Análisis The Night of the Scissors

Hola a todos desde el videoclub de Woodsboro. Buscando en mi juegoteca he encontrado un videojuego que me ha hecho sufrir de lo lindo (menos mal que no dura mucho).

Hoy toca destripar The Night of the Scissors, así que… ¡dentro cuchillo!

Premisa: en la boca del lobo

Dos ladrones-idiotas de pacotilla quieren colarse en una oficina de mensajería abandonada para ver si tienen algo que merezca la pena. Sin embargo, solo uno de ellos va a correr el riesgo, mientras el otro vigilará que nadie se acerque y les pueda arruinar el chiringuito.

En realidad, yo habría preferido ir al interior, en vista de lo que sucedió. ¿No se les ocurrió mirar reseñas en TripAdvisor o en el propio Google? No sé, al menos documentarse sobre el lugar para saber si, quién sabe, hay alguna especie de Eduardo Manostijeras maligno campando a sus anchas…

Este tipo de emplazamiento, donde extraños irrumpen sin miramiento en la «morada» del monstruo, se repiten con frecuencia en el propio género de terror.

El lugar donde la bestia descansa da rienda suelta a sus creativas depravaciones o incluso donde se engendra el mal: Crystal Lake o el chamizo de Jason Voorhees en Viernes 13; el agujero decorado con arquitectura de cadáveres en la primera de Jeepers Creepers; la cueva donde viven los seres de El descenso; la zona atómica de los antagonistas de Las montañas tienen ojos; las alcantarillas de Derry donde vive Pennywise en Eso, o la casa del hombre invidente de No respires.

Todas las películas tienen en común que, por un motivo u otro, los personajes terminan en la madriguera del villano.

Lo retro como estética

Nos encontramos ante un juego de estética 32 bits con una cámara fiel a la experiencia del primer Resident Evil, aunque aquí tenemos una variante: cuando abrimos una puerta, no salta ninguna pequeña pantalla de carga ni vemos la animación de la lámina abriéndose.

Simplemente atravesamos en umbral, aunque el videojuego se apoya en generar incertidumbre, debido a su cámara fija, sobre qué encontraremos en cuanto crucemos a otra habitación.

También hay otros detalles que los amantes de lo retro agradecerán, como la puesta en escena de sus menús, lo que deja un agradable sabor nostálgico.

El escenario logra recrear una atmósfera sucia, deprimente y muy oscura, tanto que si no nos ayudamos de nuestra linterna nos sería imposible ver.

Hay una mecánica que me recordó a mi querido Slender-Man, y es que cuando el asesino se acerca, aparecen unas franjas estáticas en la imagen.

A pesar de que no hay nivel de detalle, en comparación con otros títulos como Murder House o Christmas Massacre, sí se muestran miembros amputados y unos buenos litros de sangre esparcidos por el escenario.

Aquí el sonido es casi inexistente, y para nada eso es malo: un ambiente sumergido en completo silencio donde solo tus pasos reverberan consigue que permanezcas en tensión y midas cada movimiento, pues en cualquier momento puedes encontrarte con el asesino.

En cuanto a él, sobra decir que con solo oír cómo las tijeras que empuña se abren y cierran es motivo suficiente para buscar un armario y esconderte.

De hecho, tendrás que valerte de este sonido para sobrevivir, si no quieres acabar como una manualidad de Art Attack

Sin embargo, la música de persecución me resultó algo agresiva por su selección, considerándola más molesta que tensa y que sirve para darte un par de sustos la primera vez que la escuchas por sorpresa, pero que luego terminas bajando el volumen de tus auriculares para evitar que tus tímpanos queden destruidos.

Gameplay y mecánicas

El control de nuestro personaje se aleja del típico tanque de los survival horror clásicos; también guarda distancia de estos porque no tenemos nada con que enfrentarnos al antagonista.

Sin embargo, esta práctica es habitual en este tipo de videojuegos, así que no me pilla de sorpresa (y ya no hablemos sobre todas las copias clónicas de P.T donde solo podemos caminar sin hacer nada más).

Tan solo podremos huir (consigues zafarte con rapidez, a pesar de que el personaje es veloz) y escondernos en un armario hasta que sea seguro salir.

Para avanzar tendremos que ir explorando todo el lugar y descubrir los rompecabezas para poder encontrar los objetos que necesitaremos para continuar con nuestra desafortunada incursión.

La dificultad de estos no reside en que sea complicado hallar la solución (consiste en recoger la pieza que necesitamos y llevarla al punto donde no podemos seguir), sino en dar esquinazo a nuestro perseguidor, que incluso puede encerrarnos en la sala del puzle, matarnos y hacernos empezar desde un punto de control (eso sí, conservando el ítem).

Debo añadir que encontrar las notas de este juego sí es de utilidad, pues te comenta acerca del lugar, sobre el asesino y sus víctimas, recortes de la prensa, incluso sobre los mensajes que este les dejaba a ellas mientras las tenía recluidas.

Extrañé, quizás, un arma para poder matar al asesino en el final del juego, a modo del superviviente final que logra reunir valor y hacer frente al villano para terminar con su racha sanguinolenta.

Conclusiones: ¿vale la pena jugarlo?

The Night of Scissors es un título que me ha hecho sufrir a pesar de su corta duración (unos 30-40 minutos), pero ese es el propósito de un videojuego de terror: evitar que sea un sendero lleno de calma donde nada extraordinario sucede.

La indefensión que te genera no contar con ningún arma se une al malsano ambiente recreado y la completa soledad que se respira entre sus pasillos estrechos.

Por supuesto que recomiendo esta experiencia corta, pues sus bondades hacen que de sobra merezca la pena pagar el irrisorio precio que cuesta (2,39€).

A pesar de que la música de persecución puede agitarte por el alto volumen al que está, el creador no aprovecha movimientos de cámara ni trucos tramposos para sacarte un sobresalto, por lo que se agradece que el terror resida en la atmósfera y en algo tan simple como es oír el chasquido de unas tijeras aproximándose a ti.

Esto es todo, herederos de Randy Meeks. Espero que este pequeño análisis sirva para orientaros sobre este videojuego.

Podéis comentar en la publicación, aconsejar nuevos títulos slasher o incluso hablar conmigo por privado en mi perfil de Twitter: VideoclubWoodsboro

Felices puñaladas.

Ficha técnica

Titulo: The Night of the Scissors.

Desarrollador: Tomás Esconjaureguy

Fecha de lanzamiento: 13 de mayo de 2022.

Género: terror (slasher).

Plataforma: PC (Steam).

Precio: 2,39€

Dónde comprarlo:

https://store.steampowered.com/app/1975180/The_Night_of_the_Scissors/

Un comentario en “Análisis The Night of the Scissors”

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