor de muelas, directamente.
Dejando a un lado las opciones de diálogo y el tiempo libre que podemos pasar en nuestro campamento -como ya ocurría en Fire Emblem: Three Houses en el monasterio-, es en el combate donde Lost Eidolons pone su mejor cara, con unos escenarios bien pensados cuyos enemigos están ubicados en lugares estratégicos dispuestos a darnos la paliza del siglo -como detalle, el desarrollador se vio obligado a sacar un parche para reducir la dificultad de algunas misiones, ahí queda eso-.
Si conocéis Fire Emblem, la forma de entrar en batalla os resultará familiar. Lost Eidolons nos propone combates tácticos en escenarios relativamente grandes cuyo suelo está marcado por casillas cuadradas -estas pueden ser o no visibles según lo deseemos-. Sin embargo, Lost Eidolons tiene unas peculiaridades que lo alejan de la saga nipona.
Existe un triángulo de armas, aunque este cambia su concepto por uno más realista. Las espadas son eficaces contra armaduras de cuero, las hachas contra las armaduras pesadas y los arcos y lanzas contra la ropa de tela que suelen llevar los magos. Detenernos a revisar qué enemigo lleva qué cosa es un punto importante de nuestra estrategia, porque las combinaciones pueden ser muchas; desde magos con armadura pesada hasta guerreros con armadura de cuero y un hacha en las manos.

Si conocéis Fire Emblem, la forma de entrar en batalla os resultará familiar. Lost Eidolons nos propone combates tácticos en escenarios relativamente grandes cuyo suelo está marcado por casillas cuadradas -estas pueden ser o no visibles según lo deseemos-. Sin embargo, Lost Eidolons tiene unas peculiaridades que lo alejan de la saga nipona.
Existe un triángulo de armas, aunque este cambia su concepto por uno más realista. Las espadas son eficaces contra armaduras de cuero, las hachas contra las armaduras pesadas y los arcos y lanzas contra la ropa de tela que suelen llevar los magos. Detenernos a revisar qué enemigo lleva qué cosa es un punto importante de nuestra estrategia, porque las combinaciones pueden ser muchas; desde magos con armadura pesada hasta guerreros con armadura de cuero y un hacha en las manos.

Para entenderlo mejor, si las unidades contrarias tienen planificados ciertos ataques en su siguiente turno y nosotros acabamos con alguna de esas unidades, esto ocasiona que la IA se replantee su estrategia en un momento, cambiando los objetivos sin poder prever las consecuencias inmediatas.
De ese modo, el cálculo y el juego posicional se convierten en un arte difícil de dominar en un juego que cada batalla se asemeja a un enorme rompecabezas. Sin embargo, esto se convierte en un pique constante que nos anima a ser mejores estrategas, convirtiendo a Lost Eidolons en un videojuego letal y divertidísimo por igual.
5 RPG tácticos por turnos muy difíciles: Darkest Dungeon

Tal vez te preguntes qué hace Darkest Dungeon en esta lista, ya que cuando hablamos de RPGs tácticos por turnos siempre tenemos en cuenta la movilidad y la posición de nuestras unidades para formular una estrategia. Y tenéis razón, eso es así. Y por este motivo el juego de Red Hook Studios debe aparecer aquí pues, aunque se trata de un juego de exploración de mazmorras en 2D, la posición de nuestras unidades en batalla es la clave para sobrevivir.
La premisa es muy interesante: recibimos una carta en la que se nos dice que somos el único heredero de una mansión. Hasta aquí bien. El problema es que tanto la mansión, como el pueblecito donde se ubica así como sus alrededores, han sido malditos.
Con esta sencilla puesta en escena, Red Hook Studios nos sumerge en un roguelike solo apto para verdaderos héroes, en el que nuestra prioridad absoluta es cuidar de nuestros personajes al tiempo que cruzamos mazmorras infestadas de enemigos.
Y aquí existe una mecánica muy peculiar: tenemos un medidor de luz que va menguando con el tiempo y, a mayor oscuridad, más monstruos aparecen y más fieros resultan estos. Por otra parte, correr ese riesgo nos permite obtener un mejor botín.
El equilibrio entre riesgo y recompensa está medido al milímetro, pues si utilizamos las antorchas para recuperar luz y no arriesgar demasiado, es fácil caer en las tinieblas poco después, ya que nuestra fuente de luz tiene usos limitados y las mazmorras son, a su vez, más largas y difíciles.
Pero claro, la auténtica salsa se encuentra en el festival de encuentros aleatorios contra todo tipo de criaturas retorcidas nacidas de esa oscuridad. Es en el combate por turnos de scroll lateral donde Darkest Dungeon saca a relucir su implacable dificultad, haciendo capaz de llorar de frustración hasta el más veterano.

En el combate, nuestras unidades ocupan una posición concreta dependiendo de su clase, pues estas tienen su rango de efectividad según dónde se ubiquen. Un guerrero cuerpo a cuerpo siempre deberá estar el primero, mientras que un healer debería ocupar la última posición. Ocurre igual con los enemigos, y la estrategia pasa por desubicar a las unidades contrarias al tiempo que nos defendemos, pues la IA está programada para destruir nuestra posición. Y creednos, no sabéis hasta qué punto esto resulta de vital importancia.
Si los enemigos son numerosos y letales desde el inicio, os podéis imaginar la retahíla de aberraciones que nos encontramos en las mazmorras finales. Mención aparte merecen los jefes, durísimos y casi siempre acompañados por acólitos de élite.
Por si fuera poco, no existe la posibilidad de guardar partida, pues el juego funciona como los juegos de FromSoftware. De modo que si nos adentramos en una mazmorra con unas unidades poco preparadas, lo más probable es que las perdamos para siempre. Porque en Darkest Dungeon, de nuevo, las pérdidas son permanentes. Esto nos obliga a reclutar nuevos mercenarios cada dos por tres y hacer lo posible por tener, al menos, dos equipos bien entrenados.
¿Por qué? Porque además, la muerte no es el único inconveniente. Nuestros guerreros sufrirán estrés tanto por los combates como por ciertos eventos, y esto hace que pierdan la cordura y su comportamiento se vuelva errático. Además, existe la posibilidad de que contraigan enfermedades y rasgos negativos que les inhabiliten durante unas cuantas partidas, pues habrá que tratar sus dolencias en el pueblo.
Hay mucho que contar sobre Darkest Dungeon, pero sin intención de entretenernos más, a modo de resumen, el juego de Red Hook Studios es uno de los RPG tácticos más difícil que podéis encontrar. Cuenta, además, con una expansión llamada The Crimsom Court, que reconvierte la campaña principal añadiendo muchos elementos y modificadores nuevos; un peldaño más de dificultad añadida a un juego que ya, de base, es infernal.

Y hasta aquí nuestro reportaje sobre RPGs y juegos de estrategia táctica para auténticos valientes. Nosotros hemos elegido estos cinco, pero nos encantaría saber cuáles proponéis vosotros. ¡Dejarnos un comentario en Twitter!
Enlaces de interés
- RPGs tácticos por turnos Guía para principiantes (I)
- RPGs tácticos accesibles – Guía de videojuegos recomendables para principiantes
- Wartales Análisis – Un desafiante RPG para componer tu historia