The Blood of Dawnwalker: avance con detalles de la jugabilidad, trailer y fecha de lanzamiento
Así es el nuevo RPG de Rebel Wolves, un juego que promete ser una de las mejores aventuras de rol del recién estrenado 2026

El contexto en el que debutará The Blood of Dawnwalker es abrumador. 2025 nos ha dado algunos de los mejores videojuegos de rol que han pasado por los circuitos de nuestras consolas o placas base. Resumen rápido: Clair Obscur: Expedition 33 y Kingdom Come Deliverance II, dos RPG diametralmente opuestos que han alcanzado el cénit en sus respectivas categorías. El pasado año ha puesto frente a frente, al RPG japonés —pese a su origen gabacho— y el RPG occidental de mundo abierto. Dos obras maestras que pasan a la historia por infinitas virtudes y casi ninguna carencia.
Ahora, entrados en 2026 y asomando en el horizonte juegos como Crimson Desert, Nioh 3, Phantom Blade Zero, Warhammer 40K Dark Heresy o Lords of the Fallen 2 —entre muchos, muchos otros—, el presente año está destinado a convertirse en uno de los mejores para los amantes de los RPG.
No solo hay cantidad, también hay una calidad apabullante. Una indudable demostración de que el género no solo está más vivo que nunca, sino que también está en su mejor estado de forma.
Un RPG de sangre pura
Soy de la creencia de que todos los años hay uno o dos juegos que dan la campanada. Juegos que aparecen de forma discreta, casi con timidez, tal vez con un teaser de uno o dos minutos y unas capturas tempranas. Pero apuntan maneras. Puede ser por el diseño artístico, una promesa loca, unos gráficos de aúpa o vete a saber. El caso es que, a pesar de la manida frase de «todo está inventado», lo cierto es que no lo hemos visto todo, o al menos, no lo suficiente.
Que se lo digan a Konrad Tomaszkiewicz, si no. Tomaszkiewicz —yo tampoco sé cómo pronunciarlo, tranquilos— fue nada más y nada menos que el director de The Witcher 3. Pedigrí no le falta, talento tampoco, y no hablemos ya sobre su ambición creativa. Tal es el caso que el bueno de Konrad decidió abandonar CD Projekt para fundar su propio legado, porque claramente no le bastaba con haber diseñado una de las más espectaculares aventuras de rol de todos los tiempos.
Así las cosas, el bueno de Tomaszkiewicz salió de su alma mater con unos cuantos colegas y crearon Rebel Wolves, un estudio creado específicamente para satisfacer las «ideas loquísimas que quería contar», según él. En tanto, Konrad y sus compañeros tenían una idea en mente, un concepto para el que existían unas cuantas líneas rojas dentro del famoso estudio polaco…, y para alguien al que un grande como CD Projekt se le quedaba corto, pues entonces estamos hablando de un RPG para el que no existen mayúsculas lo suficientemente grandes.

The Blood of Dawnwalker es el resultado de lo anterior. Es decir, la suma del talento y la total ausencia de límites creativos. Decía que, junto a Konrad Tomaszkiewicz, otros abandonaron el barco. Solo que esos «otros» no son solamente un puñado de nombres que aparecen al caer el telón de los créditos finales. Se trata de auténticos genios que pueden mirar a los ojos a Kojima, Hironobu Sakaguch, Neil Druckmann y similares. Gente como Mateusz Tomaszkiewicz —hermano del anterior, sí—, el diseñador principal de misiones de The Witcher 3, o Jakub Szalamek, uno de los escritores principales del mismo, y muchos otros. Si te detienes en el perfil de Linkedin de Rebel Wolves, verás más de cien personas afincadas. Por lo que el desarrollo de The Blood of Dawnwalker no es poca cosa, precisamente.
Hablamos de un RPG por el que estar muy ilusionados, un videojuego que debe su existencia a la crème de la crème…, y con semejantes padrinos, mi ilusión está por las nubes. Ahora bien, ¿qué tiene The Blood of Dawnwalker para que todo el que lo mire tenga picorcillo? Pues te lo explico a continuación.

Mitad vampiro. Mitad humano
Hay mucho que contar sobre The Blood of Dawnwalker. A principios de verano se lanzaba el tráiler debut del juego mostrando lo que parecía ser otro topicazo de los RPG occidentales. Es decir, un guerrero con coleta que explora una vasta tierra feudal fantástica, pero con vampiros. Dicho así, pues apesta a «esto ya lo he visto cien veces». Sí, pero no.
Hay muchas cosas que me resultan familiares. Por ejemplo, la naturaleza híbrida de Coen, el protagonista de esta historia, mitad vampiro, mitad humano. La forma en la que se juega y el tono de fantasía oscura es muy similar a lo visto en el juego del Brujo, ciertamente. Pero hay mucho más que un simple «Brujo 2.0» en The Blood of Dawnwalker.
Resulta que Coen es un vampiro diferente, uno rarito —no como en la saga Crepúsculo, gracias a Dios—. Coen es, precisamente, un «Dawnwalker». Una palabra tramposa sin traducción literal al español que suena épica, limpia, casi heroica, y por dentro es bastante más ambigua, que es justo lo interesante. La naturaleza del protagonista está vinculada a la narrativa más allá del propio guion, lo cual es fascinante desde el punto de vista jugable. Somos humano de día, y vampiro por la noche.

El tiempo como recurso narrativo
Todo el juego pivota sobre esta dualidad. Como humano, Coen es simplemente un Geralt de Rivia sin pociones ni esteroides. Un tipo corriente, con una espada y talento para usarla. Según el extenso gameplay que podéis ver debajo de estas líneas, el juego propone enfoques muy distintos a la hora de resolver las diferentes misiones.
Luego está la parte divertida, en la que dejamos de ser un miserable mortal para convertirnos en una mortífera criatura de la noche. Aquí es cuando el juego se suelta la melena y deja ver esas ideas locas que mentaba Tomaszkiewicz: poderes fantásticos como caminar por paredes y múltiples formas de abordar la misma situación…, y de ver eventos que, de otra manera, no veríamos.
El reclamo del juego no es solo «conviértete en un vampiro», sino la extraordinaria forma en la que se nos presenta esta dualidad. El tiempo como recurso narrativo. En The Blood of Dawnwalker tenemos treinta días naturales para salvar a nuestra familia. Para colmo, toda acción importante tiene un coste, un pago cuya moneda es el mismo tiempo. Las misiones principales harán avanzar los días, pero también lo harán las secundarias y otras actividades.
Curiosamente, el ritmo de juego parece ser considerablemente lento, más en la línea de Kingdom Come Deliverance II que en The Witcher 3. Si bien la trama del juego debe resolverse dentro de treinta días, los desarrolladores se han asegurado de que no juguemos con prisa, más bien al contrario: The Blood of Dawnwalker es un videojuego que quiere ser saboreado despacio.
La propuesta no es una carrera contrarreloj, pues el tiempo dentro del juego no avanza si estamos explorando. Cuando le preguntaron al desarrollador si existe un límite de tiempo real debido a la imposición de los 30 días y 30 noches, el estudio respondió que: «No, no lo hace. El juego en sí no tiene límite de tiempo y no requiere que te apresures», (fuente: Twitter). Como mencionaba antes, solo las misiones y eventos importantes harán avanzar los días, por lo que somos libres de explorar a nuestro antojo, sin prisas.

Un RPG por el que estar emocionados
Admito que The Blood of Dawnwalker me ha pillado a contrapié. No esperaba que algunas de las mentes pensantes detrás de uno de mis videojuegos favoritos se hayan sacado de la chistera un juego como este. El RPG de Rebel Wolves tiene muchísimas cosas que me emocionan: un mundo abierto fascinante, oscuro y colmado de detalles; una historia cruda contada sobre un vampirismo impresionante, un protagonista que tiene mucho que demostrar pero que, desde ya, tiene unas vibras muy positivas. Y sobre todo: una narrativa que promete ser una revolución dentro del género si cumple lo que promete.
Las comparaciones con The Witcher 3 son inevitables, pero también bienvenidas. Si quienes crearon la tercera entrega del Brujo han pensado que un desarrollador como CD Projekt se les queda corto, es para ilusionarse mucho. Tal vez no tengan los mismos recursos que con el gigante polaco, pero el talento sigue estando ahí, tal vez mejor que nunca. Y es que no hay nada más emocionante que dejar que una panda de genios de los videojuegos de rol se reúnan y hagan lo que mejor saben hacer: diseñar videojuegos sin ataduras.

De modo que ojo al dato. Podemos estar delante de todo un referente dentro del género. The Blood of Dawnwalker es, de facto, uno de mis RPG más esperados. Aún no tiene fecha de lanzamiento confirmada, por lo que os haremos más amena la espera compartiendo con vosotros todos los datos que vayan surgiendo. Tiene todo para convertirse en un nuevo hit, un juego de rol que llega para quedarse y codearse con The Witcher 4, quién sabe.
Por mi parte, espero estar ahí en primera línea, observando cómo el nuevo juego de los padrinos del Brujo deja su marca en el hall of fame de los mejores RPG de la historia. La imaginación es libre, y ponerle límites es como intentar ponerle puertas al campo.