Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes con todo lo que hay que saber: Consejos y tips
Un juego tan complejo requiere manejar mucha información y os hemos preparado esta Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips con sus fundamentos básicos

Es posible que Baldur’s Gate 3 sea el RPG de la década. Sí, ya sé que eso es mucho decir, porque en los últimos años hemos tenido grandísimos videojuegos de rol como The Witcher 3 o Kingdom Come Deliverance 2. Pero el trabajo de Larian ha puesto patas arriba no solo el género al que pertenece, sino a toda la industria del videojuego. Así que esta Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips está más que justificada.
Porque Baldur’s Gate 3 es a los videojuegos lo mismo que un crítico en cualquier partida de Dungeons & Dragons, un derroche tan despampanante de talento que hace que cualquier otro videojuego de rol deba pensárselo dos veces antes de siquiera ser merecedor de la etiqueta. Y esto se consigue con tiempo, recursos y, sobre todo, talento.
El RPG de Larian Studios es tan abarcador, tan inconmensurablemente gigantesco, que ofrece al jugador una cantidad casi infinita de alternativas para superar el juego. Si aún no os habéis embarcado en esta gran aventura, en Videojuerguistas queremos hacer que os resulte menos intimidante la primera toma de contacto.
En esta Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips encontraréis varias cosas: lo que necesitas saber sobre las mecánicas básicas del juego, algunos consejos acerca del combate, e incluso un top tier de las mejores razas y dotes.
¡Comenzamos!
Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips – Todo lo que necesitas saber
Como decía, Baldur’s Gate 3 es un juego un poco complicado, especialmente para aquellos que desconocen las reglas del manual de D&D 5º Edición. Estos son algunos consejos para que comencéis con buen pie, explicados de una forma sencilla.

Creando tu personaje
Lo primero que deberás hacer es crear a tu personaje, y como todo buen RPG, en Baldur’s Gate 3 encontrarás infinidad de parámetros. Y no solo estéticos, la raza y las clases también son importantísimas de cara a crear una build en el lategame. El juego cuenta con 11 razas y un montón de subrazas, además de las clases (y otras tantas que se añadieron a continuación del parche 8). Al crear a tu personaje, es importante que dediques tiempo a familiarizarte con las razas principales. Si es tu primera partida, no le des muchas vueltas y elige la que más te guste. Pero si es tu segunda o tercera run, tal vez quieras maximizar las características para sacarle el máximo partido a tu build.
Por otra parte, puedes comenzar el juego eligiendo uno de los personajes principales, como Lae’zel, Gale o Karlach. Aunque esto te permite experimentar la aventura desde el rol de estos compañeros (con sus ventajas y desventajas ligadas a su raza y clase), mi consejo es que te construyas a tu propio personaje desde cero y dejes que los demás se unan a tu causa. ¿Por qué? Fácil: porque un personaje propio te permitirá ser quien tú quieres ser. Y esto, creedme, no es poca cosa en este juego.
Con esto presente, considera estos aspectos a la hora de elegir la raza de tu personaje:
- La velocidad de movimiento. La cantidad de metros que puede moverse por turno nuestro personaje es uno de los atributos más importantes, si no el que más. Con un personaje rápido es más fácil construir estrategias. Los enanos y medianos, por poner un ejemplo, son razas paticortas que se mueven lentamente, lo cual les deja en clara desventaja en algunos contextos.
- Competencias. Fíjate bien en las competencias de cada raza. Abajo explico qué son las competencias, pero para ir abriendo boca, estas indican con qué armas y armaduras será hábil tu personaje. Por ejemplo, los Elfos tienen competencia con armas élficas (obvious…), y considerando que hay una gran cantidad de este tipo de armas (más las especiales), se trata de una de las mejores competencias del juego junto con Prodigio marcial de los Githyanki.
- Habilidades raciales. Aunque esto ya es escarbar mucho, es muy importante que mires detenidamente las habilidades especiales que son exclusivas de una determinada raza. Algunas tienen un impacto considerable en la experiencia de juego, mientras que otras no sirven de mucho. Un ejemplo de esto es la Resistencia infernal de los Tieflings. Esta raza solo recibe la mitad de daño por fuego, y como en Baldur’s Gate 3 este daño elemental es muy abundante, se trata de una habilidad muy útil.
Las mejores razas
Como seguramente te estés preguntando qué raza es «la mejor», déjame que te dé una respuesta corta: la que más te guste. Dicho esto, hay algunas razas mejores que otras en función de las tres características que he expuesto en el punto anterior. Y aunque creo que es difícil establecer un top tier objetivo, estas son las mejores razas en mi opinión:
- Rango S: Elfo de los bosques, Drow, Semielfo Drow
- Rango A: Alto elfo, Alto semielfo, Semiorco, Githyanki
- Rango B: Medianos, Gnomo de las profundidades, Enanos
- Rango C: Humanos, Orcos, Tieflings
- Rango D: Dracónido

Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips – Principios básicos
Lo más importante que debes saber a la hora de crear a tu personaje, es cómo funcionan las características y los bonificadores por competencia. Es vital que comprendas cómo influyen las características y sus respectivos bonos. Las características en Baldur’s Gate 3 son las siguientes: Fuerza, Destreza, Constitución, Inteligencia, Sabiduría y Carisma. Observad la siguiente imagen:

Como podéis ver, he dejado todas las características en 10. Es decir, esto significaría que mi personaje no tiene bonificadores. Su valor es cero. Todas las características tienen unos valores mínimos y máximos: 8 para el mínimo, y 17 para el máximo (estoy hablando de un valor base, que luego puede ser modificado por diferentes estados y objetos).
- Comprendiendo las características y bonificadores. Si pasamos el cursor sobre la característica Fuerza, nos dice que mi personaje tiene un +0 a las pruebas de Fuerza. Si añadimos puntos de característica, el valor del bonificador aumentará en proporción. Por ejemplo, si pusiera Fuerza a 12, mi personaje obtendría un +1 a las tiradas de Fuerza, es decir, estaría mejor preparado cuando, por motivos de jugabilidad (ya sea en el combate o en la exploración), se le exija una determinada puntuación en dicha cualidad. En combate, ese +1 significa que el personaje tendrá un extra para golpear y para hacer daño. Todas las armas que escalen daño por la característica de Fuerza se beneficiarán de este modificador. Cuanto más subamos la característica Fuerza, mayor será el bonificador. ¿Y si dejamos la Fuerza en 8 o, por algún motivo, nos bajan una característica al mínimo? Pues que tendremos un bonificador negativo. Es decir, tendremos un -1, lo que significa que estaremos en clara desventaja para tiradas de Fuerza, y nuestras armas harán menos daño y será más difícil impactar.

Lo mismo ocurre con la Destreza, Constitución o Carisma. Lo que debes comprender es esto: las características determinan los bonificadores que obtendremos, ya sea sumando o restando, a nuestras pruebas de tiradas de dados. Algunas armas escalan con Fuerza, otras con Destreza, y otros ataques utilizan el Carisma (como los Castigos Divinos del paladín). El punto es que tu personaje no debería estar descompensado, aunque algunas builds requieren que dejemos alguna característica al mínimo para maximizar sus habilidades.
- ¿Qué significa cada característica? Pues bien, una vez entendido que las características nos dan valiosos bonificadores, es importante que sepas en qué influye cada una de ellas.
- Fuerza y Destreza: Si se trata de tiradas de ataque, casi siempre usaremos estas dos características. También se utilizan fuera del combate para sortear obstáculos, mover peso, robar o abrir cerraduras. En función de tu puntuación, tendrás mejores o peores resultados. La Fuerza, por ejemplo, también interviene en la distancia que tu personaje puede saltar y el peso que puede cargar. Y la Destreza influye directamente en la Iniciativa, es decir, en lo rápido que puede actuar tu personaje antes que el enemigo, y en la Clase de Armadura.
- Constitución: La Constitución sirve para tener éxito en las tiradas de salvación, así como en otras habilidades. A mayor Constitución, tu personaje recibirá menos daño y tendrá más Puntos de Golpe.
- Inteligencia, Sabiduría y Carisma: Estas tres características sirven, esencialmente, para mejorar nuestras tiradas de conjuros y otros ataques especiales. Cuanto más altos sean estos valores, también aumentará la cantidad de conjuros que puedes aprender.
- Competencias y bonificadores por competencia. Las competencias indican cómo de bueno es tu personaje dentro de su clase. Es decir, la competencia marca todo aquello en lo que tu personaje es hábil. Estos bonificadores se añaden a las pruebas de característica y otras habilidades contra las habilidades en las que el personaje sea competente. Para entenderlo: la clase Guerrero es competente con todas las armas y armaduras (prácticamente todas las armas del juego en sus respectivos grupos). Como es competente en esas armas, sumará su bono de Fuerza y su bono de competencia por ser hábil. Pero, ¿y si no somos competentes? Pues olvídate de ese +2. En cuanto a las armaduras, la competencia nos permite llevarlas equipadas sin sufrir penalizadores. Un personaje que no es competente, no la podrá usar, o tendrá un serio penalizador. Cada raza, además, tiene sus competencias y habilidades en las que destacan.
Además, el bonificador de competencia aumenta con el nivel de nuestro personaje. Es decir, de nivel 1-4 tendremos un bonificador de +2, de nivel 5-8 tendremos un +3, y de nivel 9-12 tendremos un +4. Esto se suma de manera automática.

- La Clase de Armadura. Este parámetro indica lo protegido que estará tu personaje ante ataques y elementos del entorno. Por lo general, la Clase de Armadura (CA) estará en 10. Cuanto mayor sea nuestra característica de Destreza, mayor será nuestra CA. También podemos modificar la Destreza y la CA utilizando equipamiento. Ten en cuenta que, dependiendo de tu clase y tus competencias, no podrás equiparte cualquier armadura o escudo. Algunas armaduras no suman el bonificador a la CA por destreza, es importante que lo sepas. Para saber si una armadura niega el bonificador por Destreza, tendrás que mirar su ficha.
- Lanzamiento de conjuros. Al igual que un guerrero que utiliza la Fuerza y la Destreza para hacer daño con sus armas, los magos y brujos (o druidas), utilizan la Inteligencia, la Sabiduría o el Carisma, en función de la clase. Nuestro ataque de conjuro vendrá determinado por los bonificadores de una de estas características, sumando el bono de competencia.
Ahora bien, ¿qué ocurre cuando lanzamos un conjuro y el enemigo debe hacer una tirada de salvación? En estos casos, nosotros no atacamos con nuestra tirada de conjuro, sino que es el enemigo el que debe hacer una tirada de salvación determinada por el conjuro. Por ejemplo, el enemigo debe hacer una tirada de constitución, y sumar su CA y sus bonificadores. Si lo falla, nuestro conjuro tendrá éxito. Si lo supera, recibirá la mitad de daño. La dificultad para que un enemigo supere la tirada de salvación vendrá determinada por la Inteligencia del personaje (o Sabiduría o Carisma). Esto es el atributo «CD» de salvación de conjuros (CD, Clase de Dificultad). El CD es el resultado de 8 (valor mínimo de nuestra característica), más la competencia por ser mago o druida.
- Las tiradas de dados. En Baldur’s Gate 3 todo se resuelve con dados de 20 caras. Y a mamporros, pero sobre todo tirando los dados. Bueno, ¿y qué tipos de dados existen en el juego? El más conocido es el dado de 20 caras (d20, o «2d20» si tiramos dos dados), es decir, un resultado entre 1 y 20 aleatoriamente. Este dado sirve para determinar nuestra tirada de ataque cuerpo a cuerpo y a distancia (CaC), y las tiradas de ataque de conjuro. También se utiliza en las tiradas de salvación y en las tiradas de habilidades (por ejemplo, en un diálogo sirve si queremos intimidar o engañar a alguien).
También podemos encontrarnos con un dado de 4 (1d4) , un dado de 6 (1d6), un dado de 8 caras (1d8), dados de 10 caras (1d10) y dados de 12 caras (1d12). Normalmente, estos dados son el bonificador de daño de la mayoría de las armas y conjuros. Puedes verlo en las respectivas fichas. Algunas de estas armas pueden lanzar uno o más dados. Por ejemplo, la Espada del Caos hace un daño de 5-18 puntos, lanzando 2d6 dados + 1d4 de daño necrótico. A la hora de repartir galletas, mira siempre los dados que suma cada arma.
Baldur’s Gate 3 Guía para principiantes: Consejos y tips – Combates
Pasemos al combate, el epicentro jugable de todo RPG. En BG3 existen tantas posibilidades que resulta imposible hablar de todas ellas en un solo artículo (ni en dos, ni en tres…). Así que, si estás empezando esta grandísima aventura, voy a darte algunos consejos muy útiles.
- Examina a los enemigos. Todos los enemigos de Baldur’s Gate 3 están sujetos a las mismas reglas del juego que tú. Esto quiere decir que todos ellos cuentan con los seis atributos principales, así como vulnerabilidades y defensas específicas. Es importante que te detengas y los examines uno a uno en cada combate.

- La ventaja posicional. Muchos combates requieren de una buena táctica posicional, es decir, necesitas situar a tus personajes de forma inteligente. Esto puedes hacerlo antes de comenzar una batalla si aún no te han descubierto. Estudia el escenario y coloca a cada personaje en una posición que encaje bien con su rol.
- Lanza pociones para curar a un aliado. ¿No tienes un clérigo en el grupo o uno de tus personajes no tiene equipada una poción? Utiliza la acción lanzar sobre una poción y arrójasela a la cara. Claro, para ello deberás tener pociones en el inventario del personaje lanzador. Esto me ha salvado en más de una ocasión.

- El porcentaje de acierto. Cuando selecciones un objetivo, mira siempre el porcentaje de acierto al atacar. La probabilidad de acertar un golpe, ya sea a distancia o cuerpo a cuerpo, viene determinada por tus características, habilidades, las características del enemigo y su Clase de Armadura, la distancia, la altura, etc. Así que, antes de atacar sin ton ni son, fíjate bien en este parámetro y compara el porcentaje con otros enemigos antes de asumir el riesgo.

- Usa el entorno. Los escenarios de Baldur’s Gate 3 están repletos de montones de objetos situados en zonas estratégicas. A veces se tratará de los típicos barriles explosivos, un contrapeso que sujeta unas rocas… y otras, palancas y mecanismos que activan ciertos elementos. Presta atención a tu entorno, seguro que siempre hay algo que puedas utilizar.
- Utiliza los consumibles. Sí, hablo de esos objetos que se consiguen por ahí y que llenan tu inventario. Los hay de todo tipo, pero las pociones que modifican temporalmente los atributos son imprescindibles para plantar cara a los jefes más duros. Chequea tu inventario y distribúyelos entre tus personajes para ir bien preparado a la batalla.
- No te olvides de la Acción adicional. Está para eso: para que la uses. Puedes saltar y acercarte a un enemigo que se encuentre en una zona elevada, atacar, empujar a un enemigo, y otras tantas acciones útiles.
- Los ataques de oportunidad. Todos los enemigos del juego tienen a su alrededor una zona de control. Es decir, si estás cerca e intentas escapar, o si te mueves demasiado cerca de un adversario, este te atacará de manera gratuita. ¿Y cómo saber si nos movemos en la zona de control enemiga? Fíjate en la flecha roja que aparece debajo del rival. Hay varias formas de sortear este obstáculo: empujar al enemigo, usando la acción de destrabarse o aturdiéndolo, entre otras.

- Personaliza las reacciones. Cuando tus personajes aprenden determinadas habilidades, ya sea al atacar o para defenderse, se abrirá una pestaña en la que puedes decidir cómo reaccionará. Por ejemplo, al atacar con un paladín puedes elegir si este va a usar los Castigos Divinos, o en el caso del guerrero, el contraataque. Para evitar que tus personajes reaccionen automáticamente, deberás configurar las reacciones de forma manual. Créeme que esto es importantísimo para evitar que un paladín o mago se queden sin espacios de conjuro.
