[Análisis] Nobody Nowhere, una novela visual con replicantes y estética anime
Una aventura conversacional con pequeñas mecánicas para amenizar su desarrollo

Nobody Nowhere
Género: Narrativa, Novela Visual
Sistemas: PC
Duración: 3 horas
Idioma: Textos en inglés
Precio: 9,75€
PEGI: 12 años
La trascendencia de Akira, Ghost In The Shell o Evangelion sigue siendo palpable a día de hoy, y no solo dentro del mundo del anime. No son pocas las obras que les miran en busca de inspiración, o directamente de iteración. Así, a veces surgen historias menores que hacen suyos los cauces estéticos o narrativos de estas sobresalientes creaciones. Es el caso de Nobody Nowhere.
El videojuego del estudio Tag:hadal orquesta una pequeña historia sobre replicantes a través de la novela visual, el anime y pixel art.

Los replicantes, los condenados a ser anomalías
Nos encontramos en el año 2079, un marco en el que la sociedad es capaz de replicar seres humanos. Nobody Nowhere no pretende entablar un diálogo existencial o ser pretencioso. Tampoco apuesta por el thriller como la extraordinaria producción Snatcher de Hideo Kojima, sino construir una historia emocional bajo este prisma.
Controlamos en la aventura a Julian y Gaia, dos replicantes inmersos en una trama con un secreto muy perturbador. Como secundarios, tendremos a diferentes personajes con los podremos interactuar a lo largo de la aventura, cada cual con su peso narrativo.
La mecánica de juego es la siguiente. La narrativa avanza con diálogos entre personajes e ilustraciones que nos transmiten la personalidad y el estado de ánimo de sus personajes.

Una novela visual donde no solamente se lee
A menudo encontramos secciones de gameplay donde nos introducimos en la cabeza de Julian. En ellas controlamos a un elemento cibernético para encontrar ítems en un laberinto o para destruir enemigos mediante un ataque con dash. En un segmento concreto tenemos puzles de observación, así como secciones donde debemos huir de varios enemigos.
El gameplay se basa en introducir las mecánicas necesarias para trasladar la acción que estas viviendo a algo mecánico y lúdico en cada momento requerido, ni más ni menos.
Controlando a cada personaje, exploraremos el mapa en scroll lateral. En él se puede interactuar con diversos elementos (algunos coleccionables, otros que simplemente desarrollan el escenario), o avanzar hacia la localización o personaje para continuar con la aventura.
Es cierto que, como aventura conversacional, es un videojuego que pone toda la carne en el asador en la narrativa. Pero se esfuerza en que su gameplay se refresque con una nueva mecánica a cada poco rato. En resumen, se agradece que, pese al fuerte énfasis en la narrativa, no deje de lado el componente jugable con pequeños aportes.

Una historia pequeña, pero emotiva
Nobody Nowhere cuenta con textos en inglés, siendo este el principal defecto de la producción para quienes no dominen el idioma. Como novela visual, es un producto recomendable ya que su punto fuerte, la narrativa, cumple muy bien su cometido.
Al contar con replicantes, uno puede pensar que opta por los estereotipos de Blade Runner. Por contra, apuesta por una historia pequeña, más humana y menos tecnológica que las obras más conocidas de esta vertiente.
La trama tiene dos elementos cruciales: el arco del personaje de Gaia y la parte final. Esta última es algo abrupta en cuanto al cierre de la historia, pero funciona. La parte de Gaia es, sin duda, el gran esfuerzo de conexión emocional con la historia.
Quizá no termine de resolver bien la primera vez que controlamos a Gaia por el exceso de flashbacks. Pero, en general, se trata de una trama muy concisa. No se hace pesada ni pierde ritmo en las tres horas que tardas en completarlo.
Su corta duración juega su favor, evitando estiramientos innecesarios. Tampoco posee finales alternativos y presenta una dificultad única y muy asequible. Es un videojuego directo y al grano.
Mención especial para su banda sonora, con un tema ambiental que acompaña en todo momento y un ending bastante acertado. Sus efectos de sonido podrían estar más desarrollados, ya que hay efectos como el de las puertas que se nota que ha salido de una librería de sonidos y no han recibido un tratamiento para que suene más realista o diferente.

Entre replicantes y sentimientos
En conclusión, Nobody Nowhere aborda una historia muy humana en un contexto de alta tecnología. Hay cosas que no cambian por mucho progreso que haya, como los sentimientos de rebeldía y adversidad contra algo que no quieres ser, pero te exigen que encarnes.
Y son esas reflexiones las que te hacen conectar con su narrativa. Como videojuego, Nobody Nowhere es una novela visual con una duración ajustada a la que únicamente le falla la ausencia de textos en español para poder ser accesible a todo el mundo. Nobody Nowhere es un buen ejemplo de que, dentro de un género, no se necesita ser trascendental para ser una obra destacable.

Redacción: José Galiano